Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Turismo

Carolina Cerezuela, embajadora de Moda Artesana de Mallorca, promociona la isla en la ITB de Berlín

La actriz, acompañada por Carlos Moyá, colabora con el Consell en la recreación de un mercado tradicional en un recorrido por pueblos de la isla

Los socialistas denuncian el uso de la cultura como "coartada" para atraer turistas pasando por alto la masificación

Myriam B. Moneo

Myriam B. Moneo

Berlín

Carolina Cerezuela se ha estrenado como embajadora internacional de la marca Moda Artesana de Mallorca en la ITB de Berlín. Estuvo acompañada la tarde de este miércoles por su marido, el extenista Carlos Moyà. Su hija Carla, quien comparte con la actriz y cantante este proyecto profesional para el que han sido contratadas por el Consell de Mallorca, no acudió al acto estrella del gabinete de Llorenç Galmés. La nueva propuesta turístico-cultural de la isla, la “Ruta de la Moda Artesana de Mallorca”, vende “una manera de visitar” la isla “desde sus raíces”.

“Mallorca no solo se visita, también se viste”, señalaba el presidente insular en el evento celebrado en el Umweltforum, recinto del centro de Berlín. En esta antigua iglesia restaurada, el Consell recreó un mercado artesanal con un recorrido por Santa Maria, Alaró, Artà, Inca, Lloseta, Pollença, Esporles, Cala Ratjada, Palma, Campos y Sóller. La degustación gastronómica corrió a cargo de los chefs Ariadna Salvador, Juan Pinel y Miquel Calent. La nota musical la puso Ovella Negra gracias a la colaboración del Teatro Principal de Palma.

El exconseller Serra denuncia el "desarrollismo turístico" que impulsa Galmés

En representación de la marca, que reúne a 18 artesanos de joyería, diseño textil, calzado, fibras vegetales y cuero, acudieron Liliana Torras Carrillo (Teixits Vicens), Araceli Iranzo Placer (Antic Mallorca) y Antoni Gabriel Fuster Gallego (AFuster Joiers). La pena es que este despliegue lo disfrutaron, principalmente, regidores y gente del sector turístico de la isla desplazados a Berlín para participar en la ITB. Los menos fueron los representantes de la industria y los medios germanos. Lo bueno de la endogamia del evento —como en tantas presentaciones en las ferias turísticas, el día de la marmota a cargo del erario público— es que no se corrió más la voz de la singularidad de los cada vez más masificados mercados de la isla.

¿Cuánto costó el fasto? El Consell no suelta prenda; solo aclara que Cerezuela cobra por cada acto. El gobierno de Mallorca movilizó una partida de 86.000 euros para esta promoción.

En tiempos del Pacto de Progreso también corría el dinero público para la promoción. La diferencia es que el departamento del exconseller de Turismo Andreu Serra facilitaba los presupuestos de cada evento. Ahora que está en la oposición y con los tiempos que corren, el socialista denuncia que ir a Berlín a ampliar mercados es “incompatible con cualquier discurso de contención. No basta con poner la etiqueta de sostenibilidad a un estand”, afea a Galmés. Reclama mayor sensibilidad “en un momento de máxima tensión geopolítica”. El socialista echa en falta “un mensaje de mayor altura que no la promoción turística pura y dura de PP-Vox”. Otra denuncia de Serra: “La cultura, el folclore y la artesanía se están utilizando como una coartada para seguir ampliando la promoción turística en un momento de masificación evidente”. Reprueba que el PP tiene un doble rasero: sostenibilidad “para quedar bien” y “desarrollismo turístico” para colapsar aún más la isla.

El 'Pledge de Sciacovelli fue "una buena idea mal ejecutada y sin seguimiento. Nos costó un dineral”, critican desde el sector

Las críticas a la estrategia turística del equipo de Galmés también afloran desde el sector turístico de Mallorca. El Consell ha resucitado en esta ITB el Pledge (“compromiso por un turismo responsable”), proyecto lanzado en tiempos de la exdirectora de Turismo insular Susanna Sciacovelli, quien abandonó el barco antes de que Marcial Rodríguez saliera por la puerta de atrás de La Misericòrdia. Se lanzó en Londres en la World Travel Market (WTM) de 2023. Por cierto, se echó en falta en el acto a Marcos Táboas, al susituto de la italiana afincada en Mallorca.

Escenificación de la firma del 'Pledge', el compromiso de turismo responsable lanzado en la WTM de 2023, resucitado en Berlín.

Escenificación de la firma del 'Pledge', el compromiso de turismo responsable lanzado en la WTM de 2023, resucitado en Berlín. / Consell

Representantes de los turoperadores y la patronal turística alemana DRV que participaron en las reuniones con la delegación balear escenificaron en el estand balear una firma conjunta de apoyo a la iniciativa, a la que se habían adherido hasta ahora ayuntamientos, empresas de la isla, ONU Turismo o EasyJet Holidays. “Era una buena idea que se ha ejecutado mal y a la que no se ha dado seguimiento. Nos costó un dineral”, resume una voz femenina de peso en la industria turística. Nada más que decir.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Berlín
  • Carolina Cerezuela
  • Carlos Moyá
  • ITB
  • turismo en Mallorca
  • Consell
Tracking Pixel Contents