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Aulas gélidas en Mallorca: la comunidad educativa del CEIP Aina Moll clama por soluciones ante temperaturas inferiores a 10 grados

El Ayuntamiento de Palma confirma la recepción del aviso de la dirección y asegura que actuará este viernes para revisar calderas y sistemas de calefacción

Las familias reclaman una respuesta "urgente" que incluya la revisión técnica de la potencia, distribución y temporización de la calefacción

La Conselleria reconoce que muchos centros antiguos "requieren intervenciones profundas de climatización y aislamiento"

Interior del CEIP Aina Moll i Marquès (Imagen modificada con IA).

Interior del CEIP Aina Moll i Marquès (Imagen modificada con IA). / Bernardo Arzayus

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

El regreso a las aulas tras las festividades navideñas ha destapado una realidad preocupante en el panorama educativo de Baleares. Mientras el calendario marcaba el inicio del segundo trimestre, el termómetro dictaba una sentencia de precariedad para cientos de alumnos y docentes en Mallorca. El foco del conflicto se sitúa actualmente en el CEIP Aina Moll i Marquès, en Palma, donde la comunidad educativa ha decidido alzar la voz ante una situación que considera "insostenible" y que "atenta contra la dignidad de la enseñanza pública".

Desde el centro reportan registros térmicos que han caído por debajo de los 10 grados centígrados en horario lectivo en determinadas aulas del cuarto piso. Esta situación obliga a niños y profesores a realizar sus tareas envueltos en abrigos, bufandas y guantes, afectando -dicen- "al bienestar general y a la salud de los menores".

La voz de alarma la dieron inicialmente los tutores de sexto de primaria, quienes, a través de una comunicación enviada a las familias el día 7, informaron con detalle sobre la realidad de sus clases. Según este aviso, "el frío extremo dificulta el desarrollo normal de las actividades escolares". Los docentes advierten en su escrito de que esta circunstancia es especialmente perjudicial en aquellas tareas que requieren concentración y una permanencia asegurada durante periodos prolongados. Para el profesorado, el confort térmico forma parte de las condiciones básicas para garantizar una educación adecuada y digna.

Indignación de las familias

Esta denuncia docente ha sido rápidamente recogida y amplificada por la Associació de Famílies d’Alumnes (AFA) del CEIP Aina Moll i Marquès, que este mismo jueves ha emitido un comunicado cargado de indignación. Las familias denuncian que estas bajas temperaturas tienen un impacto directo en el aprendizaje y la salud de los niños.

El relato de la AFA es desolador: se interrumpen las dinámicas de clase debido al frío y aumenta el cansancio acumulado de los alumnos. Además, subrayan que el frío "dificulta la manipulación de materiales", un problema -especifican- en un centro "que aplica metodologías activas de aprendizaje". Las familias recuerdan que la normativa de riesgos laborales aconseja un intervalo de entre 17 y 27 grados centígrados. Advierten que los niños son más sensibles a estos cambios y que permanecer en aulas gélidas "puede favorecer molestias respiratorias y absentismo".

Por ello, la AFA reclama una respuesta "urgente" que incluya la revisión técnica de la potencia, distribución y temporización de la calefacción. También exige una auditoría de la envolvente térmica del edificio para detectar fugas de calor en puertas y ventanas.

El departamento de Infraestructuras del Ayuntamiento de Palma confirmó a este diario que había tenido conocimiento del problema este mismo jueves a través de un comunicado remitido por la directora del centro. Como medida inmediata, el Consistorio ha anunciado que este viernes se desplazará al colegio un grupo de técnicos para realizar una inspección sobre el terreno. El objetivo de esta visita es comprobar de primera mano si existe algún fallo técnico en la caldera o en el sistema de calefacción que esté impidiendo alcanzar la temperatura adecuada en las aulas.

Advertencia de ANPE

En este contexto, el sindicato ANPE ya había lanzado una advertencia general para todos los centros de la isla antes del inicio de las clases. El sindicato solicitó a la Conselleria de Educación y Universidades que valorara las bajas temperaturas de esta primera semana de enero, recordando que se han alcanzado temperaturas invernales extremas de hasta 1ºC en Manacor.

En nota de prensa, el sindicato recalcó la importancia de asegurar que los sistemas de calefacción estuvieran "a punto" desde primera hora. Así, instó a los centros a disponer de medidas contra el frío para que la vuelta de los 170.000 estudiantes sucediera en condiciones óptimas.

Entre la burocracia y los planes estratégicos

La Conselleria de Educación y Universidades reconoce que "muchos centros antiguos requieren intervenciones profundas de climatización y aislamiento". En este sentido, destaca que el Consell de Govern aprobó el 30 de diciembre la declaración de interés estratégico para mejorar la adecuación climática de doce centros públicos, una medida busca agilizar la redacción de proyectos para mejorar fachadas, cubiertas y cerramientos exteriores.

Este Plan de Climatización se basa en un estudio de la Fundació Universitat-Empresa de les Illes Balears (FUEIB) que analizó centros con necesidades prioritarias. La Conselleria asegura que ya se prepara una segunda revisión en la FUEIB "para seguir analizando los centros uno por uno y licitar nuevas mejoras a finales de este mes".

Para las familias del Aina Moll, estos planes a futuro no solucionan el frío actual. Insisten en la necesidad de "protocolos de ventilación equilibrada" y "transparencia total" sobre cuándo llegarán las soluciones definitivas para que sus hijos no tengan que estudiar con anoracs dentro del aula, a la espera de lo que determine la revisión técnica municipal de este viernes.

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