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Travesía

Paula Nadal, mallorquina que participa en el Barco de la Juventud Mundial: "Hemos tenido clases de protocolo japonés para prepararnos"

"Vi que existía la oportunidad de inscribirse en un programa de aprendizaje multicultural y de cooperación internacional. Parecía un sueño, pero era real. Lo tenía que intentar. Y me cogieron", asegura la integrante balear.

La expedición parte este domingo de Bangkok hacia Tokio

VÍDEO | Paula Nadal se aventura en el Barco Mundial de la Juventud

César Mateu

Palma

La mallorquina Paula Nadal Goday (Palma, 2000) participa a partir de este domingo en el Barco de la Juventud Mundial. Estará integrado por 200 personas que zarparán en Bangkok hacia Japón. El objetivo es fomentar el entendimiento intercultural, la cooperación internacional y el activismo juvenil durante un mes.

Pregunta: ¿Por qué decide inscribirse en el Barco Mundial de la Juventud?

Respuesta: Es imposible no hacerlo. Es único e irresistible. Vi que existía la oportunidad de participar en un programa de aprendizaje multicultural y de cooperación internacional. Parecía un sueño, pero era real. Yo al menos lo tenía que intentar, pensé. No perdía nada. Y me cogieron.

¿En qué consiste este viaje?

Es un mes en el que se intenta formar a jóvenes en habilidades de liderazgo, de cooperación internacional y de diálogo intercultural. Habrá muchos seminarios, presentaciones, debates y mucha actividad cultural de Japón.

¿Qué harán durante este mes?

Tengo la sensación de que no habrá momentos en los que no hagamos nada. Cada minuto cuenta. Cada persona tiene una temática, la mía es inclusión social. Soy psicóloga y voluntaria desde hace muchos años. Trabajaremos sobre el tema. Y, cuando estemos en el puerto, tendremos visitas culturales y seminarios de aprendizaje dentro de Japón. Nos enseñarán cómo funciona su sistema. Y también tendremos momentos de ocio, de compartir y pasárselo bien.

¿A qué ciudades viajan?

Empezamos en Bangkok, allí tenemos la ceremonia de bienvenida. Hacemos días de travesía y llegamos a Okinawa. Me parece muy interesante porque es una de las regiones más longevas del planeta. Y después vamos a Aichi, que está al sur de Tokio, y acabamos en la capital nipona. Allí nos recibirán las autoridades japonesas, la familia imperial, la primera ministra… Es un programa institucional y muchas autoridades están involucradas.

¿La Primera Ministra?

Es un programa de iniciativa japonesa y para ellos es muy importante. Lo hacen cada año. Están muy ilusionados y es parte del protocolo.

¿Se ha preparado para la ocasión?

Hemos tenido sesiones de protocolo japonés para prepararnos para el viaje. Nos la daba una señora japonesa de forma online que lleva años viviendo aquí y era el punto perfecto porque como lleva diez años en España, ve en qué momentos podríamos chocar. Nos prepararon para posibles situaciones que pasarían.Tengo en una libreta frases recurrentes para decir en japonés.

¿Todas las personas tienen una formación?

No creo que todas porque es un programa juvenil que va de los 18 a los 30 años. Hay participantes que tienen 18 y se busca mezclar diversas fuentes culturales, edades, experiencias, lenguas…

¿Usted qué espera?

Aprender mucho. Quiero aprovecharlo al máximo y ser como una esponja. Me gustaría mantener el contacto con los participantes y crear un vínculo que dure más de un mes. Aprender sobre los idiomas y contribuir desde un punto de vista de la psicología.

Cuesta creer que se puedan hacer tantas cosas en un mes.

A mí también me sucede. Viendo el programa que los japoneses han preparado está muy bien organizado y estructurado. Y le sacan el máximo provecho.

¿Ha tenido que pagar por inscribirse o participar?

No. El gobierno japonés lo financia. Pagan los vuelos, la comida, las actividades culturales… No pago nada. Seremos unas 200 personas en el barco participando más el staff.

¿Cuántas temáticas diferentes hay?

Hay ocho y ya están escogidas. Tenía que representar a España en una de ellas y, con la que más conectaba, era la de inclusión social. En el barco mis actividades serán diferentes que las de educación. Por ejemplo, cuando hagamos una parada en Okinawa, entiendo que ellos visitarán una escuela y los de mi temática, un centro multicultural o de acogida. Es un término muy amplio que toca todas las partes de la sociedad.

¿Qué es la inclusión social?

Es tener a todos los colectivos de la sociedad en cuenta. Que puedan ser parte del proceso de decisión que no solo intentes favorecer a una parte y dejar a los demás de lado. Intentar tener una mirada que englobe a toda la sociedad.

¿Palma es inclusiva?

Creo que lo intenta. No sé si llega a conseguirlo. A nivel de cada persona, se podría trabajar más la empatía hacia el vecino. Cuando vivimos en las ciudades no sabes quién está en el edificio de delante, no saludas a la gente, y estas pequeñas cosas delatan que no te importe tanto el de al lado. Palma intenta ser inclusiva. Hay proyectos e iniciativas que intentan que haya más comunidad.

¿La ve en la ciudad?

Como hago proyectos para favorecerla, a lo mejor mi mirada está más sesgada. Ahora tengo uno que empezó en octubre y acaba en abril, es comunitario. Mezcla psicología, teatro e inclusión social. A través de herramientas del teatro, trabajamos con jóvenes para mejorar las habilidades sociales, gestionar las emociones y favorecer la empatía. Hacemos también diálogos y exposiciones sobre la perspectiva Queer y LGTBI. A través de la cultura y el teatro, intentamos aumentar la empatía en los jóvenes y que aprendan a regularse emocionalmente.

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