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Un trabajador, en el juicio por el criadero ilegal de tortugas: “Nos chocó al principio que el acusado recibía palés de ratoncillos congelados desde Alemania a Mallorca”

El presidente de Natura Parc confirma que tenían capacidad para dar cabida a las más de mil tortugas intervenidas en la finca de Llucmajor en 2018

“Tenemos veterinarios y biólogos para cualquier animal que se decomise en Baleares”, ha subrayado el testigo

Varias tortugas que fueron halladas en la finca de Llucmajor.

Varias tortugas que fueron halladas en la finca de Llucmajor. / MZE

B. Palau

B. Palau

Palma

“Nos chocó un poco al principio que el acusado recibía palés de ratoncillos congelados desde Alemania a Mallorca. Lo sabíamos porque lo pone en la carta de porte”. El encargado de una empresa de paquetería postal ha reconocido hoy que el principal acusado en el juicio por el presunto criadero ilegal de tortugas en Llucmajor, un alemán de 54 años experto en herpetología, era cliente suyo.

Tenía envíos periódicos, dos cada semana o cada dos semanas. Recibía y enviaba. Nos chocó un poco al principio lo de los ratones. Realmente, no sé a qué se dedicaba él. Mi compañero tenía más contacto con él”, ha asegurado el testigo ante el tribunal de la Sección Primera de la Audiencia de Palma en la cuarta sesión de la vista oral.

Una pareja germana está siendo juzgada esta semana por un delito contra la fauna en su modalidad de posesión y tráfico de especies protegidas, contrabando y blanqueo de capitales. El fiscal solicita para cada uno sendas condenas de cinco años y medio de prisión y multas de más de un millón y medio de euros. Ambos tenían más de mil tortugas de 70 especies, la mayoría protegidas, en una finca de Llucmajor para su cría, reproducción y posterior venta, sin que ostentaran la condición de criador para la cría y comercialización de especímenes CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) en España, según la acusación pública.

Un tercer acusado, un intermediario español, que afronta una petición de pena de dos años de cárcel por un delito contra la fauna, supuestamente participaba en la compraventa de quelonios junto a la pareja mediante una tienda de reptiles que regentaba en Barcelona.

Los tres sospechosos serán interrogados la semana que viene, en el tramo final del juicio, tal como solicitaron sus abogados defensores.

“Nosotros no transportábamos animales vivos, se necesitan permisos especiales. Hay que dar descansos a los animales en ruta y otras medidas. Es imposible, nosotros no hacíamos envíos de animales vivos. Nos dedicábamos a mercancías normales, también refrigerados”, ha señalado el testigo ante la Sala.

Al ser preguntado por el fiscal sobre los ratones congelados que el principal acusado traía desde Alemania, el hombre ha añadido: “Supuestamente si él trataba con animales, serían para dar de comer a animales”.

Natura Parc

También ha declarado hoy como testigo el presidente de la Fundación Natura Parc, donde fueron trasladadas las más de mil tortugas incautadas por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil en junio y julio de 2018 después de practicar varios registros en la finca de Llucmajor donde descubrieron un gran criadero de quelonios.

“En 2018 el juzgado acordó que recibiéramos las tortugas como peritos depositarios. Tenemos un equipo de veterinarios y biólogos. Somos centro CITES, actuamos en consecuencia y pudimos dar cabida a todos los ejemplares. Tenemos una antigüedad, desde hace 26 años que somos CITES”, ha explicado el testigo.

El hombre ha confirmado que tenían capacidad para albergar tantos especímenes y de especies tan diferentes. “Tenemos veterinarios y biólogos para cualquier animal que se decomise en Baleares”, ha destacado.

El juicio por el presunto criadero ilegal de tortugas de Llucmajor, el mayor de Europa, prosigue la semana que viene con más testificales en la Audiencia Provincial.

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