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El Consell Escolar de Mallorca tumba la zona única y exige recuperar la proximidad

El pleno del organismo consultivo aprueba un informe alternativo que rechaza de plano la simplificación del mapa escolar propuesta por la Conselleria de Antoni Vera, alertando de que la medida vulnera la Ley de Educación y disparará la segregación escolar en los municipios de la isla

Un grupo de estudiantes juega en el patio de un centro escolar.

Un grupo de estudiantes juega en el patio de un centro escolar. / E.P.

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

La estrategia de la Conselleria de Educación y Universidades para implantar la 'zona única' en casi toda Mallorca ha sufrido un importante revés. El pleno del Consell Escolar de Mallorca (CEM), reunido el pasado 2 de febrero, decidió dar la espalda a la propuesta de la administración autonómica al aprobar un informe alternativo que desmonta los argumentos técnicos y pedagógicos del Govern. Con esta votación, el máximo órgano de consulta en materia educativa de la isla no solo rechaza el nuevo mapa escolar para el curso 2026/2027, sino que exige formalmente la recuperación de las zonas escolares vigentes hasta ahora.

El conflicto nace de la intención de la Conselleria, liderada por Antoni Vera, de eliminar las fronteras escolares internas en la gran mayoría de los municipios mallorquines. Según el plan gubernamental presentado hace apenas unas semanas, localidades como Pollença, Santa Margalida, Sóller o Santanyí perderían sus divisiones tradicionales, convirtiendo a todo el término municipal en una zona única bajo el pretexto de "fomentar la libre elección de centro". Sin embargo, el informe aprobado por el CEM —impulsado por entidades como FAPA Mallorca y diversos sindicatos— califica esta decisión como una medida política que ignora la equidad y el arraigo social.

La aprobación de este informe alternativo es un hecho de especial relevancia, ya que se produce por un desacuerdo explícito con el borrador que inicialmente había redactado el ponente principal. El documento aprobado es contundente: solicita que se recupere la zonificació escolar del curso 2025-2026 para todos los municipios y, de manera específica, que Palma regrese a la división del curso 2023-2024. De esta manera, el CEM pide dar marcha atrás a la unificación de zonas que ya se empezó a aplicar en Ciutat y que ahora el Govern pretendía extender al resto de la geografía.

Las entidades firmantes del comunicado, entre las que se encuentran la Asociación Asamblea 0-3, FAPA Mallorca, y los sindicatos STEI, SIAU y UOB, junto a representantes políticos de Més per Mallorca y el PSIB-PSOE, sostienen que la zona única no es más que "una trampa" que perjudica a quienes tienen menos recursos. Según el texto, la libertad de elección "sin regulación" solo favorece a las familias con medios para desplazarse fuera de su entorno, mientras que el resto de los alumnos se ven abocados a un sistema más desigual.

Vulneración del criterio de proximidad

Uno de los puntos más críticos del informe aprobado por el CEM es la acusación directa de que la propuesta del Govern vulnera el artículo 84 de la Ley Orgánica de Educación (LOE). Este artículo establece que la proximidad al domicilio debe ser un criterio prioritario en la admisión de alumnos cuando la demanda supera la oferta de plazas. El Consell Escolar argumenta que, al crear zonas únicas en municipios geográficamente extensos, se anula de facto este derecho, ya que todos los alumnos del municipio obtienen la misma puntuación, independientemente de si viven al lado del colegio o en un núcleo costero a varios kilómetros de distancia.

Para el organismo, las zonas escolares no son "barreras a la libertad", sino garantías de que cualquier niño tenga una plaza en una escuela cercana a su hogar. Sin estas divisiones, se corre el riesgo de que alumnos de barrios o núcleos periféricos sean desplazados por otros de zonas más alejadas que han solicitado el mismo centro, eliminando el beneficio de la escuela de proximidad. Este "desarraigo", advierten, repercutirá negativamente en el éxito escolar y en la conciliación familiar, especialmente en un contexto donde el transporte público no siempre se coordina con los horarios lectivos.

El fantasma de la segregación

La preocupación por la equidad es el eje central del Consell Escolar. El informe incide en que la zona única, sumada a otros criterios recuperados por la actual Conselleria —como el punto adicional para hijos de antiguos alumnos—, aumentará la segregación escolar. Las diferentes entidades recuerdan que ya existe un recurso contencioso presentado contra el punto de "antiguo alumno" y alertan de que la nueva zonificación solo profundizará en la creación de escuelas "gueto" y centros "de élite", rompiendo la cohesión social que proporciona la escuela de barrio.

Además, el CEM apela a argumentos de sostenibilidad y salud para defender el modelo anterior. Al obligar a más familias a utilizar el coche para desplazarse a centros alejados de sus casas -dicen- se contravienen los principios de la Ley de Movilidad Sostenible de 2025. El informe apuesta por una escuela que permita ir a pie o en bicicleta, fomentando el sentido de comunidad y los hábitos saludables, algo que, según los firmantes, la Conselleria ha ignorado en favor de una decisión estrictamente política que no cuenta con el respaldo de la mayoría de la comunidad educativa.

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