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Ordenan repetir un juicio en Palma porque el juez no aceptó un retraso de cuatro minutos

El denunciante quedó atrapado en la cola de seguridad de los juzgados y no llegó a tiempo, pero la Audiencia reprocha al magistrado su falta de paciencia

El denunciante quedó atrapado en la cola de seguridad de los juzgados de Palma

El denunciante quedó atrapado en la cola de seguridad de los juzgados de Palma / B.RAMON

Todo ciudadano o profesional de la justicia sabe que cuando acude al juzgado, con independencia del trámite que debe realizar, le tocara esperar. Y eso porque la puntualidad en la administración judicial no es precisamente una de sus mejores virtudes. Sin embargo, cuando al que le toca esperar es al juez, la situación cambia. La Audiencia de Palma ha dictado un resolución en la que le dedica un fuerte rapapolvo a un juez de instrucción de Palma, porque ni siquiera tuvo la prudencia de aguardar los cinco minutos de cortesía para esperar la llegada de un denunciante, que debía comparecer en un juicio por un delito leve de lesiones. El juez, al ver que no llegaba el denunciante, sin ordenar la más mínima comprobación, dio por cerrado el caso y absolvió al denunciado por falta de acusación. Pero es que, además, antes de que concluyera la grabación del juicio el denunciante, acompañado de su abogado, entraron en la sala de vistas y explicaron que el retraso se debía a circunstancias ajenas a ellos. Las excusas no convencieron al magistrado, que se ratificó en su decisión de archivar la denuncia con una sentencia absolutoria.

Sin embargo, ahora este mismo juez tendrá que celebrar el juicio en el que no quiso esperar y lo hará tras una dura crítica que le dedica la Audiencia de Palma, que considera que su decisión al no aceptar el retraso fue “desproporcionada e injustificada”.

Este juicio estaba señalado en los juzgados de Palma a las 10.15 horas del día 14 de abril de este año. El denunciante quedó citado poco antes de esta hora con su abogado a las puertas del edificio judicial. Al encontrarse se dirigieron hacia la sala de vistas. Sin embargo, se encontraron con un problema. La cola de seguridad de acceso al edificio era más larga de lo habitual. Eso hizo que se retrasaran más de lo esperado y no pudieron llegar a la sala a la hora prevista. El abogado del denunciante, mientras esperaba pasar el control de seguridad, llamó por teléfono a la oficina del juzgado para comunicar la situación. Dijo que llegaría algunos minutos tarde porque estaba atrapado en la cola de seguridad. La Audiencia le recuerda al juez que, aunque se debe exigir puntualidad, también se debe ser comprensivo con las situaciones de las personas. «Del mismo modo que los órganos judiciales esperan la comprensión frente a los, por desgracia, habituales retrasos en la celebración de los actos judiciales, la misma comprensión se debe tener hacia la otra dirección», señala la resolución. La sentencia, que obliga a la repetición de este juicio, recuerda que la doctrina aconseja un tiempo prudencia, entre 10 y 15 minutos, esperando la llegada de las personas implicadas en un juicio, antes de adoptar cualquier decisión. En este caso, e l juez únicamente aguardó cuatro minutos antes de dar por cerrado el caso. El tribunal de la Audiencia considera que el motivo del retraso estaba más que justificado, considerando que el tiempo de retraso, además, no era excesivo. La sentencia está llena de reproches hacia el juez por la decisión que tomó y que después no quiso rectificar.

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