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Pulso por el adelanto de las oposiciones: el 70% de los docentes rechaza las pruebas en mayo

El sindicato STEI denuncia "improvisación" tras un sondeo entre 800 profesores

Antoni Vera defiende el cambio para evitar el colapso de las adjudicaciones en verano y revela que los sindicatos rechazaron posponer los exámenes a octubre

Imagen de archivo del inicio de oposiciones docentes en Baleares.

Imagen de archivo del inicio de oposiciones docentes en Baleares. / Manu Mielniezuk

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

El calendario de las oposiciones docentes en Baleares se ha convertido en un campo de batalla administrativo y sindical. Tras el anuncio de la Conselleria de Educación y Universidades de adelantar las pruebas selectivas a las primeras semanas de mayo —rompiendo con la histórica tradición de celebrarlas al término del curso escolar en junio—, el rechazo de una gran parte del colectivo docente ha cristalizado en cifras.

Un sondeo realizado por el sindicato STEI entre más de 800 participantes revela que el 70% de los participantes está "abiertamente en contra" de este adelanto. La propuesta, que situaría el inicio de los exámenes en torno al 9 y 10 de mayo, ha generado un profundo malestar entre los aspirantes, que ven reducido su tiempo de estudio, y entre los equipos directivos, que temen un colapso organizativo en un mes clave para la actividad docente.

Ante la publicación de estos datos, el conseller, Antoni Vera, se ha mostrado contundente en su defensa del nuevo calendario. Vera ha asegurado que la propuesta es una respuesta necesaria a la saturación administrativa que sufre la comunidad cada verano. "Soy el primero que habló con todos ellos y les explicó la situación. Tenemos muchos procesos condensados en un mes donde casi no hay tiempo entre uno y otro, lo que provoca errores en las listas y alegaciones con plazos mínimos", ha argumentado este miércoles el conseller en el vestíbulo del IES Joan Alcover.

Sin embargo, el punto clave de sus declaraciones ha sido el dardo lanzado hacia las organizaciones sindicales respecto a la búsqueda de alternativas. Vera ha revelado que el mes de mayo no era la única opción sobre la mesa, pero sí la que permitía salvar el inicio del próximo curso. "La otra opción que le dije al STEI y al resto de sindicatos sería posponer las oposiciones a octubre. Nosotros no tenemos ningún problema en hacerlo, pero ellos no quieren", ha aseverado el conseller, destacando que los sindicatos rechazaron de plano la posibilidad de trasladar los exámenes al otoño.

Críticas a la falta de consenso

Desde el STEI, y cabe decir, todos los sindicatos de educación, la visión es radicalmente opuesta. El sindicato denuncia que adelantar las pruebas a estas alturas del curso escolar es una medida improvisada que "perjudica el bienestar del profesorado". Aunque reconocen la necesidad de agilizar los trámites administrativos, sostienen que esto debe hacerse a través del consenso y la negociación, y no mediante "golpes de efecto" que alteren la planificación de miles de opositores que ya tenían sus planes de estudio fijados para junio.

Los representantes de los trabajadores advierten de que mayo es un mes con múltiples actividades docentes y cierres de evaluación, lo que dificultaría enormemente tanto la preparación de los aspirantes como la constitución de los tribunales.

El objetivo: evitar el caos de las sustituciones

La motivación de la Conselleria para este cambio de calendario es puramente logística, aseguran. El curso pasado, el sistema se vio tensionado hasta el límite: el trámite ordinario de plazas no finalizó hasta el 6 de agosto y, en apenas 22 días de septiembre, se tuvieron que generar más de 1.200 sustituciones.

"Necesitamos cubrir plazas y los centros necesitan planificar los cursos. Los profesores deben saber dónde van con un poco de antelación", ha defendido Vera. El conseller ha recordado la complejidad de Baleares como comunidad con varias islas, donde un docente debe saber en julio si su destino es Menorca, Ibiza o Formentera para poder organizar su logística personal y de vivienda.

El plan de Educación pasa por finalizar los exámenes en junio, realizar las adjudicaciones de plazas en julio y cubrir la gran mayoría de las vacantes e interinidades antes de agosto. "Queremos que en septiembre los centros ya conozcan a la gran parte de su plantilla", ha insistido.

Una convocatoria con 643 plazas

A pesar de la controversia, la Conselleria sigue adelante con la hoja de ruta para publicar la convocatoria oficial entre la segunda y la tercera semana de febrero. Se prevé ofrecer un total de 643 plazas (107 más que el año pasado), de las cuales 430 corresponden a Secundaria y Bachillerato, 147 al cuerpo de maestros y el resto a Formación Profesional y enseñanzas artísticas o de idiomas.

Para tratar de suavizar el impacto del adelanto, Vera ha anunciado incentivos para los docentes que formen parte de los tribunales evaluadores. La intención es elevar la participación voluntaria del 50% al 75% e incrementar las indemnizaciones económicas, buscando profesionalizar el proceso y reducir el número de tribunales que, en convocatorias anteriores, no llegaron a constituirse por falta de miembros.

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