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Prohens denuncia un "traje a medida" para el independentismo catalán con el nuevo sistema de financiación

La presidenta del Govern alerta sobre un intento de "centralismo jacobino" que busca intervenir en la política fiscal autonómica, especialmente en el impuesto sobre Sucesiones y Donaciones

Marga Prohens, esta mañana en una rueda de prensa.

Marga Prohens, esta mañana en una rueda de prensa. / CAIB

Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

El Govern eleva el tono contra la propuesta del Gobierno para reformar el sistema de financiación autonómica y cuestiona tanto su contenido como el método de negociación. La presidenta del Ejecutivo balear, Marga Prohens, afirma que se trata de una propuesta "pactada única y exclusivamente" con el líder de ERC, Oriol Junqueras, y diseñada "solo para beneficiar al independentismo catalán", sin atender las demandas que generan "consenso político y social" en Baleares.

Según Prohens, el planteamiento del Ministerio de Hacienda no recoge ninguna de las reivindicaciones históricas del archipiélago. "La insularidad pierde peso, no se recoge la característica del crecimiento poblacional, tampoco la población flotante, y la ordinalidad es solo para Cataluña", sostiene. A su juicio, el nuevo modelo es "un traje a medida para el independentismo catalán" que deja al resto de comunidades en un segundo plano.

Reclamación de una negociación multilateral

Prohens subraya que el Govern no se niega a negociar, pero exige que el proceso se lleve a cabo de forma multilateral. "Las cosas que nos afectan a todos se pactan entre todos", afirma, en línea con la posición defendida por el vicepresidente y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, tras el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

La presidenta recalca que Baleares participa en la negociación "si hay negociación multilateral" y asegura que el Ejecutivo autonómico "siempre antepone la defensa de los intereses de los ciudadanos de Baleares" frente a acuerdos bilaterales que condicionan el diseño del sistema.

Más allá del contenido del modelo, Prohens expresa escepticismo sobre la viabilidad política de la reforma. A su juicio, el Gobierno de Pedro Sánchez carece de la fortaleza necesaria para sacar adelante una propuesta de esta envergadura. "Hablan de cifras astronómicas, pero no tienen presupuestos, ni mayoría parlamentaria, ni la garantía de aprobar esta propuesta", afirma la presidenta, que cuestiona la credibilidad de las promesas económicas asociadas a la reforma.

Autonomía fiscal, línea roja del Govern

Uno de los puntos más sensibles para el Govern es el impacto de la reforma sobre la autonomía fiscal de las comunidades autónomas. Prohens alerta de lo que define como un "intento de centralismo jacobino" para intervenir en la política fiscal autonómica.

"La línea roja es muy clara y nos preocupa mucho", señala. "Los ciudadanos votan de forma mayoritaria una bajada de impuestos que estamos aplicando y no aceptaremos que se nos obligue a subirlos", afirma.

En este contexto, la presidenta se refiere de forma explícita al impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. "No aceptaremos que incluso los muertos tengan que pagar en esta comunidad ni volver a poner el impuesto a la muerte en Baleares", subraya.

La posición de Prohens se suma a las críticas expresadas por otras fuerzas políticas como Més per Mallorca y por los análisis técnicos que acompañan la reforma. En Baleares, el debate sobre la financiación autonómica deja de centrarse únicamente en el volumen de recursos y se desplaza hacia el diseño del sistema, el reconocimiento de las singularidades del archipiélago y el método de negociación elegido por el Gobierno central.

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