Del 'tortell' mallorquín que recupera recetas antiguas a las versiones más golosas: cinco hornos y pastelerías donde encargar el dulce de la noche más mágica.

Fornet de la Soca, el 'tortell' que recupera la Mallorca más dulce

Fornet de la Soca

15

Fornet de la Soca, el 'tortell' que recupera la Mallorca más dulce

En el archiconocido Fornet de la Soca la tradición se sirve con orgullo. Su Tortell Embatumat convierte el roscón en un cuarto o gató relleno de yema y coronado con merengue (también con cobertura de chocolate), perfumado con flor de azahar y naranja fresca. Plaça de Weyler, 9.


Forn Fondo, un roscón clásico en un horno del siglo XVIII

Carlos Ginard

25

Forn Fondo, un roscón clásico en un horno del siglo XVIII

Un clásico con historia y fachada modernista. Forn Fondo, en Unió, 15, lleva siglos endulzando el centro y mantiene su aire Belle Époque desde 1911. Aquí el roscón se adapta a cada mesa. Sin relleno o con nata, crema, cabello de ángel, chocolate o almendra. Ideal si en casa hay gustos para todos.


Horno Santo Cristo, la casa de la ensaimada también corona Reyes

Carlos Ginard

35

Horno Santo Cristo, la casa de la ensaimada también corona Reyes

Si en Palma se habla de ensaimadas, Horno Santo Cristo es palabra mayor… y en roscones tampoco falla. En Paraires, 2, ofrecen versiones con crema, nata o chocolate y se atreven con rellenos golosos como Kinder Bueno. Masa cuidada, generosidad en el relleno y un mostrador que en estas fechas se convierte en peregrinación.


Redulce, roscones para los más golosos

Redulce

45

Redulce, roscones para los más golosos

Para los más dulzones, Redulce (Sa Indioteria) lleva el roscón al terreno ‘extra’: unidades limitadas de pistacho, Ferrero, Kinder, turrón, Lotus o crema pastelera de vainilla, además del liso de siempre.


Lluís Pérez, roscón de autor con producto local

Carlos Ginard

55

Lluís Pérez, roscón de autor con producto local

Roscón de autor, sin artificios. En Lluís Pérez Pastisser (Bonaire, 14) apuestan por una masa artesana con naranjas y almendras de Mallorca. Lo sirven sin relleno para que cada uno juegue a su manera, acompañado de cremas para untar (praliné de avellana, algarroba o mermelada de naranja y canela).