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Pelos de otro en la pastilla de jabón

Una familia observa los anuncios de viviendas en venta en una inmobiliaria de Palma de Mallorca (Baleares)

Una familia observa los anuncios de viviendas en venta en una inmobiliaria de Palma de Mallorca (Baleares) / Tomàs Moyà - Europa Press

Matías Vallés

Matías Vallés

La ley demográfica de Mallorca es el amontonamiento. El problema no reside en la escasez de vivienda con respecto a la superficie, con tres veces más unidades residenciales que Navarra, una comunidad que dobla en superficie al archipiélago. La estrangulación se produce por una cifra irracional de habitantes, en detrimento de todos ellos y con la obligación de pagar cantidades crecientes por pisos menguantes.

En el límite se implantan el coliving y cohousing, a menudo en la modalidad de cuarentones que vuelven a vivir con los padres, cargando un par de nietos adicionales a cuestas. Por si se necesita un consuelo, no es una extravagancia mallorquina. Bill Maher es el mejor cómico estadounidense, y advierte contra un mercado inmobiliario que obliga a los adultos talluditos a convivir con «pelos de otra persona en la pastilla de jabón».

Mallorca aspiraba a la distopía ballardiana de una ristra interminable de butifarrones, también llamados chalets adosados, que serían habitados por una clase media robótica y consumida por la ansiedad existencial. Falta sitio para ese desarrollo urbanístico indefinido, basta con plantearse cuántos millones de personas se instalarían ahora mismo en la isla si pudieran.

La única solución para los mallorquines que no han heredado, o que han quebrado el Banco de Papá y Mamá, consiste en apilarse en viviendas donde han de marcar con un rotulador los alimentos que les corresponden en la nevera compartida. Un futuro envidiable para una de las tres regiones españolas que aporta a la caja pública más de lo que recibe.

El estado canadiense de Vancouver limitó finalmente la venta a extranjeros. La sensibilización llegó cuando los hijos veinteañeros del gobernador le recriminaron que no podían emanciparse.

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