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El calvario de los jóvenes de Baleares para comprar una vivienda: «De nada sirve el aval de la Hipoteca Jove si el ITP te bloquea»

Jóvenes de Mallorca denuncian que la exigencia de Hacienda con el impuesto de transmisiones anula las ayudas del Ibavi: «Ahorrar 10.000 euros nos ha costado diez años y en el banco nos dicen que no es nada»

Julia lamenta lo mucho que le ha costado conseguir una hipoteca.

Julia lamenta lo mucho que le ha costado conseguir una hipoteca. / DM

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

Detrás de las cifras de garantías hipotecarias y de los nuevos límites de precios aprobados por el Ejecutivo balear se esconde una realidad que los despachos oficiales parecen ignorar: el ahorro previo. Para muchos jóvenes de las islas la barrera principal es la imposibilidad de reunir los miles de euros necesarios para impuestos y gastos de gestión, una suma que el sistema de avales públicos del Ibavi no cubre y que la Conselleria de Economía, Hacienda e Innovación se niega a condonar para quienes superan los 30 años.

Julia y Miguel son dos caras de una misma moneda. Ella ha logrado comprar, pero tras un calvario de trabas y exigencias. Él sigue atrapado en el círculo vicioso del alquiler. Ambos coinciden con su diagnóstico: las ayudas actuales son un escaparate que no soluciona el problema de fondo para quienes, a pesar de tener empleos estables, no cuentan con una herencia o un colchón familiar que les respalde.

A sus 34 años, Julia, administrativa de profesión, ha conseguido finalmente las llaves de su casa, pero no gracias a las facilidades que el Govern publicita. Su experiencia con el programa de ayudas públicas fue «frustrante». «Mi intención era solicitar la ayuda del Ibavi porque cumplía los requisitos, pero la experiencia no fue buena. Me pedían más y más cosas, incluso un aval adicional para concederme la hipoteca avalada por el propio Govern», relata con cierta incredulidad.

Para Julia, el hecho de ser mujer y afrontar la compra en solitario supuso un estigma financiero. «He ido a muchísimos bancos y en todos me hacían las mismas preguntas: si tenía pareja y si soy funcionaria. Es muy difícil que te tomen en serio si quieres comprar tu casa sola, sin depender de nadie». Al final, tuvo que renunciar al sistema oficial y recurrir a su entidad bancaria habitual, cerrando una hipoteca convencional tras verse obligada a liquidar incluso un pequeño préstamo personal de un coche para reducir su perfil de riesgo.

Es muy difícil que te tomen en serio si quieres comprar tu casa sola, sin depender de nadie

Julia

Su tabla de salvación no fue un aval público, sino encontrar una vivienda de precio limitado que disfrutara de un IVA reducido al 4%. «Si no llega a ser por ello, el dinero no me habría llegado. No hay ningún beneficio por comprar sola, te exigen el mismo ahorro que si fueras dos personas, pero con un solo sueldo. Es el doble de difícil», lamenta la joven.

En el otro extremo se encuentra Miguel (nombre ficticio, pues prefiere reservar su identidad para no perjudicar las operaciones bancarias en las que se encuentra). A sus 38 años, representa a esa franja de edad que el Govern ha incluido en el último año en sus programas de ayuda, pero a la que Hacienda sigue penalizando con un ITP elevado. Junto a su pareja, lleva una década intentando reunir el capital necesario para salir del mercado del alquiler, donde pagan 1.300 euros mensuales.

«Entre los dos sumamos casi 3.000 euros de sueldo trabajando en un supermercado. Tenemos buenos salarios y estabilidad, pero con el precio de la cesta de la compra, la gasolina y los suministros, apenas podemos ahorrar 500 euros al mes», explica. Tras diez años de esfuerzo, han logrado reunir 10.000 euros, una cifra que para ellos «es un mundo», pero que en el banco es papel mojado. «Cuando decimos la cantidad que tenemos ahorrada, nos miran con cara de ‘¿qué haces aquí?’. Con eso no pagas ni la mitad de los impuestos de una vivienda media en Balears, apunta».

Cuando decimos la cantidad que tenemos ahorrada, nos miran con cara de ‘¿qué haces aquí?

Miguel

La crítica de Miguel es directa hacia la falta de sintonía entre las consellerias de Vivienda y Hacienda. «No tiene sentido que Vivienda amplíe la edad de los beneficiarios hasta los 40 años si Hacienda no amplía las bonificaciones fiscales. Es injusto que un menor de 30 años pague un 0% de ITP y yo, con 38, tenga que pagar el tipo general. Eso es lo que verdaderamente nos bloquea», asegura a este diario.

Para estos ciudadanos, la solución es clara: que el impuesto de transmisiones "se situara en el 0% para todas las primeras compras de vivienda habitual" dentro de las franjas jóvenes.

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