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Al azar

El PSOE ha caído en su propia trampa

El Consejo de Ministros cesará a la mano derecha de Salazar en Moncloa

El Consejo de Ministros cesará a la mano derecha de Salazar en Moncloa

Matías Vallés

Matías Vallés

Imaginemos que Sánchez rellena un cuestionario tras las elecciones de 2023:

-¿Cuántos corruptos hay en los escalones más elevados del PSOE?

-Cero o ninguno.

-¿Cuántos acosadores sexuales hay en la cúpula del PSOE?

-Cero o ninguno.

El PSOE se puso el nudo corredizo, ha caído en su propia trampa de la pureza absoluta. Desde el momento en que proclama su infalibilidad vaticana, es imposible ser lo suficientemente socialista. Si Sánchez hubiera matizado desde un principio que «tenemos miles de cargos, y no podemos descartar un porcentaje mínimo de manzanas podridas», habría amortiguado el batacazo.

Por desgracia, Sánchez solo relativizó que «la corrupción cero no existe» cuando habían estallado las cañerías. Si has educado a la afición en la ausencia de comportamientos indebidos, cada escándalo multiplica su onda expansiva. El PSOE tradujo el «Homo sovieticus» estalinista en un «Homo socialistus» igual de fantasioso.

Al haber reclamado la pureza integral, no puede modularse el escándalo. Se anula el concepto de reacción desmesurada. Se cobran cien ojos por ojo, una dentadura entera por diente, sin rehabilitación posible. Los casos ya probados en el PSOE son escándalos que sacuden a un partido, pero nunca deberían hundirlo sin remedio según amenazan. Trump siempre Trump se vacuna de la inocencia a lo bestia. Le preguntaron a una fanática del presidente estadounidense cómo podía votar a alguien que presumía de agarrar a las mujeres por los genitales, y replicó que «esto le hace más humano». Sánchez quiso apadrinar una gauche divine, y lo han aterrizado por la vía del soborno facilón de carretera. Los socialistas ya solo pueden confiar en que sus votantes sean menos exigentes que sus líderes, y en que admitan que nunca se tragaron la broma del partido sin tacha. Una improbable redención humanizadora.

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