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La Facultad de Enfermería y Fisioterapia de la UIB alerta contra el desembarco de universidades privadas: «La formación sanitaria no puede ser una oportunidad de negocio»

El centro denuncia la "falta de planificación" ante la llegada de nuevas universidades privadas y advierte del riesgo para la equidad, la calidad de la docencia y el uso de recursos públicos

El posicionamiento se suma al de la Facultad de Medicina y reclama límites para proteger el sistema público de formación sanitaria

La Facultad de Enfermería de la UIB en el edificio Margalida Comas i Camps.

La Facultad de Enfermería de la UIB en el edificio Margalida Comas i Camps. / UIB

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

La Facultad de Enfermería y Fisioterapia de la Universitat de les Illes Balears (UIB) ha emitido un comunicado muy crítico contra la implantación de estudios sanitarios en universidades privadas en Mallorca y ha reclamado una planificación conjunta para evitar que la formación de enfermeros y fisioterapeutas se convierta en "una simple oportunidad de negocio". El pronunciamiento de la facultad llega en pleno desembarco de proyectos universitarios privados en las islas y se suma a la postura que ya mostró hace poco más de un mes la Facultad de Medicina de la UIB ante la llegada de estos nuevos centros.

En el texto, aprobado por la Junta de Facultad, el centro (la única facultad pública que forma a estos profesionales en Baleares) advierte de que la proliferación de grados privados sin una planificación compartida con la universidad pública y el sistema sanitario "debilita la capacidad colectiva de orientar la formación según las necesidades reales de salud de la población balear, y no según lógicas de rentabilidad y mercado". Sostiene que la formación sanitaria debe responder a "un diseño de país y de comunidad autónoma", y marca "líneas rojas" que, a su juicio, no deberían traspasarse si se quiere preservar un sistema educativo y sanitario "justo, sostenible y de calidad".

Entre ellas, pide una planificación "conjunta y transparente" entre el Govern, la UIB y el Servei de Salut, garantías reales de equidad para evitar "un sistema de doble vía en el que la igualdad de oportunidades sea solo un eslogan"; y la protección de la calidad formativa antes de autorizar nuevas plazas, asegurando suficientes prácticas clínicas, tutores formados y condiciones dignas tanto para quienes enseñan como para quienes aprenden.

En todo caso, la Facultad subraya que su posicionamiento no es un rechazo frontal a cualquier iniciativa privada, sino una llamada a fijar límites. Insisten en que "la colaboración público-privada y las iniciativas de innovación en el ámbito formativo pueden ser bienvenidas", siempre que no comprometan la equidad ni la calidad del sistema educativo y sanitario.

El comunicado cuestiona el discurso con el que se presentan estos proyectos privados (como la alta demanda, libertad de elección o falta de profesionales) y pide abrir "un debate sereno pero contundente" sobre el modelo universitario que se está impulsando. Reconoce que "faltan profesionales de enfermería y fisioterapia", pero recuerda que la UIB ya ha incrementado progresivamente las plazas "siempre que ha dispuesto de recursos suficientes para garantizar una formación de calidad". Aun así, subraya que existe un "límite real", especialmente en un territorio insular con una "red sanitaria finita" y "dificultades para atraer profesionales".

"La experiencia en otros territorios es clara: la expansión acelerada de titulaciones privadas de ciencias de la salud ha tensado al máximo la capacidad docente de hospitales y centros de salud públicos", alerta la Facultad. Más estudiantes en los mismos dispositivos, añade, implica menos supervisión y más presión sobre profesionales "que ya trabajan al límite", lo que, a su juicio, pone en riesgo la calidad de la formación.

"No es ampliar oportunidades, sino profundizar en las desigualdades"

Otro de los ejes centrales del contundente comunicado es la equidad. La Facultad recuerda que el acceso a la universidad pública se rige por el mérito académico y que las notas de corte de Enfermería y Fisioterapia en la UIB están entre las más altas. Frente a ello, señala que los proyectos privados anuncian notas de acceso más bajas y matrículas "inasumibles para muchas familias". "¿Qué mensaje se transmite cuando una persona con más recursos económicos puede acceder a la misma titulación con una nota muy inferior?", se pregunta la Facultad, que concluye: "Eso no es ampliar oportunidades; es profundizar en las desigualdades".

El comunicado también pone el foco en el uso de recursos públicos. Recuerda que las prácticas clínicas, imprescindibles en estas titulaciones, se realizan en hospitales y centros de salud del sistema público, que ya asumen la formación de los estudiantes de la UIB. "La inversión en estructuras docentes, supervisión y coordinación recae sobre el sistema público y acaba revirtiendo parcialmente en proyectos educativos privados", advierte la Facultad, que cuestiona si es razonable que el sistema sanitario público se convierta en "plataforma estructural de negocio" para empresas educativas y grupos privados.

Además, cuestiona el argumento de la supuesta falta de titulados y apunta directamente a las condiciones laborales. "No faltan tantos graduados como condiciones laborales, salariales y vitales que permitan retenerlos", señala, recordando que muchos profesionales formados en Baleares acaban emigrando a otras comunidades o países. Sin mejorar esas condiciones, añade, formar más promociones no resolverá el problema de fondo.

Con todo, la Facultad reivindica el papel de la universidad pública como algo más que "una fábrica de títulos" y defiende su vocación de servicio público y arraigo territorial. Por ello, reclama una planificación conjunta entre las instituciones y dotar recursos a la . "Defender la universidad pública no es corporativismo", concluye el comunicado, que advierte de la contradicción de debilitar el modelo público "por la puerta de atrás" en un momento en el que la sanidad pública vuelve a ser "reconocida como uno de los pilares de la convivencia".

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