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Extraoficial

Suenan cambios en el Consell de Mallorca: el PP maneja sustitutos para el conseller Marcial Rodríguez

El presidente Llorenç Galmés medita una remodelación de gabinete tras aprobar los presupuestos, con el conseller de Turismo en el punto de mira desde hace tiempo

Llorenç Galmés observa la toma de posesión de Marcial Rodríguez. | CATI CLADERA/EFE

Llorenç Galmés observa la toma de posesión de Marcial Rodríguez. | CATI CLADERA/EFE

Mateu Ferrer

Mateu Ferrer

Palma

Aires de cambio en el Consell de Mallorca. Entre viaje y viaje, y docenas de fotos oficiales, parece que a su presidente todavía le da tiempo a gobernar la institución. En los pasillos de Palau Reial huele a remodelación, apuntan con consistencia desde la casa. El conseller de Turismo, Marcial Rodríguez, duerme en el trampolín de salida, a la espera de los últimos flecos.

Hace tiempo que Llorenç Galmés se debate sobre el futuro de Rodríguez, puro temperamento. El conseller ha levantado ampollas prácticamente desde su aterrizaje. Vehemente, visceral, muy activo... su perfil gustaba a los populares para liderar una cartera tan compleja y que aúna tantos intereses como Turismo, una vez traspasadas las competencias del Govern al Consell. Sin embargo, «la gestión de Marcial ha dejado mucho que desear y está generándonos muchos problemas...». Habla una voz del PP que sabe. Sin olvidar la compleja relación con parte del personal de su departamento.

El alquiler turístico tiene entre ceja y ceja al conseller, aunque no es el único descontento. Las bolsas de plazas sin convocar o el intercambio entre particulares han calentado los ánimos en el sector, una pieza clave para Marga Prohens para revalidar en 2027. Pero el malestar también es patente entre los hoteleros, que aplauden conocer incluso «al sustituto para Marcial», aunque ni hablar de desvelarlo hasta que esté consumado.

Pleno a las ocho

El martes 30 de diciembre Galmés ha convocado el pleno de presupuestos nada menos que a las 8 de la mañana, algunos consellers no se habrán quitado siquiera las legañas. El presidente quiere acabar 2025 con una imagen de impulso político -él sí tendrá cuentas aprobadas por su pacto con Vox, al contrario que el Govern-. Pasado este trámite es cuando medita dar el otro golpe, una mini renovación de gabinete. Se están decidiendo relevos en la segunda línea, de directores insulares; quizás de algún otro conseller, para que no parezca que se entrega la cabeza del titular de Turismo al sector. No hay que mostrar debilidad, piensa Galmés.

En realidad la salida de Rodríguez hasta ahora se ha retrasado por la dificultad en encontrarle un reemplazo. Se habla de que llegó a haber una terna, los tres nombres con posterior negativa. Las dudas personales de Galmés a la hora de manejar la guillotina también pesan, todavía es un novato en ese sentido. El alcalde de Palma es otro actor clave en este asunto. Jaime Martínez ha ofrecido «una salida digna para Marcial» en Cort -de nuevo, las fuentes citadas-, por si el conseller quiere seguir en la actividad pública en primera línea. El alcalde y Rodríguez ya coincidieron en su etapa de conseller de Turismo del Govern del primero; desde entonces tienen afinidad. Ese comodín facilitaría vestir la destitución como una dimisión voluntaria para afrontar nuevos retos y tal.

De hecho, el propio Rodríguez lleva meses en privado dejando caer él mismo a todo el que quiera escucharle que está «harto» y busca eso, un cambio de aires (en la última World Travel Market (WTM) de Londres jugó un perfil bajísimo). Unos dicen que es verdad, que le ven «amargado en ese puesto, no lo disfruta». Otros por contra aseguran que lo propaga para curarse en salud, porque «no es tonto y se ve la estocada desde hace meses». A ver qué pasa.

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