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Dos de cada tres enfermeras y fisioterapeutas de Baleares se han planteado dejar la profesión por la falta de conciliación

El sindicato SATSE asegura que el 61% afirma que su salud mental se ve afectada por las dificultades para compaginar trabajo y vida personal y el 55% señala también un impacto en su salud física

Dos enfermeras realizando prácticas en un centro de formación del SATSE.

Dos enfermeras realizando prácticas en un centro de formación del SATSE. / Guillem Bosch

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

Las dificultades para conciliar la vida laboral con la personal están pasando factura a las profesionales sanitarias de Baleares. Un 66,33% de enfermeras y fisioterapeutas del archipiélago, dos de cada tres, se ha planteado abandonar la profesión debido a los problemas de conciliación, según una macroencuesta realizada por el sindicato SATSE coincidiendo con la celebración del 8M, el Día Internacional de la Mujer.

El sondeo, presentado en un comunicado por la coordinadora del área de Igualdad de SATSE Baleares, Carmen Ortiz, refleja también que el 61% de estos profesionales asegura que los problemas de conciliación afectan a su salud mental, mientras que el 55% afirma que también repercuten en su salud física.

La encuesta forma parte de la campaña 'Que no dejen tu vida en pausa', con la que el sindicato pretende visibilizar las dificultades que sufren enfermeras y fisioterapeutas para compatibilizar su trabajo con su vida personal y familiar. Según ha explicado Ortiz, los resultados permiten trazar "una radiografía actualizada" de los obstáculos que afrontan estos profesionales en Baleares y en el resto del país.

"El derecho a poder conciliar nuestra vida profesional con la personal es permanentemente vulnerado desde las administraciones públicas y las empresas sanitarias privadas, que priorizan el ahorro económico y la productividad por encima de las personas", ha afirmado la representante sindical.

En términos generales, más del 65% de los profesionales encuestados se declara insatisfecho con su nivel de conciliación. Además, el 74% señala que esta situación repercute en sus relaciones familiares y personales, e incluso afecta a su rendimiento laboral.

Falta de personal y cambios de turno

Entre las condiciones laborales que más dificultan la conciliación, la encuesta señala la falta de personal en los centros sanitarios, citada por el 87% de los encuestados. También influyen los cambios de turno imprevistos, mencionados por casi el 66,6%, así como trabajar fines de semana y festivos (57%), la escasa antelación con la que se comunica el cuadrante de trabajo (50%) y los turnos nocturnos (54,93%).

La falta de medidas de conciliación también repercute en el cumplimiento de responsabilidades familiares. El 75,26% de los profesionales afirma que esta situación dificulta atender a sus obligaciones familiares, mientras que el 74% asegura que las tensiones generadas en el trabajo acaban afectando a su vida personal y familiar.

Las dificultades para conciliar también afectan al desarrollo profesional. El 63,55% de los encuestados considera que influyen de forma importante en su carrera laboral, lo que se traduce, por ejemplo, en renunciar a oportunidades de formación (50,50%), rechazar oportunidades laborales (22,33%) o descartar opciones de promoción profesional (14,29%).

El impacto también se deja sentir en el ámbito económico. El 61,79% afirma que los problemas de conciliación afectan a su economía, en parte porque el 76% de los profesionales tiene personas a su cargo, como hijos o familiares dependientes.

Debido a esta situación, el 52,11% ha tenido que solicitar una reducción de jornada, con la consiguiente pérdida salarial. Asimismo, el 16,90% ha pedido una excedencia y el 30,66% ha solicitado cambios de puesto, reubicaciones o traslados que han supuesto también una merma retributiva.

Falta de desconexión digital

Otro problema detectado es la dificultad para desconectar del trabajo. El 48,23% de los profesionales asegura recibir comunicaciones laborales fuera de su horario, incluso durante días de descanso o vacaciones. Además, el 34,82% afirma que recibe su planificación de turnos con menos de 30 días de antelación, mientras que el 10,82% ni siquiera sabe qué días trabajará la semana siguiente.

Ante esta situación, SATSE asegura que lleva años reclamando al Ib-Salut y a otras administraciones públicas y empresas sanitarias privadas la adopción de medidas que garanticen la conciliación, incluso recurriendo a los tribunales en algunos casos.

A nivel estatal, el sindicato destaca que la reforma del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud incluye algunos avances, como sistemas de programación anual del trabajo, la exención de turnos nocturnos para profesionales mayores de 55 años sin pérdida salarial o para profesionales embarazadas o en periodo de lactancia, así como la ampliación de la consideración del trabajo nocturno.

También se contempla que los servicios de salud deban negociar obligatoriamente un Plan de Conciliación, el reconocimiento del derecho a la desconexión digital fuera del horario laboral y la posibilidad de disfrutar de forma fraccionada de la excedencia por cuidado de familiares. SATSE reclama que estas mejoras no se vean modificadas durante la tramitación parlamentaria de la ley y que, una vez aprobadas, se apliquen con rapidez en Baleares.

"En este 8 de marzo, las enfermeras y fisioterapeutas decimos alto y claro que no vamos a seguir pagando la falta de conciliación con nuestra salud, nuestro tiempo y nuestro futuro", ha concluido Ortiz: "La conciliación no es un privilegio, es un derecho laboral fundamental y una condición imprescindible para una sanidad pública de calidad".

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