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UGT denuncia que la crisis de las ambulancias en Baleares "está llevando al límite" a la plantilla de técnicos de emergencias

El sindicato alerta de sobrecarga de trabajo, recorte de derechos y aumento de bajas por ansiedad y pide una evaluación psicosocial urgente

El conflicto por las nuevas ambulancias escaló cuando los técnicos en emergencias con carné C dejaron de conducir las nuevas ambulancias.

El conflicto por las nuevas ambulancias escaló cuando los técnicos en emergencias con carné C dejaron de conducir las nuevas ambulancias. / DM

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

El sindicato UGT ha denunciado este viernes que la gestión del transporte sanitario no urgente en Baleares, a cargo de la empresa pública GSAIB, está "llevando al límite" a la plantilla de técnicos en emergencias. El sindicato vincula el malestar a una combinación de factores, entre los que están la polémica de la nueva flota de ambulancias (con vehículos que superan los 3.500 kilos y que requieren un permiso de conducción que no tiene gran parte de la plantilla) y una política de recursos humanos que, según sostiene, está recortando derechos y agravando el clima laboral.

La denuncia llega después de meses de polémica por la renovación de las ambulancias de transporte sanitario no urgente (las de color blanco) del Govern. El servicio quedó en entredicho a finales del año pasado, cuando trascendió que una buena parte de la plantilla no podía conducir los nuevos vehículos por su peso y que el GSAIB optó por desmontar equipamiento para aligerarlos. El conflicto escaló cuando los 70 técnicos que tienen el permiso C anunciaron que dejaban de ponerse al volante de las unidades más pesadas si no se negociaban compensaciones y una reorganización de turnos.

Una de las nuevas ambulancias que ha comprado el Govern para el servicio de transporte sanitario programado.

Una de las nuevas ambulancias que ha comprado el Govern para el servicio de transporte sanitario programado. / Ib-Salut

En un comunicado esta mañana, UGT ha asegurado que la nueva flota se hizo "sin tener en cuenta la realidad de la plantilla" y ha denunciado que, pese a los "parches", el trabajo con los vehículos que siguen requiriendo el carné C está recayendo "exclusivamente" sobre el pequeño grupo de profesionales que sí lo tiene. "Esto ha generado una sobrecarga laboral discriminatoria y agotadora", afirma el sindicato.

La entidad también pone el foco en la "eliminación de mejoras técnicas vitales", como rampas de acceso para sillas de ruedas o camillas. A juicio de UGT, estas modificaciones no solo afectan a las condiciones de trabajo, sino que "merman la calidad del servicio", al dificultar la movilización de pacientes con movilidad reducida.

Más allá de la flota, el sindicato acusa a la dirección de GSAIB de aplicar una gestión "nefasta" y "caciquista" en materia laboral. Denuncia que la empresa está "denegando sistemáticamente" días de asuntos propios y prohibiendo cambios de turno entre compañeros, una medida que, según sostiene, perjudica la conciliación y alimenta el malestar de una plantilla "muy quemada". También critica nombramientos "a dedo" en jefaturas y asignaciones internas. "Nombran jefaturas, turnos, formaciones y permisos a dedo entre el personal", ha asegurado el responsable del Transporte Sanitario de UGT en Baleares, Javier Marín.

En el mismo comunicado, el secretario del comité de empresa por UGT, Francisco Muñoz, describe un escenario de decisiones arbitrarias: "Cada día, según cómo se levante alguno de los múltiples cargos nombrados a dedo, implantan normas nuevas, interpretaciones de derechos diferentes de los establecidos (…) y protocolos de forma arbitraria", ha afirmado. "El estado emocional de los trabajadores y el servicio que se presta al ciudadano es crítico", ha añadido Muñoz, que también ha avisado de que utilizarán "todas las vías" para frenar estas prácticas.

Con todo, UGT sostiene que la situación tiene un impacto directo en la salud mental de la plantilla y en el funcionamiento del servicio. Por eso ha solicitado a la empresa una "evaluación psicosocial urgente" ante el "alarmante aumento" de bajas por ansiedad y estrés. El sindicato extiende esa presión no solo a los técnicos de emergencias que están en la calle, sino también a la central de coordinación, que describe como "desbordada" por la carga de trabajo y por la atención a usuarios que llaman por retrasos o anulaciones "sin explicación".

Por último, UGT ha reclamado al Ib-Salut que intervenga y "ponga freno" a lo que define como una "deriva autoritaria" de la dirección de GSAIB. El sindicato ha exigido centrar los esfuerzos en resolver los problemas logísticos del transporte sanitario no urgente "en lugar de generar nuevos conflictos" que, sostiene, perjudican tanto a los trabajadores como al servicio público.

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