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Falta de inversión, roturas y descarrilamientos: las denuncias de los trabajadores de SFM sobre el estado real del tren en Mallorca

Los trabajadores de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) denuncian en una carta al conseller de Movilidad el deterioro de la red ferroviaria, con problemas estructurales y de seguridad que afectan a la infraestructura

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

Los trabajadores de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) han remitido este miércoles una carta al conseller de Movilidad, José Luis Mateo, acompañada de un dossier de incidencias en el que denuncian el deterioro de la red ferroviaria y advierten de que la situación real del servicio dista de la imagen que, según sostienen, se está ofreciendo públicamente. El documento pretende ejemplificar que, pese a que se mantiene una negociación abierta entre la empresa y el comité de trabajadores, no se está informando a la ciudadanía de los problemas estructurales y de seguridad que, afirman, afectan a la infraestructura.

El dossier, elaborado para su difusión en prensa, recoge ocho grandes bloques de incidencias que abarcan desde la caída del gasto real en mantenimiento hasta fallos en los sistemas de comunicación y carencias de protocolos de actuación ante emergencias. Los trabajadores sostienen que existe una "deuda técnica" acumulada fruto de años sin un mantenimiento profundo de la vía.

Falta de inversión en mantenimiento y un descarrilamiento en 2025

Uno de los ejes centrales del documento es la denuncia de una disminución efectiva del gasto en mantenimiento. Según exponen, aunque el Govern ha anunciado un incremento presupuestario en esta materia, los informes de intervención reflejan que la ejecución real del gasto ha caído, y que en 2024 se ha invertido menos que en los años 2021, 2022 y 2023. "Se presupuesta mucho y se ejecuta poco", señalan, cuestionando la discrepancia entre el discurso institucional y los datos.

El dossier también dedica un apartado destacado al descarrilamiento ocurrido el 30 de julio de 2025 en la estación de Marratxí, cuando un tren de la serie 9100 descarriló al salir de la estación a baja velocidad. Los trabajadores rechazan la explicación oficial que atribuyó el incidente a una piedra del balasto y subrayan que la unidad accidentada pesaba 79 toneladas. Argumentan que el descarrilamiento se produjo en el último bogie de la composición, después de que los anteriores hubieran superado el punto conflictivo, lo que, a su juicio, invalida esa versión.

Según relatan, el punto del descarrilamiento presentaba deficiencias conocidas desde hacía meses, como un hundimiento del carril en una zona de transición entre vía en placa y vía sobre balasto, sin que se adoptaran medidas preventivas. Tras el incidente se impuso una limitación temporal de velocidad de 10 kilómetros por hora que, según el documento, sigue vigente, lo que para los trabajadores evidencia la existencia de una deformación de la vía.

También se denuncian roturas de carriles que, según el dossier, no fueron reparadas de manera inmediata. En noviembre de 2024 se detectó un carril partido cerca de Manacor que permaneció sin sustituirse durante varios días, sin que se estableciera una limitación de velocidad en el punto afectado. En Binissalem, una rotura sobre una aguja fue comunicada en varias ocasiones entre diciembre y enero, con un progresivo empeoramiento, hasta que finalmente fue reparada semanas después.

Deformaciones en la vía y limitaciones de velocidad

Otro bloque del documento aborda los llamados 'garrotes' y deformaciones de la vía, especialmente durante el verano de 2025. Los trabajadores sostienen que las auscultaciones se realizaron en condiciones de temperatura favorables, con el carril contraído, lo que habría ocultado problemas que se manifestaron con el calor. A su entender, las deformaciones responden a un problema estructural derivado de una plataforma antigua, un balasto de baja calidad y la ausencia de intervenciones profundas como el saneamiento de capas inferiores o la renovación completa del balasto. "Se ha heredado una plataforma de hace 150 años", sostienen.

El dossier también alerta del desconocimiento generalizado del Plan de Autoprotección entre el personal de movimiento, pese a haber sido actualizado en 2025. Los trabajadores denuncian que no se les ha trasladado el contenido del plan ni se les ha formado en aspectos clave como vías de evacuación, salidas de emergencia o disponibilidad de llaves para actuar en caso de incidencia.

A ello se suman las limitaciones de velocidad que afectan a las unidades de la serie 1100, que, pese a tener una velocidad comercial de 100 kilómetros por hora, circulan a 80 en gran parte del trazado. Los trabajadores afirman desconocer los motivos reales de estas restricciones, lo que, según indican, genera desconfianza y falta de transparencia.

Por último, el documento recoge fallos reiterados en el sistema de comunicaciones TETRA, que debería ser prioritario, así como la falta de protocolos claros para el reporte de incidencias y la actuación con los viajeros en situaciones de emergencia.

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