Ismael Gálvez: "Los inmigrantes regularizados podrán acceder a empleos de mayor calidad, mejor remunerados y salir de la vulnerabilidad laboral"
El profesor de la UIB, experto en el impacto de la inmigración en el mercado laboral, analiza los efectos económicos de la nueva regularización anunciada por el Gobierno

Ismael Gálvez, profesor de la UIB. / I.G./Cedida

Profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universitat de les Illes Balears (UIB) desde 2020, es uno de los investigadores que más ha estudiado en España el impacto de la inmigración en el mercado laboral. En esta entrevista analiza los efectos económicos de la nueva regularización de inmigrantes, desmonta algunos de los principales mitos del debate público y explica por qué comunidades como Baleares pueden notar especialmente sus consecuencias. La regularización de Pedro Sánchez y Podemos se apoya en algunas de sus investigaciones.
Usted lleva años investigando el impacto de la inmigración en el mercado de trabajo. ¿Cuál es el punto de partida de sus estudios?
Desde que hice la tesis doctoral he publicado numerosos artículos sobre inmigración, centrados sobre todo en su impacto en el mercado laboral español. Llevo entre ocho y nueve años de carrera académica analizando estas cuestiones. Uno de mis trabajos más conocidos estudia el efecto de la gran oleada migratoria de los años 2000 y cómo influyó posteriormente en los ajustes del mercado laboral durante la recesión.
¿Y cuáles fueron las principales conclusiones de ese trabajo?
El principal resultado fue que esa oleada migratoria tuvo un efecto amortiguador sobre la crisis. Es decir, la presencia de inmigrantes redujo el impacto negativo de la recesión sobre los trabajadores nativos españoles. Ese hallazgo fue el punto de partida para colaborar después en otros estudios más orientados a políticas públicas.
En relación con la nueva regularización anunciada por el Gobierno, ¿qué efectos económicos cabe esperar según la evidencia que usted ha analizado?
El efecto más directo es sobre los propios trabajadores regularizados. Muchos de ellos ya están trabajando, aunque en condiciones precarias o en la economía sumergida. Al regularizarse, podrán acceder a empleos de mayor calidad, mejor remunerados y salir de la vulnerabilidad laboral.
¿Eso genera más competencia en el mercado de trabajo?
Sí, porque estos trabajadores pasan de un nicho informal a competir en el mercado formal con otros trabajadores, incluidos inmigrantes que ya estaban regularizados y, en menor medida, trabajadores locales. Ahora bien, la evidencia económica muestra que el efecto agregado sobre los trabajadores nativos es pequeño.
¿Hay estudios previos que respalden esta afirmación?
Sí. Por ejemplo, un estudio reciente sobre la regularización de 2005 muestra que los mayores efectos se produjeron sobre los inmigrantes que ya estaban en el sector formal, que son quienes compiten de forma más directa con los nuevos regularizados. En el caso de los trabajadores locales, los efectos son reducidos y se concentran en ocupaciones de baja cualificación, como la hostelería o la construcción.
¿Qué ocurre con esos trabajadores locales?
Algunos pueden perder su empleo o verse desplazados, pero otros cambian de ocupación y en muchos casos incluso mejoran su situación. El mercado laboral es dinámico, no estático, y ese es un aspecto que a menudo se pasa por alto en el debate público.
Más allá del empleo, ¿qué impacto tiene la regularización en la economía en general?
Uno de los efectos principales es el efecto fiscal. Al regularizarse, estos trabajadores comienzan a cotizar y a pagar impuestos. En nuestros cálculos estimamos que cada trabajador regularizado aporta en torno a 4.000 euros anuales en impuestos y cotizaciones sociales, una cifra similar a la que encuentran otros estudios, que la sitúan alrededor de los 5.000 euros.
¿Ese efecto fiscal es positivo a largo plazo?
A corto plazo es claramente positivo, porque se trata de ingresos que antes no existían. A lo largo de toda la vida laboral el balance es más complejo, ya que también hay acceso futuro a prestaciones y pensiones. En cualquier caso, es evidente que la situación actual, sin cotizar ni pagar impuestos, es peor desde el punto de vista fiscal.
¿Ha notado un mayor interés institucional por este tipo de estudios en los últimos meses?
El interés existe desde hace tiempo. Por ejemplo, un informe que elaboramos en 2020 ya despertó atención institucional. No diría que en los últimos meses haya habido un cambio sustancial. De hecho, el momento en el que se ha anunciado la regularización me ha pillado un poco por sorpresa.
En territorios como Baleares, donde sectores como la hostelería y la construcción tienen mucho peso, ¿el impacto puede ser mayor?
Sí, especialmente en lugares con más economía sumergida y donde los inmigrantes están muy concentrados en determinados sectores. A nivel nacional, los extranjeros trabajan sobre todo en ocupaciones de baja cualificación y en sectores como la hostelería y la construcción. En Baleares, previsiblemente, este efecto será incluso más intenso.
Después de tantos años investigando, ¿hay algún resultado que destacaría especialmente?
Quizá lo más relevante es desmontar la idea de que la inmigración destruye empleo de forma automática. Existe bastante evidencia de que las oleadas migratorias no tienen efectos negativos significativos sobre el empleo agregado. La economía no funciona con un número fijo de puestos de trabajo: es un sistema dinámico, en el que los trabajadores se mueven y, en muchos casos, mejoran su situación.
¿Cree que este conocimiento está bien reflejado en el debate público?
No, en absoluto. Hay un gran desfase entre lo que sabemos desde la literatura académica y lo que se discute en el debate público, que a menudo está muy condicionado por el uso político del tema. Existe un desconocimiento general sobre el impacto económico real de la inmigración y de las políticas de regularización.
Suscríbete para seguir leyendo
- El sector turístico mallorquín ante el colapso de La Habana: 'No tenemos intención de abandonar Cuba
- Las discotecas de Mallorca se decantan por incorporar la oferta del tardeo
- La borrasca Nils sacude Mallorca: la Aemet registra rachas de hasta150 km/h y mantiene avisos por viento y mala mar
- El Cappuccino lleva a los tribunales su reintegro forzoso de 3,6 millones
- Mallorca concentrará 553 de las casi 700 nuevas plazas para personas dependientes previstas en Baleares hasta 2030
- Muere Xisco Quesada, el joven mallorquín que ha movilizado a miles de personas contra el cáncer
- Fuga de talento en Baleares: se duplica el número de jóvenes que se van a vivir al extranjero en la última década
- Antoni Noguera: «Fui alcalde de la primera ciudad del mundo que prohibió el alquiler turístico»