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Conflicto laboral

Salud destina 72.000 euros a pagar el carné C de 50 técnicos de ambulancias

Formarán a los trabajadores después de la polémica por los nuevos vehículos del Govern

Si un alumno necesita más prácticas, tendrá que pagarlas de su bolsillo

Una de las nuevas ambulancias de transporte sanitario no urgente que compró el Govern. | IB-SALUT

Una de las nuevas ambulancias de transporte sanitario no urgente que compró el Govern. | IB-SALUT

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

El IB-Salut da un paso más para atajar la crisis por las nuevas ambulancias. Ha sacado a licitación la formación para que los técnicos de emergencias sanitarias del transporte no urgente puedan obtener el carné de conducir tipo C. El contrato, con un presupuesto máximo de 72.479 euros con IVA incluido, permitirá financiar a 50 técnicos el permiso necesario para conducir los vehículos que pesan más de 3.500 kilos.

La licitación llega después de la polémica que se generó cuando este diario adelantó que una buena parte de los técnicos de emergencias no pueden conducir las nuevas ambulancias que compró el Govern (las blancas, de transporte no urgente) porque superaban los 3.500 kilos de peso y exigían un permiso superior al carné B. El error de planificación obligó a desmontar parte de la flota para aligerarla y provocó un profundo malestar entre los trabajadores.

130 horas de teoría

El contrato servirá para impartir la formación teórica y práctica del carné C a los técnicos del transporte sanitario no urgente en Mallorca. El curso incluirá al menos 130 horas de teoría (presencial o en línea) y 15 clases prácticas individuales de conducción, además del acompañamiento y asesoramiento durante el proceso y el pago de las tasas de los exámenes oficiales. También se ofrecerá la planificación de las pruebas de evaluación de teoría, circuito y carretera.

La previsión inicial es formar a hasta 50 profesionales en esta primera licitación. Desde el IB-Salut explican que se trata de una estimación condicionada al precio que ofrezcan las autoescuelas o empresas de formación que concurran al concurso. En función de la adjudicación, podría ampliarse el número de alumnos en futuras convocatorias, según explican, dado que la plantilla que necesita el permiso es muy superior.

Una vez adjudicado el contrato y firmado con la empresa ganadora (que deberá ser una autoescuela autorizada para impartir el carné C), el plazo máximo para completar la formación será de ocho meses. Además, la Administración financiará hasta 15 horas de prácticas por cada alumno; si algún técnico necesita más clases para superar el examen de conducción, tendrá que pagarlas de su propio bolsillo, según detalla en los pliegos del contrato, aunque la empresa adjudicataria estará obligada a mantener el mismo precio pactado con el IB-Salut. En total, la licitación prevé una bolsa conjunta de 750 horas de prácticas.

Los pliegos también especifican que será el propio GSAIB quien se encargue de organizar y comunicar la selección de los técnicos que accederán a esta primera convocatoria, siguiendo criterios «equitativos» y en función del número de plazas disponibles. En este sentido, la empresa tendrá que escoger a los trabajadores e implantar el plan en un contexto complejo marcado por las tensiones que ha generado este conflicto. En todo caso, la formación está dirigida únicamente a personal fijo o indefinido no fijo del transporte sanitario no urgente que presta servicio en Mallorca.

El conflicto llegó más allá

La obtención del carné C es clave para que las ambulancias de transporte sanitario no urgente puedan operar con todas las prestaciones previstas de fábrica. Mientras la mayoría de la plantilla no disponga del permiso, la empresa pública de ambulancias, el GSAIB, ha optado por aligerar una parte de la flota de vehículos retirando elementos ergonómicos como plataformas hidráulicas o anclajes reforzados, lo que también ha acabado generando malestar entre los trabajadores. La conselleria de Salud sostiene que estas mejoras se irán reincorporando de forma progresiva a medida que aumente el número de conductores habilitados.

En todo caso, cabe recordar que el conflicto por el fallo de planificación fue más allá: los técnicos que ya disponen del carné C, unos 70 profesionales asesorados por un abogado, reclaman ahora una compensación económica, argumentando que ellos han tenido que costearse el carné con sus propios medios y que asumen una mayor responsabilidad al conducir los vehículos más pesados. También piden reorganizar los turnos para evitar agravios comparativos y garantías de que estas funciones no recaigan siempre sobre los mismos trabajadores.

El IB-Salut, de momento, no ha cedido a las presiones y defiende que estos profesionales ya conducían con anterioridad vehículos que requerían este permiso, aunque ha puesto sobre la mesa asumir el coste de la renovación del permiso C a los profesionales que deban hacerlo a lo largo de este año.

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