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Al azar

El líder de Sumar es Rufián

La cobra de Gabriel Rufián a Salomé Pradas

La cobra de Gabriel Rufián a Salomé Pradas

Matías Vallés

Matías Vallés

Los dos documentos más estremecedores de la España contemporánea, incluidos los partidos de LaLiga y los vídeos de Rosalía, son los interrogatorios completos de Gabriel Rufián a Carlos Mazón (23 minutos) y a su consellera Salomé Pradas (21 minutos), en la comisión del Congreso sobre la dana. Ambas invectivas triunfarían en la escena, como el ejercicio más brutal desde la irrupción de Pablo Iglesias en la arena política.

No se trata de aplaudir a Rufián, el maltrato que inflige a Mazón y Pradas peca de inhumano y sobrado. El parlamentario es molesto, desacostumbrado y hasta desaconsejable. Sin embargo, se ha ganado el oído de quienes no aceptan que solo la ultraderecha trumpista ofrece un discurso diferente. En la comisión atemoriza al PP, es el antídoto que como bálsamo de Fierabrás debe neutralizar la energía arrolladora de los ultramontanos, que ya están en más de doscientos escaños según ha corroborado Extremadura. Cuando se busca una interpretación maliciosa y con mordiente del escándalo cotidiano, la mayoría silenciosa calla ante el diputado de Esquerra Republicana de Catalunya. ¿Cómo dice, un independentista al frente del discurso progresista español?

En realidad, cualquier parecido entre Rufián y Esquerra Republicana es pura coincidencia, bastaría el reto de mencionar una intervención reciente y memorable del nativo de Santa Coloma en la línea de Junqueras. En cambio, los análisis más exactos desde el progresismo siempre emanan del diputado catalán pero no catalanista. Vayamos al grano. Sumar se define como un espacio, y es ahora mismo una habitación vacía donde se apagan los ecos de una Yolanda Díaz que ha embarrancado la nave fletada para desarbolar a Podemos. La sonrojante subordinación al PSOE, indigna de un partido que debería levantarse airado cada semana de la mesa del consejo de ministros, ha desgastado más a la izquierda verdadera que a la nominal. Desde el punto de vista dialéctico, Rufián es hoy el único líder de un ámbito más allá de las izquierdas soberanistas que quiere conjugar. El resto es tirar votos, nadie espera nada de un Sumar que es Sumir.

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