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Son Llàtzer obtiene la certificación internacional IHAN 3D por su modelo de apoyo a la lactancia materna

El centro hospitalario ha acreditado que más del 80% de su personal cuenta con formación específica

Elena Torrens, supervisora de Neonatos, señala que "nuestra labor es empoderar a la mujer para que sea la protagonista de su parto y de la alimentación de su hijo"

Una enfermera alimenta a un recién nacido en Son Llàtzer.

Una enfermera alimenta a un recién nacido en Son Llàtzer. / CAIB

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

El Hospital Universitario Son Llàtzer ha recibido la certificación IHAN 3D (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia), un reconocimiento internacional otorgado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF. Esta acreditación valida el cumplimiento de una serie de protocolos técnicos y formativos destinados a promover la lactancia materna y a garantizar una atención basada en la evidencia científica. La implementación de este modelo ha permitido que el hospital consolide una estructura de cuidados donde el protagonismo recae en el binomio formado por la madre y el recién nacido, asegurando que el 76% de los bebés abandonen el centro con lactancia materna exclusiva.

Elena Torrens, supervisora de Neonatos del centro hospitalario, presidenta del Comité de Lactancia Materna y una de las líderes de la iniciativa IHAN, explica a este diario que los resultados clínicos obtenidos no responden a un factor aislado, sino a la aplicación rigurosa de guías internacionales. "Se trata de trabajar con cuidados basados en la evidencia y acompañar a las madres durante este proceso de inicio de la lactancia materna justo tras el parto", señala la experta, que añade que "nuestra labor es empoderar a la mujer para que ella sea la protagonista de su parto y de la alimentación de su hijo".

Según los datos técnicos manejados por el centro, la precocidad es un factor determinante: "La evidencia dice que cuanto antes se inicie la lactancia materna, como máximo una hora tras el parto, las tasas aumentan. Y el equipo de matronas y de obstetricia hace todo lo posible para que se pueda dar", asegura.

Formación especializada

Para alcanzar el nivel 3D, el hospital ha superado un requisito de formación que exige que más del 80% de los profesionales con atención directa o indirecta a las madres —incluyendo pediatría, obstetricia y urgencias pediátricas— estén capacitados en los estándares internacionales IHAN. Esta preparación técnica permite una atención unificada en todo el hospital. La supervisora de neonatos de Son Llàtzer destaca la importancia de esta especialización profesional: "Con la lactancia hay que estar formados para poder atender cualquier problema. Hay una formación básica para personas con atención indirecta, una formación un poquito más elevada en profesionales con atención directa y luego aquellas personas que tienen la certificación IBCLC (sigla inglesa de International Board Certified Lactation Consultant), que son consultoras certificadas internacionales para lactancias más dificultosas", especifica.

Elena Torrens, supervisora de Neonatos del centro hospitalario, presidenta del Comité de Lactancia Materna y una de las líderes de la iniciativa IHAN.

Elena Torrens, supervisora de Neonatos del centro hospitalario, presidenta del Comité de Lactancia Materna y una de las líderes de la iniciativa IHAN. / Son Llàtzer

Según se explica en nota de prensa, el centro ha elaborado nueve protocolos y tres guías clínicas sobre lactancia, parto normal y atención a madres que no amamantan. Estos documentos técnicos han permitido eliminar rutinas que carecían de respaldo científico, como la separación innecesaria del recién nacido. "Si por las circunstancias de la madre o del bebé no se pudiera dar el inicio inmediato, siempre se trabaja para que el binomio madre-hijo esté separado lo mínimo posible", aclara la supervisora.

Coordinación con Atención Primaria

Uno de los puntos críticos de la certificación es asegurar la continuidad de los cuidados tras el alta hospitalaria. Así, Son Llàtzer ha establecido un protocolo específico de coordinación con Atención Primaria para evitar el abandono de la lactancia al llegar al domicilio. "El verdadero desafío de la lactancia materna empieza al llegar a casa. Hemos logrado un protocolo de coordinación en el que derivamos a las mujeres y vamos haciendo una lista de toda la documentación entregada para que la madre esté informada de forma verídica y actualizada", detalla Torrens.

No nos dirigimos solo a la madre, sino a la familia. No cabe lugar atender solo al bebé y a la madre sin tener en cuenta esa sostenibilidad que tiene que tener esta mujer con el entorno más cercano

Este modelo de atención también contempla el papel del acompañante o la pareja dentro de la educación sanitaria. Los protocolos del hospital incluyen al segundo progenitor en las sesiones informativas y en las citas en el lactario. "No nos dirigimos solo a la madre, sino a la familia. No cabe lugar atender solo al bebé y a la madre sin tener en cuenta esa sostenibilidad que tiene que tener esta mujer con el entorno más cercano", explica la presidenta del Comité de Lactancia.

Atención a la lactancia artificial

La certificación IHAN también exige un compromiso estricto con el Código de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna. El Hospital Son Llàtzer no acepta donaciones ni publicidad de fórmulas infantiles; toda la leche artificial disponible es seleccionada por un comité experto y adquirida de forma independiente por el centro, apunta el escrito.

A pesar del fomento de la lactancia materna por sus beneficios científicos, el modelo también garantiza una atención técnica idéntica para las madres que optan por la alimentación con fórmula. "Nosotros como profesionales sanitarios recomendamos la lactancia materna, porque la leche humana para el humano es la mejor, hay evidencia y todo el mundo la conoce, pero nosotros hacemos exactamente el mismo acompañamiento cuando una madre decide una lactancia artificial", precisa Torrens. "En estos casos, el personal instruye sobre la preparación correcta del biberón, la higiene y las posiciones adecuadas para evitar riesgos de atragantamiento", enumera.

Finalmente, cabe señalar que el hospital tiene un sistema de "puertas abiertas" 24 horas en la unidad de Neonatos para los progenitores, quienes no son considerados visitas externas. "Sabemos que son la parte más importante del tratamiento de sus bebés. Pueden estar presentes en todo momento e incluso pedimos que mantengan ese contacto piel con piel el máximo tiempo posible", concluye la responsable clínica.

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