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Tragedia Ferroviaria

Javier Torres, psicólogo en emergencias en Mallorca: "Que las personas sepan que es normal encontrarse en una situación vulnerable les da tranquilidad"

El decano del Colegio de Psicólogos de Baleares asegura que en tragedias como en la de Córdoba hay muchas reacciones de las personas que son normales ante una situación inesperada como "incertidumbre, miedo, bloqueo emocional y pánico"

Javier Torres, decano del COPIB.

Javier Torres, decano del COPIB. / COPIB

Palma

En tragedias como la de Córdoba, en la que al menos hay 39 muertos y 100 heridos tras descarrilar dos trenes de alta velocidad, es fundamental la salud mental tanto de los afectados como de las familias de las víctimas. "Hay que partir de la base que hay muchas reacciones de las personas que son normales ante una situación inesperada como la incertidumbre, el miedo, el bloqueo emocional y el pánico", asegura Javier Torres, el decano del Colegio de Psicólogos de Baleares y psicólogo en emergencias en Mallorca.

"Trabajamos con las personas todas las reacciones y las acompañamos haciendo un apoyo psicológico. Ayudamos a la ventilación emocional, validamos sus sentimientos y estamos pendientes de las necesidades que puedan requerir. En una emergencia somos respetuosos con las personas porque hay quienes necesitan ayuda psicológica, otras no la quieren en ese momento y también hay quienes no la necesitan. Si hay que comunicar el fallecimiento de las personas también nos encargamos nosotros como de las actualizaciones de lo que va sucediendo", explica Torres.

La ventilación emocional es muy importante porque acompaña a las personas en un momento difícil sin juzgarlas: "Es bueno que en ese momento la gente pueda exteriorizar cómo se siente. A veces nos encontramos a personas que tienen rabia o sentimientos de culpabilidad, y es importante que la compartan contigo y que muestran cómo se sienten, que no se lo guarden todo", subraya.

Lenguaje no verbal

La validación emocional también juega un papel fundamental para dar cotidianidad a los sentimientos. "Es normal que las personas estén nerviosas, llorando, en una situación de bloqueo, o de no tener capacidad para tomar decisiones. Es normal que se encuentren en una situación vulnerable y que la persona lo sepa de alguna manera le da una tranquilidad. Lo trabajamos hablando y haciendo una escucha activa. Hay personas que necesitan expresar lo que sucede, y hay que estar con ellos. En estas situaciones también hay que estar pendientes del lenguaje no verbal porque pueden decir que están tranquilos, pero pueden tener la voz entrecortada o temblarles las manos. Hay que tenerlo muy en cuenta", apunta el decano del Colegio de Psicólogos de Baleares.

Dos de las recomendaciones que hace Javier Torres es no sobreinformarse y respetar el espacio de las familias. "Tanto a las víctimas como a los familiares recomendamos que no haya un exceso de consumo de información porque mucha información que se lee a través de las redes sociales no es verídica y genera más incertidumbre y malestar. Hay que seleccionar la información que uno quiere leer y que no haya un exceso. También nosotros cuando hacemos intervenciones respetamos a la familia y a la persona atendida que quieran tener su espacio también con sus seres queridos. Tenemos que saber retirarnos y estar en un segundo plano. Nunca invadimos su espacio. Queremos ser respetuosos en ese momento sin que haya tercera personas", afirma.

Ser de ayuda

También señala que su trabajo en estas grandes catástrofes no solo debe focalizarse en las familias y en los afectados: "Sino también en todos los intervinientes que pueden estar afectados. Nuestra función es trabajar con todos los intervinientes, que son un pilar muy importante y ofrecerles esa posibilidad en un momento determinado".

"Tanto en casos como el de Córdoba como en emergencias puntuales, estamos ante personas en una situación vulnerable que necesitan la presencia del profesional que les de seguridad. Después de trabajar el tiempo que sea necesario, la satisfacción, por usar el término dentro de la tragedia y el dolor, es ser de ayuda y poder estar con ellas desde el primer minuto. De alguna manera, de las múltiples intervenciones que hacemos gracias al convenio con la direccion general de emergencias, lo mejor es el agradecimiento y el abrazo de haberlos ayudado", cuenta.

Equipo en Mallorca

En Baleares hay un equipo de profesionales de la psicología en las cuatro islas que están de guardia las 24 horas del día los 365 días del año. "Intervenimos tanto en las grandes catástrofes como en las ordinarias que se van produciendo: accidentes de tráfico, ahogamientos de piscina, violencia de género o suicidio, entre otras", apunta.

"En Mallorca hay unas 15-17 personas que trabajan en el equipo y siempre está cubierto. Hay un equipo en la retaguardia que en caso de catástrofe lo activaríamos y habría 40 más de apoyo. Es importante recalcar que el trabajo que hacemos es minimizar el impacto psicológico y trabajar para que no se enquiste o se cronifique a corto-medio plazo", remarca Javier Torres.

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