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RESUMEN DEL 2025

Condenados a 28 años de prisión por la gran estafa de lujo casa

Carlos García Roldán, el principal acusado.  | B. RAMON

Carlos García Roldán, el principal acusado. | B. RAMON

B. Palau

B. Palau

La gran estafa inmobiliaria de Lujo Casa, un fraude de más de tres millones de euros con una treintena de promociones fantasma en toda Mallorca y más de un centenar de perjudicados en 2015 y 2016, se saldó con condenas que suman 28 años de prisión para los tres principales acusados.

La Audiencia de Palma impuso a mediados de diciembre al cerebro de la trama, Carlos García Roldán, conocido como ‘Charly’, catorce años y nueve meses de cárcel por estafa agravada y continuada en concurso con falsedad documental, pertenencia a grupo criminal, insolvencia punible y blanqueo de capitales.

Para su estrecho colaborador, Michele Pilato, el tribunal de la Sección Segunda fijó nueve años de prisión. Mientras, el supuesto constructor del grupo fue sentenciado a cuatro años de privación de libertad. La sentencia obliga, además, a indemnizar a más de un centenar de afectados con dos millones de euros.

Otros tres sospechosos, los presuntos testaferros del entramado, fueron absueltos al no existir prueba de cargo contra ellos. Y la entonces novia del cabecilla y una prima se conformaron al inicio de la vista oral con sendas penas de nueve meses de cárcel por blanqueo. El macrojuicio por una de las mayores estafas inmobiliarias de Balears se celebró el pasado verano, tras superar ciertas vicisitudes. Las sesiones se prolongaron desde junio hasta septiembre y por ellas pasaron más de un centenar de víctimas. Muchas revivieron el trance de habese quedado sin sus ahorros y sin la vivienda por la que habían abonado una paga y señal.

El fraude se gestó por la propia configuración del negocio desde el inicio: se ofertaron de forma masiva viviendas sobre plano sin disponer de suelo, sin licencias, sin financiación, sin garantías y sin cuenta especial, ocultando esos extremos a los compradores, quienes anticiparon elevadas sumas, que fueron desviadas a otros fines, en beneficio de los implicados. El cabecilla derrochó dinero en ocio y en el casino.

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