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Primer análisis del nuevo sistema de financiación: Baleares mejora pero sin resolver los desequilibrios

Fedea calcula el impacto del nuevo modelo, que podría aumentar los recursos de las Islas, aunque mantiene problemas estructurales y elementos cuestionables

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante la rueda de prensa que ha ofrecido tras presidir este martes en Madrid el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). EFE/ J.J.Guillen. añade texto

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante la rueda de prensa que ha ofrecido tras presidir este martes en Madrid el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). EFE/ J.J.Guillen. añade texto / J.J.Guillen / EFE

Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

La propuesta del Gobierno para reformar el sistema de financiación autonómica podría suponer una mejora relevante para Baleares, pero lo haría dentro de un modelo que sigue arrastrando problemas estructurales y que introduce nuevos elementos de dudosa justificación. Así lo concluye el último informe de Fedea, que analiza por primera vez el impacto concreto del nuevo sistema y sitúa al archipiélago entre las comunidades que ganarían recursos, aunque sin resolver del todo los desequilibrios de fondo. Tampoco incluye las reivindicaciones de las Islas como la población flotante, el crecimiento demográfico o la ordinalidad, además de rebajar la importancia de la insularidad.

Según las simulaciones realizadas por Ángel de la Fuente, Baleares obtendría con el nuevo modelo un incremento de financiación de unos 450 euros por habitante ajustado, lo que elevaría su índice de financiación relativa desde el 110,5 al 112,5 respecto a la media estatal. En términos absolutos, la ganancia rondaría los 546 millones de euros, una cifra significativa que, sin embargo, debe leerse con cautela.

El informe subraya que esta mejora no responde tanto a una corrección estructural del sistema como a la fuerte inyección de recursos adicionales anunciada por el Gobierno, cifrada en unos 21.000 millones de euros en 2027 para el conjunto de las comunidades autónomas. Una "aportación graciosa", en palabras del autor, que mejora los resultados de casi todas las regiones pero que también diluye los incentivos a la disciplina fiscal y traslada el coste al Estado.

Baleares gana, pero también aporta

Uno de los aspectos más relevantes del análisis para Baleares es su posición como comunidad con alta capacidad tributaria. Antes de aplicar los mecanismos redistributivos, Baleares se sitúa entre las regiones con mayor financiación por habitante ajustado, solo por detrás de Madrid y Cataluña. Esa fortaleza fiscal explica que el archipiélago sea contribuyente neto al sistema de nivelación horizontal.

Con la reforma, Baleares seguirá siendo una comunidad contribuyente al sistema. El archipiélago aportará recursos a la nivelación horizontal y solo recuperará una parte a través del nuevo fondo de nivelación vertical y de ajustes posteriores. El saldo final es positivo, pero a costa de mantener su papel como financiador neto. Según las simulaciones del informe, Baleares aportaría 164 millones de euros menos que con el modelo actual, pero aun así continuará transfiriendo al sistema cerca de 194 millones de euros.

En términos de ordinalidad, esto es del mantenimiento del orden relativo entre comunidades ricas y pobres, el nuevo sistema funciona razonablemente bien hasta que entran en juego algunos de los nuevos fondos creados por el Gobierno. Es ahí donde, según Fedea, reaparecen las distorsiones.

El Fondo Climático y el IVA Pymes, bajo sospecha

El informe es especialmente crítico con dos de los nuevos instrumentos incorporados a la reforma: el Fondo Climático y el mecanismo del IVA Pymes. Baleares, como comunidad mediterránea, se beneficiaría del primero, con una asignación estimada de 34 millones de euros. Sin embargo, De la Fuente considera que este fondo carece de una justificación sólida dentro del sistema de financiación y reintroduce arbitrariedad en el reparto de recursos.

Algo similar ocurre con el IVA Pymes. Baleares podría recibir en torno a 55 millones de euros por este concepto, al tener un peso en la recaudación del IVA de pymes ligeramente superior a su peso en el consumo. No obstante, el informe cuestiona que este mecanismo responda a criterios de equidad o eficiencia económica y advierte de que favorece de forma muy destacada a Cataluña, que absorbería la mayor parte de los recursos.

Para Fedea, estos elementos “parche” empañan los avances que sí reconoce en la simplificación del sistema, como la eliminación de los antiguos fondos de convergencia y la creación de un esquema más claro de nivelación horizontal y vertical.

Más equidad, pero sin resolver el problema de fondo

Desde el punto de vista de la financiación relativa, el nuevo modelo reduce las diferencias extremas entre comunidades y mejora la equidad global del sistema. La distancia entre la comunidad mejor y peor financiada se estrecha y la dispersión de los índices de financiación disminuye. Baleares, además, consolida una posición claramente por encima de la media.

Sin embargo, el informe advierte de que buena parte de estos avances dependen de compensaciones de statu quo diseñadas para evitar que ninguna comunidad pierda recursos. Sin una definición clara de cómo evolucionarán estas compensaciones en el tiempo, el sistema corre el riesgo de perpetuar rigideces y desequilibrios.

Una oportunidad condicionada

La conclusión de Fedea es clara: la propuesta del Gobierno contiene un núcleo razonable que podría servir como base para una reforma más sólida, pero necesita una depuración profunda. Para Baleares, el nuevo sistema representa una oportunidad de mejorar su financiación, aunque no garantiza por sí solo que se atiendan de forma adecuada sus necesidades reales ni que se eliminen los elementos de arbitrariedad que históricamente han marcado el reparto de recursos.

El informe invita, en definitiva, a una negociación multilateral que conserve los aspectos positivos del modelo y descarte los ajustes diseñados a medida. Un mensaje que conecta directamente con el debate político abierto y con las exigencias que Baleares empieza a poner sobre la mesa en la reforma de la financiación autonómica.

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