Un joven mallorquín crea una app para encontrar aparcamiento en la calle: «Podemos ahorrar 15 o 20 minutos a la gente buscando parking»
El palmesano Jaume García, de 25 años, ideó junto a un grupo de jóvenes la aplicación Doobl para conectar a usuarios que buscan aparcamiento con quienes liberan plazas
La app nació para resolver un problema muy común y, meses antes de su lanzamiento oficial, ya suma 1.500 usuarios entre Mallorca y Málaga. Su objetivo es convertirse en la referencia del aparcamiento en España

Jaume García, creador y jefe de estrategia de Doobl. / PM

Cuando uno baja a Palma, suele dar más vueltas que un euro en una lavadora para poder aparcar. Una tarea tediosa y desesperante que puede llevar una buena media hora: insistiendo, a veces se encuentra un hueco, otras veces se aparca a kilómetros o, simplemente, uno se harta y vuelve a casa.
Este problema tan corriente en ciudades y pueblos le ocurría también al mallorquín Jaume García (Palma, 2001) durante su etapa universitaria en Barcelona. Y de la adversidad surge la oportunidad: junto a un grupo de jóvenes creó Doobl, una aplicación móvil que propone una solución colaborativa, conectando a los usuarios que van a dejar una plaza libre con quienes la están buscando.

La aplicación Doobl / PM
Antes de su lanzamiento oficial, la app ya suma 1.500 usuarios entre Mallorca y Málaga. Su objetivo es convertirse en la referencia del aparcamiento en toda España. El funcionamiento de la app es muy simple: cuando un usuario deja su vehículo estacionado, la aplicación le sugiere publicar un aviso en el mapa, incluyendo datos útiles como el tipo de zona y la hora estimada en la que planea liberar la plaza. Ese aviso se muestra en el mapa como un “pin” visible para otros conductores que estén buscando aparcamiento.
La startup Doobl nació para solucionar un problema real
Graduado en Ingeniería de Sistemas Aeroespaciales en Castelldefels (Barcelona), Jaume García explica que, durante su etapa universitaria, cuando salía a cenar con sus amigos, "podíamos pasar más de 20 minutos dando vueltas para aparcar", y que entonces ya se le ocurrió que este problema se podía solucionar. Tras finalizar su carrera, empezó a trabajar en una aerolínea como analista de datos, pero hace dos años esa reflexión regresó a su cabeza y así nació la startup Doobl.
Sin becas, pero con una gran inversión de tiempo y esfuerzo, García asegura que pudieron superar la principal barrera de entrada en la creación de una startup: el desarrollo del producto. "Paralelamente, sigo trabajando en la aerolínea, pero dedico todas las horas que no trabajo a la startup. Es una doble jornada completa. Es cierto que es duro y que el volumen de trabajo es muy elevado, pero lo disfrutamos mucho, porque si no, no lo haríamos", explica García.
Con un pequeño equipo de cuatro personas trabajando en Málaga (el resto del equipo es malagueño), el proyecto ya está en su fase final antes del lanzamiento. La previsión es que el estreno se produzca en Mallorca y Málaga en los próximos meses.

Jaume García, jefe de estrategia / PM
El equipo lo conforman Mario Marqués como jefe de finanzas, Juan Fernández como desarrollador, Ángel Fernández como jefe de tecnología, y el propio Jaume García como jefe de estrategia, mientras que toda la parte de marketing y jurídica está externalizada. Esta última es especialmente importante, ya que guardar la plaza de parking no es legal como tal. "Hemos ido con mucho cuidado y nos hemos asesorado bien para no lanzar un producto que no fuera legal", asegura García.
La aplicación Doobl funciona también como una red social
Por eso, la aplicación funciona también como una red social. El mapa de la app es similar al de Google Maps: uno puede localizar una publicación que le interese y conectar directamente con la persona que va a liberar la plaza. A partir de ahí, la app facilita un chat interno, la navegación hasta el punto y el tiempo estimado de llegada. "Nosotros no ofrecemos un derecho exclusivo a los usuarios sobre una plaza; permitimos esta conexión y que se comparta la información. Pero si alguien llega un segundo antes y consigue la plaza, se la puede quedar", explica García.
Para fomentar esta experiencia social, la app cuenta con una economía interna. Los usuarios pueden ganar monedas virtuales al compartir plazas o completar retos, clasificaciones, competiciones y niveles de experiencia que premian la participación activa dentro de la app. Estas monedas se pueden canjear por descuentos y promociones en comercios locales y tiendas online.
"Además, solo con poder aparcar se incentiva el comercio local; los propios usuarios tienen problemas para aparcar cerca de esas tiendas", añade García.
Colaboración de Doobl con Waynabox
La aplicación ya ha conseguido colaboraciones, como con Waynabox, un operador de viajes que ofrece packs sorpresa. Con ellos han hecho una promoción en la que el usuario más colaborativo y con más puntos puede ganar un viaje. "Nos están empezando a contactar diversas empresas; ya tenemos una de mantenimiento, y empezamos a crecer", explica el mallorquín.
"Estamos atacando un problema real. Queríamos ayudar a la gente. Podemos ahorrar 15 o 20 minutos a los usuarios buscando parking", señala García, que asegura que el recibimiento ha sido muy positivo: "Por ahora seguimos en fase de prueba y ya tenemos unos 1.500 usuarios. Nos gustaría conseguir entre 20.000 y 40.000 usuarios en los próximos meses tras el lanzamiento oficial".
El objetivo del mallorquín es el cielo: "Queremos ser, a finales de 2027, la aplicación de referencia en aparcamiento en España".
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