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¿Qué nombre le pondrías al supercomputador de Baleares? El "cerebro gigante" que busca identidad en las aulas

La UIB lanza un concurso escolar para bautizar una infraestructura pionera con una potencia de cálculo equivalente a 1.550 portátiles de alta gama

Los estudiantes tienen de plazo hasta el 13 de febrero, es decir, este viernes, para presentar sus candidaturas a través del formulario de la web de la Universitat

El supercomputador de Baleares funciona como 1.500 portátiles a la vez.

El supercomputador de Baleares funciona como 1.500 portátiles a la vez. / FREEPIK

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Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

Baleares ha dado un salto de gigante en su capacidad tecnológica con la puesta en marcha de su primer supercomputador. Esta infraestructura, ubicada en el Centro de Supercomputación e Inteligencia Artificial del archipiélago (BSAI) en el ParcBit, no es solo una máquina de dimensiones extraordinarias, sino un auténtico motor para la ciencia de vanguardia que ahora busca algo fundamental: un nombre. La Unitat de Divulgació i Cultura Científica de la Universitat de les Illes Balears (UIB) ha lanzado un guante a los más jóvenes de las islas para que sean ellos quienes bauticen a este coloso digital. A través de un concurso escolar, los alumnos de Primaria y Secundaria tienen la misión de encontrar una denominación que esté a la altura de una herramienta que ya está cambiando el futuro de la investigación regional.

Un supercomputador no es simplemente un ordenador muy rápido, sino una suma de miles de unidades trabajando en perfecta sintonía. Para que los estudiantes y el público general pueda visualizar su magnitud, los expertos utilizan comparaciones muy gráficas: es como tener miles de "cerebros trabajando a la vez". De hecho, el equipamiento de Baleares tiene una potencia equivalente a tener entre 1.300 y 1.700 ordenadores portátiles de alta gama trabajando juntos. Si tomamos la media, hablamos de unos 1.550 portátiles sumando sus fuerzas para un único fin. Como explica su director, Alberto Ortiz: «Estamos intentando disponer de mucha capacidad de cálculo como si pusiéramos muchos portátiles o muchos ordenadores de sobremesa juntos, y básicamente lo que hacemos es repartir el trabajo que se tiene que llevar a cabo entre todos estos dispositivos de cálculo».

Un equipo coordinado para desafíos imposibles

La clave de estas máquinas reside en la cooperación. Imaginemos que un solo niño intenta construir una torre altísima con piezas de construcción; tardaría muchísimo tiempo en terminarla. Sin embargo, si de repente llegan cientos o miles de niños y todos se ponen a colocar piezas al mismo tiempo, la torre se eleva en un abrir y cerrar de ojos. Esa es la esencia de la supercomputación: no es que cada pieza sea infinitamente más rápida, sino que son muchísimas haciendo el trabajo de forma simultánea. Es la diferencia entre una sola persona contando monedas y un estadio entero lleno de gente haciendo lo mismo a la vez.

Este "superequipo" de ordenadores es capaz de realizar trillones de operaciones por segundo —los más potentes del mundo alcanzan incluso la cifra de un 1 seguido de 18 ceros (1018)—, algo que permite enfrentarse a problemas que de otra forma serían imposibles de resolver. Ortiz destaca que el valor diferencial reside en el ahorro de tiempo: «Si uno de los proyectos que en principio estarían pensados para ejecutarse en un computador, lo intentáramos ejecutar en un computador doméstico, probablemente necesitaríamos, no días, sino semanas o meses para que se ejecutaran completamente». Gracias a esta infraestructura ya operativa, se reduce de manera muy significativa el tiempo de ejecución de las investigaciones locales, sostiene el experto de la UIB.

Alberto Ortiz, director del supercomputador de Baleares.

Alberto Ortiz, director del supercomputador de Baleares. / Comunicació UIB

La ciencia que salva vidas y predice el futuro

¿Para qué sirve realmente tener 1.550 portátiles unidos en el ParcBit? Las aplicaciones son tan variadas como fascinantes. Uno de los usos más cotidianos es la predicción meteorológica. Ortiz señala que este es un ejemplo ideal para entender el sistema: «Para poder predecir el tiempo se tienen que realizar muchísimos cálculos... es como si pusiéramos muchas personas y a cada una le diéramos uno de los cálculos que se tienen que hacer. Entonces todos ellos podrían hacerlo al mismo tiempo», analiza. El supercomputador permite procesar esta maraña de información para prever fenómenos extremos o simular cómo evolucionará nuestro planeta en los próximos cien años según lo que hagamos hoy.

En el ámbito de la medicina, estos gigantes son auténticos salvavidas. Fueron piezas clave para acelerar la creación de las vacunas contra la COVID-19, ya que permiten probar miles de combinaciones de moléculas de forma virtual antes de pasar al laboratorio. Además, el supercomputador de Baleares podría ayudar a los investigadores a diseñar nuevos fármacos, descifrar el funcionamiento del cerebro humano o incluso crear réplicas digitales de las personas.

Una red nacional con identidad propia

Con la incorporación de esta nueva máquina, Baleares se suma a la Red Española de Supercomputación, que actualmente gestiona 16 equipos repartidos por todo el país. Hasta ahora, España contaba con referentes como el MareNostrum en Barcelona, que destaca por ser el más potente del país. Otros ejemplos son el Cibeles en Madrid, el Picasso en Málaga o el FinisTerrae en Galicia. Cada uno de estos nombres suele esconder una conexión con la cultura, la historia o la geografía de su ubicación.

El supercomputador balear nace con la vocación de ser una herramienta esencial para los investigadores de las islas. Como resalta su director, se trata de un salto tecnológico inmenso: «Esta infraestructura que se está montando y que, digamos, en breve, en los próximos meses tiene que estar en funcionamiento, multiplica, la capacidad que tenía este clúster de supercomputación». Se trata de tecnología de última generación que sitúa a la UIB y al entorno del ParcBit como un referente en computación avanzada e inteligencia artificial.

El reto de los estudiantes

El concurso Posa nom al supercomputador de les Illes Balears busca precisamente que los estudiantes de quinto y sexto de Primaria, así como los de primero y segundo de ESO de los centros educativos de las islas, se sientan partícipes de este hito tecnológico. La iniciativa pretende despertar vocaciones científicas y tecnológicas: «La intención es que esto les estimule, les genere un interés. Evidentemente los estudios más directamente relacionados serían los de Informática, pero bueno, al mismo tiempo también en general las ingenierías», apunta el catedrático.

Los grupos de alumnos, bajo la tutela de sus profesores, tienen de plazo hasta el 13 de febrero, es decir, este viernes, para presentar sus candidaturas a través del formulario de la web de la UIB (se puede acceder a él a través de este enlace https://culturacientifica.uib.cat/projectes/curs-2025-26/concurs-supercomputador). Un jurado será el encargado de elegir la identidad definitiva de este cerebro gigante. Ortiz confía en la creatividad de los jóvenes para lograr "un nombre original" y señala entre risas que está expectante porque alguno de ellos podría ser "incluso sorprendente". El nombre elegido no solo etiquetará a una máquina, sino que simbolizará el futuro de la ciencia en las islas.

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