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La comunidad educativa estalla contra la 'zona única': críticas por el desarraigo de los barrios y el riesgo de segregación

Familias, sindicatos y la oposición política coinciden en señalar que la medida, lejos de ser una mejora, supone una "irresponsabilidad" que castiga la proximidad pedagógica e incluso agrava los problemas de movilidad

Un alumno se dirige a su aula.

Un alumno se dirige a su aula. / E.P.

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

La propuesta de la Conselleria de Educación de eliminar las zonas de escolarización en casi toda Mallorca para el curso 2026-2027 ha levantado una oleada de críticas entre los principales actores del sector. Desde la Federación de Asociaciones de Familias de Alumnos de Mallorca (FAPA) se muestran contundentes ante lo que consideran un cambio radical ejecutado con "mucha incertidumbre". Denuncian que el procedimiento administrativo está "generando inseguridad", ya que se están lanzando propuestas de zonificación "sin que ni siquiera se haya aprobado la orden que las regula", la cual todavía se discute en el Consell Escolar

Para la federación de padres, el paso a la zona única por defecto en municipios grandes es "una irresponsabilidad total por parte del Govern". Según la federación, la consecuencia más inmediata es que "la escuela de proximidad deja de existir". Explican que los proyectos pedagógicos siempre se han basado en la relación del centro con su entorno y que esta medida rompe ese vínculo. "Te encontrarás con que tal vez no tengas plaza en el colegio de tu barriada, a una distancia donde puedas ir a pie, porque alguien que vive a tres kilómetros lo ha pedido y tiene los mismos puntos que tú", lamentan desde FAPA.

Además, desde la federación advierten que esta medida estimula el uso del coche frente a los caminos escolares seguros. Así, ponen como ejemplo núcleos como Es Port de Pollença o Porto Cristo, donde las familias podrían verse obligadas a desplazarse hasta los núcleos principales si sus centros locales son ocupados por alumnos de otras zonas. "El derecho individual de elección sin regulador por zonas implica que se está prohibiendo el derecho a ir a un colegio cercano", concluyen.

"Selección natural" favorecida por la escuela concertada

Desde el PSIB vinculan esta medida directamente con el programa electoral del Partido Popular y con una estrategia para favorecer a la escuela concertada. La formación recuerda que la zona única ha contado con la oposición histórica tanto de las familias como del propio Consell Escolar. "Lo que se quería era ir a un centro cerca de casa, intentar poner en marcha entornos seguros, ir a pie o en bicicleta, y ahora todo ese trabajo comunitario se hace mucho más difícil", señalan.

El partido de la oposición pone el foco en el "desarraigo de los barrios" y en el impacto que tendrá la combinación de la zona única con el polémico punto de "antiguo alumno". Según explican, este sistema permite una "selección natural" en los centros más elitistas. "Con el punto de antiguo alumno te aseguras una selección de los alumnos que ya has tenido y evitas nouvinguts (recién llegados), porque estos no tienen ese punto de ninguna manera", denuncian.

Con el punto de antiguo alumno te aseguras una selección de los alumnos que ya has tenido y evitas nouvinguts (recién llegados), porque estos no tienen ese punto de ninguna manera

PSIB

Ejemplifican la problemática con el caso de Manacor, donde núcleos situados a 12 kilómetros de distancia, como Porto Cristo o S'Illot, pasarán a ser la misma zona que la ciudad. "¿Qué van a hacer? ¿Van a poner transporte escolar? Porque no puedes tener a niños pequeños sin un acompañante adulto en un trayecto de esa distancia", cuestionan los socialistas, quienes auguran un "caos" de movilidad y conciliación para las familias.

Sindicatos

En el ámbito sindical, el rechazo es igualmente firme. Desde la Unió Obrera Balear (UOB Ensenyament), califican la zona única como una medida "elitista y globalizadora" que no garantiza la igualdad de oportunidades. El sindicato sostiene que la libertad de elección, si no va acompañada de medidas compensatorias, "favorecerá o agravará la segregación escolar". UOB señala que los efectos de la reducción de zonas ya se notan en Palma, "donde hay familias que no consiguen plaza en su barriada e incluso casos donde, a pesar de tener puntos por hermanos, el segundo hijo ha tenido que ser matriculado en un centro diferente por falta de vacantes en el primero".

Por su parte, el sindicato STEI - que ha organizado una mesa redonda para el próximo 21 de enero en el CEIP Aina Moll i Marquès sobre segregación escolar- advierte que los centros escolares no siempre reflejan la diversidad de la sociedad y que la zona única en Palma "puede abrir las puertas todavía más a la segregación". Para el STEI, esta situación sitúa a los docentes en una posición de vulnerabilidad y condena a determinados centros a una gestión "muy difícil" al concentrar alumnado vulnerable mientras otros se quedan con el alumnado más acomodado.

Frente a la propuesta del Govern, el STEI defiende modelos como los de Inca o sa Pobla, donde -dicen- "se trabaja por una educación inclusiva y cohesionadora arraigada al entorno más cercano", un modelo que, a su juicio, se ve amenazado por la eliminación de las zonas de influencia que garantizaban una distribución más equitativa de la matrícula.

Falta de estudios técnicos

Una de las quejas recurrentes entre los representantes de la comunidad educativa es la aparente "improvisación" en la presentación de los documentos. Desde FAPA revelan que en el último pleno del Consell Escolar de Mallorca se les informó de cambios de última hora que no aparecían en el borrador inicial. "El viernes nos dijeron que Santa Margalida se dividirá en dos zonas, aunque aún no está en este documento", explican, refiriéndose a la rectificación sobre un municipio que inicialmente aparecía como zona única.

Este tipo de modificaciones constantes genera, según los afectados, una gran "incertidumbre". Los sindicatos y las familias denuncian que no se ha presentado un estudio previo que garantice que este cambio radical no va a crear problemas graves de escolarización. Mientras tanto, sindicatos como ANPE prefieren mantener la cautela y esperar a que la propuesta sea presentada formalmente en la Mesa Sectorial antes de emitir un juicio definitivo, aunque el malestar generalizado en el sector hace prever un inicio de proceso de admisión conflictivo.

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