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Yllanes firma junto a Garzón y otros juristas un manifiesto contra el "ataque" a Venezuela: "Es la ruptura total del derecho internacional"

El exmagistrado y exvicepresidente del Govern considera que la captura de Nicolás Maduro es un precedente peligroso y advierte que podría ser el inicio de una escalada internacional por parte de Estados Unidos

El exmagistrado y exvicepresidente del Govern Juan Pedro Yllanes.

El exmagistrado y exvicepresidente del Govern Juan Pedro Yllanes. / G. Bosch

Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

Más de un centenar de personalidades del ámbito judicial y académico firman un manifiesto que condena el "ataque" de Estados Unidos en Venezuela, una operación que acabó con la captura de Nicolás Maduro. Entre los firmantes figuran el exmagistrado Baltasar Garzón, la jueza y exdelegada del Gobierno contra la violencia de género Victoria Rosell, el exmagistrado y exvicepresidente del Govern Juan Pedro Yllanes, el catedrático de Derecho Constitucional Javier Pérez Royo o el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de A Coruña y exalcalde de la ciudad, Xulio Ferreiro.

Yllanes explica que su adhesión responde a la extrema gravedad de los hechos y al precedente que se abre en el plano internacional: "Lo que pasa en Venezuela no es ni más ni menos que el desarrollo natural de la política en Estados Unidos". Y añade: "El presidente de Estados Unidos puede decidir entrar en un país, llevarse a su presidente y a su mujer y someterlos a un juicio por ser supuestamente narcoterroristas" .

El exmagistrado considera que la operación supone "la ruptura total" del derecho internacional: "Se saltan todos los límites que se establecen a partir del final de la Segunda Guerra Mundial", sostiene Yllanes, mientras advierte de que este tipo de actuaciones marca un punto de no retorno en el orden internacional .

Yllanes rechaza que la captura de Maduro sea un episodio aislado y alerta de una escalada progresiva: "Esto no hace más que empezar. Ya se producen avisos a México y a Colombia y el siguiente paso va a ser comprar, invadir u ocupar Groenlandia y quedarse con ella".

En su análisis del contexto internacional, Yllanes describe un escenario de creciente inestabilidad y apunta a una sintonía entre grandes potencias como EE.UU. y Rusia. Sostiene que esta dinámica sitúa a Europa en una posición especialmente vulnerable, al carecer de una política exterior propia sólida y depender históricamente de Estados Unidos para su seguridad.

Respecto a la respuesta europea, Yllanes afirma que la Unión Europea actúa de forma defensiva y queda paralizada ante la amenaza: "Europa se mantiene a la defensiva y confía su seguridad al hermano fuerte de la OTAN, que es Estados Unidos".

Sobre el papel del Gobierno español, valora que "España adopta probablemente una de las posturas más dignas dentro de Europa", aunque lamenta la falta de contundencia del conjunto de los socios comunitarios. "Más allá de las palabras y de reconocer que se vulnera el derecho internacional, es evidente que no se pasa a la acción. El matón es mucho más fuerte que sus víctimas".

En el texto, se posicionan a favor de la legalidad internacional y critican la detención "ilegal" y el traslado forzoso del presidente venezolano. Además, recuerdan que el uso de la fuerza armada contra la integridad territorial o la independencia política de un Estado está expresamente prohibido por el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas, "norma fundamental del orden jurídico internacional y de carácter imperativo (ius cogens)".

Subrayan, además, que dicha prohibición solo admite dos excepciones claramente delimitadas: la legítima defensa, conforme al artículo 51 de la Carta, y la autorización expresa del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El manifiesto apunta que "no se ha acreditado públicamente" la existencia de un ataque armado previo ni de una amenaza inminente que pudiera justificar una actuación en legítima defensa, por lo que cualquier intervención militar unilateral en territorio venezolano "constituiría una violación grave del principio de soberanía, de la prohibición de la intervención y de la obligación de resolver las controversias internacionales por medios pacíficos".

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