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Tragedia Ferroviaria

Aurelio Soto, jefe del departamento de Emergencias del Govern: “Tienes que imaginar el peor de los casos para hacer frente a emergencias menos graves”

Soto asegura que Baleares dispone del Plan Territorial para emergencias de Protección Civil y los Serveis Ferroviaris de Mallorca cuentan con planes de autoprotección y unos protocolos “concretos” para actuar en situaciones como la de Córdoba

Imagen de archivo.El jefe del Departamento de Emergencias del Govern, Aurelio Soto, posa para esta entrevista en la Dirección General de Emergencias e Interior.

Imagen de archivo.El jefe del Departamento de Emergencias del Govern, Aurelio Soto, posa para esta entrevista en la Dirección General de Emergencias e Interior. / Guillem Bosch

Palma

La prevención es fundamental para que las tragedias se puedan resolver desde el conocimiento y menos desde la improvisación. “Te preparas con múltiples víctimas y lo que tienes que imaginar es el peor de los casos para hacer frente a las emergencias menos graves”, apunta Aurelio Soto, jefe del departamento de Emergencias del Govern, que asegura que Baleares cuenta con unos protocolos “concretos” para actuar en casos similares como el de Córdoba, donde tras descarrilar dos trenes, al menos 40 personas han fallecido y más de 150 han resultado heridas. Los simulacros son una de las armas necesarias para comprobar que todos los planes establecidos sean efectivos. Además, también sirven para llegar a detalles que simplemente planificando “no afloran”.

Un accidente de la magnitud del de Córdoba es prácticamente imposible que suceda en Mallorca porque la isla no cuenta con trenes de alta velocidad. Las posibilidades de que suceda un accidente ferroviario son muy bajas y las consecuencias difícilmente serían las mismas que en Andalucia. En caso de accidente, Baleares tiene una estrategia. “Se dispone del Plan Territorial para emergencias de Protección Civil y los Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) cuentan con planes de autoprotección y unos protocolos concretos para actuar en estos casos”, explica Soto. Además, en caso de accidente, la red Ferroviaria de Mallorca cuenta con accesos cada 500 metros y también están identificados los lugares en los que podrían utilizarse helicópteros.

En caso de un accidente en Mallorca estarían involucrados los Bomberos del Consell de Mallorca, el grupo de Emergencias, Guardia Civil, la policía local de las zonas afectadas, entre otros varios servicios disponibles. “Habría muchos servicios de cómo actuar desde el punto de vista técnico. Los Bomberos de Mallorca practican cómo intervenir en un accidente ferroviario con los peligros que existen como la electrificación de la catenaria. El 061 tiene sus protocolos de cómo hacer la gestión de múltiples heridos y de cómo hacer los triajes, entre otras funciones de los diferentes agentes implicados”, apunta.

Simulacros en Mallorca

“Hacemos ejercicios y simulacros donde ponemos en práctica los planes y los procedimientos. Se organizó uno en la Estación Intermodal, en 2023 otro en exteriores en el que los trenes quedaban volcados en una posición de difícil acceso y este año con el SFM tenemos previsto hacer un ejercicio similar en la Estación de Autobuses en el que participarán más de 100 personas”, cuenta Soto.

El año pasado también hicieron un simulacro en el que escenificaron la llegada de una DANA y se ejercitó la activación del nivel 2 de los planes especiales METEOBAL e INUNBAL, en el marco de un escenario de meteorología adversa en todas las islas, con aviso rojo de AEMET por precipitaciones intensas. En ese supuesto, la Dirección General de Emergencias e Interior participó en el simulacro conjunto con la Unidad Militar de Emergencias (UME) y otros organismos implicados en la gestión de emergencias en Baleares.

La práctica resultó efectiva porque en octubre tuvieron que actuar en Ibiza después de las lluvias y las tormentas provocadas por la DANA Alice.

Sant Llorenç, la última tragedia en Mallorca

Los simulacros son importantes. Sirven para poner en práctica la activación de los distintos organismos y servicios que son necesarios para actuar, para poner en práctica la evacuación de un gran número de heridos, la atención al elevado número de familiares que requieren información y que se acercarán, practicar las particulares técnicas de rescate... Hay muchas necesidades, pero además es el conocimiento mutuo entre los diferentes servicios para llegar a detalles que simplemente planificando no afloran. El escenario se crea para transmitir la veracidad y la profesionalidad de los intervinientes, que es lo que te hace mejorar en la práctica el protocolo de actuación”, añade el jefe del departamento de Emergencias del Govern.

La última gran desgracia que hubo en Mallorca fue en 2018 cuando trece personas murieron tras la torrentada de Sant Llorenç. Siete años después, la prevención es una de las hojas de ruta para la Dirección General de Emergencias e Interior de Baleares.

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