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El malestar docente se democratiza: la Educación Primaria registra un importante repunte de ansiedad y conflictos

El estrés se dispara 20 puntos en un solo un año en los centros de Baleares, según el informe anual del Defensor del Profesor de ANPE

El sindicato denuncia que el 15% de los profesores cae en depresión, entre otras causas, por la falta de apoyo psicológico

Una profesora se sujeta la cabeza con preocupación.

Una profesora se sujeta la cabeza con preocupación. / FREEPIK

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

El mapa de la conflictividad escolar en Baleares ha sufrido un vuelco estructural que amenaza con desbordar los cimientos de la enseñanza pública. Ya no se trata de fenómenos aislados en los institutos; la crisis de convivencia ha derribado los muros de la Educación Primaria, contagiando a los colegios de una hostilidad que hasta ahora parecía exclusiva de las etapas superiores. Así lo certifica el último informe del servicio del Defensor del Profesor del sindicato ANPE, que bajo la dirección de la abogada Sonia Sampol y el respaldo del presidente del mismo, Víctor Villatoro, ha revelado un escenario de "vulnerabilidad absoluta" tras atender 198 actuaciones durante el curso 2025--25, lo que supone un incremento de 53 casos respecto al año anterior y confirma que el malestar docente ha dejado de ser estacional para volverse crónico.

Uno de los puntos más destacados de la presentación del estudio, que ha tenido lugar este miércoles en la sede del sindicato, ha sido la ruptura de una barrera histórica: la diferencia de conflictividad según la etapa educativa. Tradicionalmente, los institutos de Secundaria y Bachillerato concentraban el grueso de los problemas de convivencia. Sin embargo, los datos actuales muestran un cambio de ciclo. Sampol ha subrayado que "las incidencias entre los docentes de las escuelas e institutos empiezan a igualarse, a diferencia del año anterior, cuando la brecha era mucho más pronunciada". El informe revela que el 39% de las actuaciones corresponden ya a Educación Infantil y Primaria, frente al 52% de Secundaria, una equiparación que demuestra que la tensión ha calado profundamente en las etapas más tempranas de la enseñanza.

Esta situación se agrava con la experiencia. Villatoro ha señalado un fenómeno destacable: a medida que los docentes acumulan años de carrera, aumenta la incidencia de bajas por ansiedad, lo que desencadena el ya conocido "síndrome del profesor quemado" o burnout. "Muchos profesores se callan sus problemas y prefieren acudir al Defensor de ANPE para evitar conflictos mayores en sus centros o con la Administración", ha revelado Villatoro, destacando que el servicio se ha consolidado como un refugio psicológico y jurídico ante la desprotección institucional.

Estado anímino de los docentes.

Estado anímino de los docentes. / ANPE

El 72% de los docentes, al límite de su salud mental

El deterioro del estado anímico es la consecuencia más palpable de este clima hostil. El 72% de los docentes atendidos por el sindicato sufre ansiedad y estrés, un 15% presenta cuadros de depresión y un 13% ha terminado en una baja médica. Sampol ha explicado que este servicio, que atiende a los profesores de todas las islas, detecta que los docentes llegan "necesitados de una atención personalizada" y que la mayoría se siente "más tranquilo y satisfecho" tras la entrevista personal en la sede, donde encuentran el respaldo que no hallan en el sistema.

Es urgente mejorar la atención psicológica institucional; somos una de las cuatro comunidades que aún no cuentan con este apoyo esencial

Víctor Villatoro

— Presidente de ANPE

Por su parte, Villatoro ha hecho hincapié en que Baleares es una de las pocas comunidades que carece de un servicio público de atención psicológica para sus docentes. "Hay psicólogos en los centros para los alumnos desde hace poco, pero no para los profesores. Es urgente mejorar la atención psicológica institucional; somos una de las cuatro comunidades que aún no cuentan con este apoyo esencial", ha denunciado el presidente de ANPE. Además, ha vinculado parte de este estrés a la insularidad, en el sentido de que muchos docentes destinados a otras islas han llegado a pedir excedencias o sufren cuadros de angustia severos por la imposibilidad de conciliar o encontrar vivienda.

Víctor Villatoro y Sonia Sampol, este miércoles durante la presentación del informe.

Víctor Villatoro y Sonia Sampol, este miércoles durante la presentación del informe. / N.Cuéllar

Faltas de respeto y falsas acusaciones

La convivencia en los centros se ha vuelto un terreno minado donde el respeto parece haberse diluido. Los problemas con los alumnos han crecido hasta representar el 41,3% de las quejas, destacando las faltas de respeto y el ciberacoso. Pero es el conflicto con las familias el que registra un aumento más agudo, alcanzando el 46,6% de las actuaciones. La responsable del servicio del Defensor del Profesor ha alertado sobre el repunte de las "acusaciones sin fundamento" y las denuncias ante Inspección Educativa (que ya suponen el 12,1% de los casos), situaciones que en los episodios más crónicos derivan en el abandono de la profesión.

En este sentido, Villatoro ha sido muy claro al respecto: "Hay que prestigiar la figura del docente. Con el tiempo, el prestigio del profesor ha disminuido y hay que recuperarlo". El sindicato exige que la profesión vuelva a ser "atractiva", lo que pasa por mejorar las condiciones laborales y evitar que el profesorado "pierda dinero por ir a trabajar", especialmente en un archipiélago donde la presión poblacional es importante, ha señalado. "Baleares no es la España vacía; somos una comunidad receptora con 2.000 alumnos nuevos cada año y las aulas están a tope", ha sentenciado el presidente del sindicato.

Actuaciones por niveles educativos.

Actuaciones por niveles educativos. / ANPE

Burocracia y ratios elevadas

Más allá de los conflictos interpersonales, la estructura del sistema educativo balear parece estar diseñada para el agotamiento. El 74% de los docentes señala la burocracia como su mayor preocupación. Según los cálculos del sindicato, un profesor puede llegar a perder hasta 600 horas anuales en tareas administrativas que no tienen impacto pedagógico directo. "Se sienten gestores en lugar de educadores", ha lamentado Villatoro. De las 198 actuaciones del Defensor, el 81% fueron consultas para recibir asesoramiento sobre normativa y gestión de trámites que los docentes no saben cómo afrontar por su complejidad y volumen.

Este escenario de "asfixia" descrito por ANPE coincide con el estudio sobre el malestar docente publicado a principios de semana por STEs-Intersindical. Según esta macroencuesta, el 78,8% de los docentes de Baleares califica su entorno laboral como "conflictivo o complicado". Los datos refuerzan la tesis de la hostilidad ambiental: el 75% de los docentes percibe un aumento de las agresiones por parte de las familias, una cifra que encaja con las "acusaciones sin fundamento" denunciadas por ANPE.

El malestar es tan profundo que el 77,3% de los profesionales de las islas admite que su jornada laboral impacta negativamente en su conciliación familiar. La imagen del docente con horario reducido ha saltado por los aires ante una realidad de tareas que se extienden a tardes y fines de semana. Además, el 91,5% del profesorado balear se muestra en total desacuerdo con las ratios actuales, al denunciar que es "materialmente imposible" atender la diversidad creciente en aulas masificadas.

La conclusión de ambos sindicatos es unánime: si no se reduce la burocracia, se bajan las ratios y se dignifica el salario y la autoridad del profesor, el sistema educativo balear se encamina hacia un colapso por falta de personal. Con solo un 10,5% de los docentes sintiéndose valorados por la sociedad, la enseñanza en las islas se enfrenta a su desafío más difícil: recuperar la ilusión de quienes tienen la llave del futuro de las próximas generaciones.

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