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Son Sant Joan

El personal del aeropuerto de Palma denuncia trabajar a 15 grados por las obras: "Estamos con abrigos y bufandas en facturación"

Trabajadores aseguran que llevan muertos de frío todas las navidades por las corrientes de aire sin que Aena ponga soluciones

Aena prevé que para la temporada alta estén terminadas las obras en el aeropuerto de Palma.

Aena prevé que para la temporada alta estén terminadas las obras en el aeropuerto de Palma. / Bernardo Arzayus Pereanez

Myriam B. Moneo

Myriam B. Moneo

Palma

Cuando Mallorca enfrenta las temperaturas más gélidas este invierno el personal del aeropuerto de Palma estalla para denunciar que están trabajando con temperaturas que no superan los 15 grados, lo que les obliga incluso a no quitarse abrigos y bufandas en la zona de facturación. Se quejan de las corrientes de aire por los trabajos en la reforma de la terminal sin que Aena "ponga remedio". Desde hace diez días padecen esta situación que ya se vivió el año pasado, cuando el gestor aeroportuario colocó calefactores en los mostradores.

Por su parte, Aena replica que el problema con la climatización ya está solventado, sostiene que se ha tratado de "un fallo puntual".

La denuncia llega a través de CCOO. "Realmente no sabemos si la climatización está funcionando y la calefacción está encendida", dice Marga Alomar, trabajadora de Groundforce (Air Europa). El problema, critica, son las obras. "No tienen en cuenta a los trabajadores. Ya pasó el invierno pasado, con las bajadas de temperatura se hace difícil trabajar", relata. Y es que estar sentado ocho horas tras un mostrador con las corrientes de aire se torna insoportable.

Alomar refiere que se están reponiendo cristales en la fachada principal y aún hay zonas que no se han cerrado, además de que hay obras en el área pasados los filtros de seguridad, lo que genera corrientes de aire frío. Se suman a las que corren por el hueco por donde salen las maletas. Aunque Aena ha colocado algún calefactor son insuficientes, dice la representante sindical.

Marga Alomar reclama al gestor aeroportuario que "tome conciencia de que hay gente trabajando" y soportando esas condiciones. La situación se ha agravado desde fin de año y con el cambio de mostradores en la zona de facturación.

"Hace dos meses estaba todo lleno de polvo, había gente que venía a trabajar con mascarilla"

Esta denuncia se suma a las que vienen haciendo los trabajadores de Son Sant Joan por la dificultad de mantener la operativa del aeropuerto con la ampliación de las instalaciones. "Hace dos meses estaba todo lleno de polvo. Las personas más sensibles tenían que venir a trabajar con mascarilla", señala Alomar. Y veinte días atrás "otra vez hubo inundaciones en el patio de carrillos", la zona donde caen las maletas para después derivarlas a los diferentes aviones.

En la llamada planta de servicios, bajo facturación, "las fugas de agua son constantes y también se mojan las maletas", agrega la sindicalista.

Del frío en la terminal también se han percatado pasajeros que notan las corrientes de aire en la zona de facturación, si bien una vez pasados los filtros de seguridad al estar en movimiento hacia las puertas de embarque ya no lo perciben de la misma manera que los trabajadores que pasan toda su jornada laboral sentados tras los mostradores de las diferentes aerolíneas.

Son Sant Joan enfrenta la ultima fase de las obras. A fecha de noviembre ya estaba más del 70% de los trabajos ejecutados. Este invierno se está llevando a cabo una nueva fase de actuaciones centradas principalmente en la planta de facturación. La previsión de Aena es que la próxima temporada de verano los pasajeros ya puedan disfrutar del aeropuerto prácticamente renovado.

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