Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La regularización imposible: el registro obligatorio de patinetes eléctricos en la DGT se convierte en una odisea para los usuarios por los bloqueos en la web

La nueva normativa exige la inscripción de los patinetes eléctricos en un registro de la DGT, un paso previo obligatorio para contratar el seguro de responsabilidad civil y evitar multas de hasta 800 euros. Sin embargo, los usuarios denuncian bloqueos en la web y que la oficina más cercana para realizar el trámite de forma presencial se encuentra en Barcelona

Regularizar los patinétes eléctricos es una misión imposible en Mallorca

FOTO: B. Arzayus | VÍDEO: Redacción Digital

Pere Morell

Pere Morell

Palma

Mientras el Gobierno anuncia una regularización extraordinaria que podría beneficiar a más de medio millón de inmigrantes en situación irregular, otra regularización, la de los patinetes eléctricos, se está convirtiendo en todo un infierno en Mallorca. Los usuarios de patinetes eléctricos de la isla denuncian una situación que califican de esperpéntica tras la entrada en vigor de la nueva normativa que regula los vehículos de movilidad personal (VMP). Desde el pasado 30 de enero de 2026, circular con un patinete eléctrico exige cumplir una serie de requisitos obligatorios, pero los usuarios aseguran que les resulta imposible regularizar su situación por los bloqueos en la web de la Dirección General de Tráfico (DGT) y la falta de atención presencial en la isla.

La nueva normativa establece que todos los patinetes eléctricos deben estar inscritos en el registro habilitado por la DGT, contar con una etiqueta identificativa visible y disponer de un seguro obligatorio de responsabilidad civil. Sin estos requisitos, los usuarios se exponen a sanciones económicas que pueden llegar hasta los 800 euros, además de la posible inmovilización o retirada del vehículo.

El problema comienza en el mismo momento en que se intenta cumplir la ley. Desde el pasado viernes, cuando se puso en marcha el Registro de Vehículos Personales Ligeros, acceder a la sede electrónica de la DGT se ha convertido en una auténtica odisea. El trámite requiere el pago de una tasa de 8,60 euros, pero una vez abonada, la página web queda bloqueada y no se genera el certificado de inscripción, documento imprescindible para contratar el seguro y adquirir la placa identificativa.

"Lo he intentado más de 50 veces, a distintas horas, incluso a las seis de la mañana, y la web se queda pensando indefinidamente", explica uno de los usuarios afectados. Aunque el pago de la tasa consta en su perfil de miDGT y el vehículo aparece a su nombre, el certificado nunca llega a emitirse, lo que impide completar el proceso de regularización.

Ante la imposibilidad de hacerlo por vía telemática, algunos usuarios han tratado de solicitar cita previa presencial, pero se han encontrado con otro obstáculo difícil de asumir: el sistema indica que no hay citas disponibles en Mallorca y que la oficina más cercana para realizar el trámite se encuentra en Barcelona, a más de 200 kilómetros y con un mar de por medio.

Al pedir una cita previa a la DGT, la oficina más cercana es la de Barcelona.

Al pedir una cita previa a la DGT, la oficina más cercana es la de Barcelona. / Pere Morell

Esta situación deja a los propietarios en un limbo legal. A partir de la entrada en vigor de la normativa, todos los patinetes deben estar registrados, asegurados y matriculados, equiparándose a cualquier otro vehículo. Sin embargo, los propios usuarios aseguran que, a día de hoy, nadie puede circular de forma plenamente legal: "Si te para la policía, te pueden exigir registro, seguro y matrícula, pero es imposible conseguirlos".

El usuario denuncia que la falta de medios técnicos y de atención presencial ha convertido la aplicación de la ley en una “república bananera”, en la que intentar hacer las cosas bien acaba chocando contra un muro. Mientras tanto, en las calles de Mallorca seguirá imperando la anarquía: los patinetes continúan circulando sin matrícula y los pobres ingenuos que quieren cumplir las normas son los únicos perjudicados por la ley, como siempre.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents