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Agencias y guías alertan de la “sequía” de cruceros este invierno en el puerto de Palma

Por primera vez las navieras pasan de largo y se van a otros puertos con los grandes cruceros, se apunta a que es consecuencia de las políticas de limitar la actividad

Aviva “vive con inquietud la práctica desaparición de cruceros con embarque en Palma" y desde la Plataforma Sí a los Cruceros se lamentan de la "pérdida de trabajo” para guías, autocares, taxis o comercio

Cruceros atracados en Palma en agosto.

Cruceros atracados en Palma en agosto. / Guillem Bosch

Myriam B. Moneo

Myriam B. Moneo

Palma

El temor que flotaba en el sector turístico ante que las navieras fueran dejando de lado el puerto de Palma en la programación de cruceros por las políticas de limitarlos y el creciente rechazo social a la actividad parece que ya es una realidad, a tenor de la bajada de grandes barcos este invierno. La Agrupación Empresarial de Viajes de Baleares (Aviba) da la voz de alarma ante "la sequía de buques" que esta temporada baja tendrán a Palma como puerto de embarque por su impacto sobre la cadena de valor turística y comercial, así como sobre los cruceristas residentes. Desde la Plataforma Sí a los Cruceros se lamenta de la pérdida de trabajo ante una situación que "no había pasado nunca".

. "Han optado por atracar en otros puertos, el sector de las agencias "vive con inquietud" la situación, die Fiol

El presidente de Aviba, Pedro Fiol, recién llegado de la Costa Global Summit 2026, celebrada en Barcelona, donde ha asistido a la presentación de los últimos avances en sostenibilidad de la flota de cruceros, manifiesta su preocupación por la falta de embarques de Costa y MSC, navieras que hasta abril no estarán prácticamente activas en Palma, mientras que los Aida y Mein Schiff para el mercado alemán tienen bajo impacto entre los residentes. Este martes es la última escala de Costa Smeralda, pero el buque recién salido de dique seco llega en una ruta de posicionamiento, es decir, no admite embarque de pasajeros. "Han optado por atracar en otros puertos", dice Fiol. El sector de las agencias "vive con inquietud" esta situación.

"No creo en casualidades"

De entrada "la falta de escalas de embarque en Palma obliga a los cruceristas a desplazarse a Barcelona para poder embarcar", lo que de entrada afecta a las ventas al no tener la comodidad de tomar el barco sin salir de la isla. "Es increíble el impacto que genera poder hacer un circuito por Italia y la Costa Azul" saliendo de Ciutat o repetir itinerario por el Mediterráneo "simplemente para evitar volar".

Turistas en el centro de Palma con un crucero de grandes dimensiones al fondo.

Turistas en el centro de Palma con un crucero de grandes dimensiones al fondo. / B. Ramon

Este cambio de estrategia de las navieras ha sorprendido a Fiol, cuando "como mínimo" había dos embarques semanales desde noviembre a abril. El líder de los agentes de viajes dice desconocer "los motivos reales" por los que este invierno ninguna de las compañías que tradicionalmente trabajan el mercado español haya apostado por mantener embarques en Palma. "Las navieras no lo han desvelado. Pero no creo en las casualidades ni en las coincidencias".

Desde la Plataforma Sí a los Cruceros, su portavoz, Álex Fraile, opina que ha ocurrido lo que ya advirtieron. Por la creciente contestación social para limitar los cruceros, puesta de minifiesto tanto en protestas ciudadanas, o en la encuesta que hizo el Govern a los residentes sobre el impacto del turismo, y "las políticas que tenemos" en referencia al memorándum con las navieras para reducir los megacruceros "han optado por otros puertos, como Valencia o Alicante, el alcalde alicantino recientemente agradecía la apuesta por la ciudad".

"Pasamos de barcos que tenían 4.000 personas y movían un montón de autocares y guías a barcos con 200-300 personas", advierte Fraile

Para ilustrar el panorama que se lleva por delante una importante actividad en temporada baja que suponía trabajo para autocares, comercios, taxis o guías por las excursiones, Fraile contrasta las 16 escalas de cruceros que hubo en Palma el diciembre pasado —"todos barcos grandes menos uno"— con las diez de este mes, con solo cuatro escalas del Aida Luna. "Ni siquiera viene el Aida en Nochevieja en el que embarcaban muchos mallorquines". "Nos espera un invierno tremendo de pérdida de trabajo. Esto nunca había pasado. En otros puertos han abierto la puerta a las navieras y aquí se les están pidiendo más limitaciones", cuestiona Fraile. "Pasamos de barcos que tenían 4.000 personas y movían un montón de autocares y de guías a barcos con 200-300 personas".

Negociación memorándum, CLIA calla

El Govern y las navieras tienen pendiente la renovación, o no, del memorándum de entendimiento que firmaron en 2022 y está vigente hasta 2026. Hasta ahora no ha transcendido más que el interés del Ejecutivo balear en replicar el acuerdo, como confirman desde la conselleria de Turismo. Ahora bien se reconoce que no se va bien de tiempo para negociarlo, cabe recordar que las navieras cierran con dos años vista sus programaciones y solo falta un año para que el memorándum decaiga.

Desde la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA, por su sigla en inglés) se ha declinado hacer declaraciones sobre este asunto, si bien vienen alertando de su incomodidad cuando, subrayan, han sido el único sector que se ha autorregulado limitando su actividad, cuando por ejemplo el Govern ha vuelto a poner en circulación más plazas turísticas.

Por su parte, Pedro Fiol insiste en su extrañeza ante este invierno sin apenas grandes cruceros en Ciutat. “Es cierto que somos un puerto de embarque más discreto comparado con Roma, Marsella o Barcelona, pero siempre hemos aportado un flujo importante de pasajeros a las navieras. Renunciar de golpe a Palma como puerto de embarque en invierno es, cuanto menos, extraño”.

El presidente de Aviba lamenta también el efecto directo en toda la actividad receptiva y en el comercio local de Palma y su entorno: "Los pasajeros que este invierno embarquen en otros puertos renunciarán a visitar nuestra capital. Y eso significa menos movimiento para transportistas, guías, servicios receptivos y, sobre todo, para el comercio local. Echo en falta haber tomado medidas cuando se conoció la noticia por parte de nuestras instituciones”. Desde Aviba se pide analizar "las causas reales" de la desaparición de embarques en temporada baja, valorar medidas que hagan más atractivo el puerto de Palma para las compañías de cruceros en invierno y defender este sector "como herramienta clave de desestacionalización y dinamización económica".

PEDRO FIOL: "EL SECTOR DA PASOS EN SOSTENIBILIDAD, ME DA RABIA QUE SOLO SE HABLE DE NÚMERO DE PASAJEROS"

Pedro Fiol llama la atención sobre los avances presentados en el Costa Global Summit 26 en innovación y sostenibilidad de la flota de cruceros. Así destaca la apuesta por barcos más eficientes y preparados para el uso de combustibles alternativos y biocombustibles o el uso de tecnologías avanzadas y de inteligencia artificial para optimizar el consumo energético a bordo.

También en el encuentro celebrado en Barcelona se han podido ver sistemas capaces de detectar la ocupación real de los camarotes para ajustar automáticamente la climatización en función de la demanda, evitando consumos innecesarios. O innovaciones hidrodinámicas, como adaptadores y optimizadores en las hélices, que reducen la resistencia del buque en el agua y, por tanto, el consumo de combustible.

Barcos como el Costa Smeralda o Costa Toscana ya están diseñados desde el inicio bajo estos criterios.

“El sector está dando pasos muy importantes en sostenibilidad. Por eso me da rabia cuando los criterios se limitan a hablar solo del número de pasajeros y otros términos como megacruceros. Cuantos más pasajeros transporta un buque y cuánto más grande, generalmente también es más moderno y, en consecuencia, más sostenible en aspectos medioambientales”, defiende el presidente de Aviba.

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