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Los alumnos del IES Joan Alcover desconvocan la huelga tras el compromiso de reparación inmediata

La junta de delegados decide suspender la movilización prevista para este miércoles, 11 de febrero, al constatar el inicio de los trabajos técnicos y el calendario de obras de emergencia para apuntalar la escalera en riesgo de derrumbe

Momento en el que delegados y miembros del Consell Escolar comunican a Vera su intención de hacer huelga en el IES Joan Alcover.

Momento en el que delegados y miembros del Consell Escolar comunican a Vera su intención de hacer huelga en el IES Joan Alcover. / Jaime Reina

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

El pulso estudiantil en el IES Joan Alcover ha dado un giro en las últimas horas. Tras el anuncio formal de una huelga para este miércoles 11 de febrero, los alumnos -que en persona así se lo transmitieron a Antoni Vera- han decidido dar un voto de confianza a la Conselleria de Educación. La junta de delegados del histórico centro palmesano ha acordado desconvocar la movilización al observar que, finalmente, los mecanismos institucionales para subsanar las graves deficiencias estructurales del edificio se han puesto en marcha.

Según han confirmado desde la AMIPA del centro, la decisión de los estudiantes se fundamenta en la actividad técnica que se ha registrado en el centro durante los últimos días. La presencia de distintos profesionales y especialistas encargados de valorar los daños ha servido como garantía para un alumnado que, a finales de enero, entregó firmas al propio conselle exigiendo soluciones inmediatas ante el riesgo de derrumbe de una de las escaleras principales.

Calendario de actuaciones

Uno de los puntos clave que ha desactivado la protesta parece ser la concreción de un calendario de obras. A pesar de que los alumnos esperaban una intervención instantánea, la dirección y la junta de delegados han sido informadas de que el apuntalamiento definitivo de la escalera se ejecutará antes de que finalice el mes de febrero. El retraso aparente en el inicio de estos trabajos de emergencia no se debe a una falta de voluntad política, sino a la espera de "un material específico" necesario para garantizar la seguridad de la estructura centenaria.

Además de la urgencia en la escalera, que mantiene a unos 500 alumnos utilizando un único acceso para desplazarse entre plantas, se han establecido compromisos para otras áreas críticas. El plan de actuación prevé que el patio, otra de las grandes preocupaciones de las familias por su estado de deterioro, sea reformado de manera integral durante las vacaciones de verano. Respecto a las goteras y otras humedades persistentes que afectan al día a día de las aulas, se está a la espera de concretar las intervenciones técnicas pertinentes.

Las familias del Joan Alcover señalan con preocupación que muchos centros educativos han llegado a normalizar estas deficiencias

Un problema que afecta a otros centros

A pesar de la tregua en el Joan Alcover, el malestar estudiantil parece haber prendido una mecha en otros centros de Palma. Desde la representación de las familias se advierte que el caso de este instituto no es una excepción, sino el síntoma de una falta de mantenimiento preventivo crónico en los centros educativos históricos de la ciudad. Según explican, durante estas semanas, diversos centros se han puesto en contacto con los delegados del Alcover al sufrir situaciones similares de deterioro arquitectónico.

La realidad de las infraestructuras educativas en la ciudad presenta un panorama complejo. El IES Ramon Llull -destacan desde ala AMIPA- ha registrado recientemente desprendimientos en dos de sus aulas, mientras que en el CEIP Jaume I el patio continúa apuntalado, limitando el espacio de recreo de los estudiantes. Por su parte, en el IES Antoni Maura, las obras para los baños adaptados se encuentran actualmente paralizadas por la misma problemática que afectó al Joan Alcover: el desabastecimiento de materiales necesarios para finalizar la intervención.

Las familias del Joan Alcover señalan con preocupación que muchos centros educativos han llegado a normalizar estas deficiencias. Existe la percepción de que la falta de inversión es una condición inherente a los edificios antiguos, "lo que a menudo frena las protestas" o las reclamaciones ante la administración. En este sentido, el movimiento iniciado por los alumnos del Joan Alcover ha servido para poner sobre la mesa la necesidad de una inversión masiva que vaya más allá de los 'parches' de emergencia. El conseller Antoni Vera ya reconoció en su visita de enero el "abandono" sufrido por estos centros durante años, enmarcando las soluciones dentro del plan Illes en Transformació.

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