Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En contra

Nazareth Castellanos, neurocientífica superventas: «Mucho sufrimiento es evitable con una alfabetización en higiene mental»

«Mucho sufrimiento es evitable con una alfabetización en higiene mental» | DM

«Mucho sufrimiento es evitable con una alfabetización en higiene mental» | DM

Matías Vallés

Matías Vallés

Nazareth Castellanos (Madrid, 1977) es licenciada en Física Teórica y doctora en Medicina, hasta componer un perfil de neurocientífica superventas, ahora mismo con más de 120 mil ejemplares de El puente donde habitan las mariposas.

Para que se haga cargo del tipo de entrevista: «¿Cuáles son sus propósitos para 2026?».

Ufff. Vengo de un año muy duro en lo personal. Mi propósito es tener tranquilidad, una calma reconstituyente.

¿Qué predicción se le torció en 2025?

La relación con mi expareja, son cosas absolutamente inimaginables para mí. Lo asocias a clases más bajas, no crees que entres en la estadística, es una situación que esperarías en otro tipo de mujer, y resulta que te puede pasar a ti. Ves a una persona absolutamente perdida, ha sido un ejercicio de humildad.

¿Y cuáles son sus pronósticos para este año?

La consolidación del proyecto que habíamos plantado y del que ya ves las hojas, con una fundación para la investigación de la salud mental a través del cuerpo y de hábitos diarios. Mucho sufrimiento es evitable con una alfabetización en higiene mental.

Leí ‘El puente donde habitan las mariposas’ para pillarle el truco.

Luego me lo cuentas. Nada me gusta más que establecer puentes, por eso seguía cursos de Medicina y Filosofía cuando estudiaba Físicas. Mirarlo todo desde una misma orilla nos empobrece.

¿Hemos de escuchar a quienes no piensan como nosotros, algo hoy prohibido?

Sí, pero en esta escucha has de replantearte lo que estás pensando, debes ser capaz de cuestionarte tus convicciones, de revisarlas.

Tampoco menosprecia usted a sus lectores.

Leo bastante filosofía, y me topo con bodrios soporíferos que no entiendo. Entonces no falta quien te diga que «es que no estás interesada». Lo empeoraba Heidegger, al dictar que «si hacemos la filosofía inteligible, es un suicidio».

En realidad, los lectores quieren que sus libros les alejen del Alzheimer.

Antes utilizaba la palabra divulgación, que expresa una curiosidad, hoy me gusta más hablar de pedagogía, que conlleva una capacidad de transformación y también la responsabilidad de decidir qué vuelcas ahí. Para concluir que nos hace falta cuidarnos personalmente, estamos rodeados de enfermos que parecen completamente sanos.

¿Ha meditado hoy?

Claro que sí. He dejado a la niña en el colegio, he llegado a casa a las 8.30 y he meditado hasta las 9.15, porque tenía una reunión a las 9.30.

¿En qué consiste su meditación?

Hago ejercicios de deprivación sensorial, cerrar los ojos o taparse los oídos. Sigo los «snacks deportivos», que dicen que el cuerpo pide cada cierto tiempo un cambio de posición, para la prevención en salud mental. «Paras el mundo y te bajas», como decía Mafalda. Cuando vuelves a subir, está en otro sitio.

¿Abre su alma o su mente?

Abro el corazón, me queda más próximo, prefiero hablar de salud cordial en lugar de salud mental. Y en el dilema que planteas, me quedo con la «mente».

No se puede meditar con un móvil en el bolsillo.

Es así, por eso la higienización mental exige desconectarse de vez en cuando, aislarse del ruido y recuperar la soledad. Suprimo las notificaciones durante muchas horas, para evitar el ‘ping’ continuo.

¿Ha conocido a alguien enteramente feliz?

Espero que no. Solo los narcisistas psicópatas, y te aconsejo que te alejes de ellos, son absolutamente felices. Por eso había una teoría que me parece aberrante que decía que el ser humano en su evolución tendería a este narcisismo, pues qué pena.

¿Por qué ha regresado al Madrid estresante?

Ah, pues a mí no me estresa nada. Ir rápido no es ir deprisa. Vivo en el bosque, en la sierra madrileña, porque quería acercarme a mi familia y al laboratorio. No era muy sano depender de un avión para conectarte con tu mundo.

He desobedecido tanto a mi cerebro, que no entiendo que siga conmigo.

Jajaja, eso te lo voy a robar. Hay que desobedecer absolutamente a nuestro cerebro, me gusta esa perspectiva de dar un paso atrás y observar nuestros estados emergentes, como el pensamiento espontáneo que surge. No creerse todo lo que dice el cerebro.

¿Qué es lo último que ha descubierto?

Pues mira, esta misma mañana estudiábamos cómo la respiración interviene en la mirada modulándola, y me parecía fascinante. El ojo está muy ligado con el movimiento cardiaco, y con nuestro parpadeo volcamos información a estructuras más profundas. Es poético, el cuerpo es poético.

Se necesita una cierta inconsciencia para mantenerse en pie.

Completamente, Dios me libre de estar cuerda. Necesitas ese acto de inconsciencia para superar el miedo. Me encanta que parpadeemos tantas veces, necesitamos cierto grado de ceguera, de disociación.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents