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Seis dimisiones en nueve meses sacuden el equipo directivo de Son Espases y dos vacantes aún no tienen relevo

Entre enero y septiembre de 2025 dejaron sus cargos responsables clave de gestión, recursos humanos, enfermería y el área quirúrgica; solo una salida fue un cese oficial

El Ib-Salut sostiene que los cambios responden a decisiones profesionales y a la necesidad de ajustar el equipo a la exigencia de dirigir un hospital con casi 6.000 trabajadores

Los seis directivos de Son Espases que han dimitido, de izquierda a derecha: Alfonso Macías, Pilar Fuster, Ruth Martón, Antonio García Mingorance, Fernando Nadal y Marta de la Cruz.

Los seis directivos de Son Espases que han dimitido, de izquierda a derecha: Alfonso Macías, Pilar Fuster, Ruth Martón, Antonio García Mingorance, Fernando Nadal y Marta de la Cruz. / HUSE/DM

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

El hospital Son Espases sufrió el año pasado una profunda reconfiguración de su equipo directivo, con la salida de seis altos cargos de la cúpula del centro en un periodo de apenas nueve meses, entre enero y septiembre de 2025. Algunas de estas bajas ya han sido cubiertas y otras siguen pendientes de relevo a día de hoy, lo que prolonga una sensación de inestabilidad en la dirección del hospital que no ha pasado desapercibida.

Desde enero de 2025, el comité de dirección del centro ha perdido a responsables clave de áreas estratégicas como gestión, recursos humanos, enfermería o el área quirúrgica. El organigrama actual difiere de forma notable del que existía hace un año, en un contexto marcado por un clima interno descrito como tenso y exigente por varias fuentes consultadas por este diario.

Goteo de salidas en puestos clave

La primera dimisión se produjo en enero de 2025, cuando Alfonso Macías, director de Gestión y Servicios Generales (uno de los cargos con mayor peso en la estructura del hospital), dejó el puesto. Poco después fue sustituido por José Antonio Visedo, con una larga trayectoria y experiencia previa en gestión sanitaria fuera de las islas.

En las semanas siguientes se produjeron dos salidas más muy seguidas en el tiempo. Por un lado, Pilar Fuster, entonces responsable del Servicio de Atención al Paciente. Por esa jefatura han pasado hasta cinco responsables en menos de un año, una rotación que también ha generado sorpresa e inquietud. Por otro lado, Ruth Martón, subdirectora de Recursos Humanos, que llevaba cerca de una década vinculada a la gestión de personal sanitario. En este último caso, se trata del único cese reconocido oficialmente como una destitución. El puesto permaneció vacante durante meses, hasta que a finales de 2025 se nombró a un nuevo subdirector, José Miguel Martínez.

A lo largo del verano pasado se sumaron más dimisiones. Antonio García Mingorance, subdirector de Enfermería de Cronicidad y Salud Mental, dejó el cargo a mitad de año y hasta la fecha no ha sido sustituido. Poco después se marchó Fernando Nadal, subdirector de Gestión y Servicios Generales, cuyas funciones han sido redistribuidas de forma interna. Tampoco ha sido sustituido.

La última salida relevante se produjo en septiembre de 2025, cuando Marta de la Cruz, subdirectora médica del Área Quirúrgica (una de las posiciones más sensibles del hospital por su responsabilidad sobre los quirófanos), abandonó el cargo. Según la versión oficial, su puesto en la coordinación lo ha asumido Pedro Moyano.

Aunque el ambiente en torno a estas salidas es hermético, varias fuentes sindicales y hospitalarias consultadas por este diario coinciden en señalar que no se pueden interpretar de forma aislada. Hablan de discrepancias internas, de un estilo de liderazgo exigente, y de una forma de trabajo marcada por una presión elevada por parte de la gerente, Cristina Granados, al mismo tiempo que reconocen su experiencia, capacidad de trabajo y perfil perfeccionista. En todo caso, Granados llegó al cargo en septiembre de 2023 y desde entonces ha ido configurando su equipo de confianza. Las gerencias tienen margen para configurar su equipo, si bien el baile de cargos ha alimentado muchos comentarios y expectación en el hospital.

Fuentes del Ib-Salut rebajan la lectura conflictiva de los cambios y los enmarcan dentro de la dificultad de gestionar el mayor hospital del archipiélago, con casi 6.000 profesionales. Subrayan que, en este último año, ha habido directivos que han decidido reorientar su carrera profesional, volver a su plaza de origen o, en algunos casos, "se les ha buscado un relevo" para dar paso a otros perfiles.

Aseguran que el objetivo es consolidar un equipo capaz de liderar el buque insignia de la sanidad pública balear, en un "entorno de alta exigencia, con elevados estándares de calidad y excelencia". También pone en valor la aportación de todos los directivos que han pasado por el comité de dirección en este periodo y agradecen su trabajo.

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