El primer paciente con glioblastoma de Baleares que logra acceder a un innovador tratamiento: «Quiero romper las estadísticas y vivir muchos años con esta terapia»
Kiko Palmer, mallorquín de 54 años, confía en que su tratamiento le permita seguir adelante
Es el único paciente balear con glioblastoma que ha accedido a TTFields por el Sistema Nacional de Salud en España
La asociación de tumores cerebrales Astuce denuncia que muchos otros siguen bloqueados por la burocracia

Kiko Palmer posa para esta entrevista en el despacho de su bufete de abogados, con el dispositivo que lleva conectado en el cuero cabelludo. / B. Ramon

Kiko Palmer, abogado mallorquín de 54 años, habla con calma en su despacho mientras se ajusta la mochila donde lleva conectado el dispositivo que rodea su cabeza. El aparato pesa unos tres kilos, le acompaña prácticamente las 24 horas del día y, aun así, insiste: «Hago una vida totalmente normal». Es el primer, y por ahora único, paciente de Balears que ha logrado acceder al tratamiento con campos eléctricos alternos (TTFields) para el glioblastoma, el tumor cerebral más agresivo que existe. «La esperanza de vida media son 13 o 14 meses», recuerda: «Mi intención es romper las estadísticas gracias a este tratamiento. Y morir de anciano dentro de muchos años».
Palmer fue diagnosticado en marzo de este año de un glioblastoma grado 4. Cuenta que fue un mes «horrible»: cansancio extremo, mareos, dolores de cabeza, dificultades para caminar y hasta vómitos. «Mis amigos me decían que fuera al médico y yo lo iba dejando», admite. El 8 de abril acudió por fin a urgencias. Ya no volvió a casa: quedó ingresado y los médicos le advirtieron de que, si no se operaba, le quedaban «15 días de vida». Fue intervenido de urgencia y, tras la cirugía, empezó un tratamiento con radioterapia y quimioterapia durante un mes y medio.
En paralelo empezó a informarse sobre el TTFields, una terapia no invasiva basada en campos eléctricos que se aplica mediante unos parches adheridos al cuero cabelludo conectados a un generador portátil. Los estudios indican que, combinado con la quimioterapia de mantenimiento, puede prolongar significativamente la supervivencia en glioblastoma, una enfermedad cuyo abordaje apenas había cambiado en más de dos décadas. «Es el único instrumento que hay demostrado científicamente que intenta paralizar el crecimiento de las células cancerígenas», resume el abogado.

El abogado mallorquín Kiko Palmer, paciente con glioblastima, recibe la terapia TTFields con este dispositivo. / B. Ramon
Cuando pidió acceder a este tratamiento, se encontró con un muro: «Me dijeron que en Baleares no se ofrecía», recuerda. Desde 2022 el TTFields se utilizaba en algunos hospitales del país y, desde agosto de este año, forma parte de la Cartera de Servicios Comunes del Sistema Nacional de Salud, sometido a un estudio de monitorización. Pero la implementación depende de cada comunidad autónoma. «Se me intentó derivar a otras ciudades, pero al final me dijeron que tenía que ser aquí», explica.
"Después de Kiko, ningún otro paciente ha logrado acceder a la terapia por la sanidad pública en Balears"
En aquel momento Kiko llegó a plantearse pagarlo por su cuenta: «Costaba unos 150.000 euros en total, unos 15.000 al mes. Iba a hacer un esfuerzo con mi familia, no tenía otra opción». Se informó para iniciar el tratamiento en una clínica privada de Palma, pero después de varias semanas de movilización y reivindicaciones por parte de los pacientes y de la asociación de tumores cerebrales Astuce, el Ib-Salut aceleró los trámites. «Cuando estábamos a punto de empezar por la privada, me llamaron del Servei de Salut para decirme que Balears se había adherido al acuerdo y que lo íbamos a tener aquí. Que yo sería el primer paciente», señala.

El dispositivo del TTFields, llamado Optune Gio, funciona creando campos eléctricos que actúan sobre las células tumorales. / B. Ramon
«Siguen sin permitir el acceso efectivo» a esta terapia
Su caso fue presentado entonces como un ejemplo. Son Espases se sumó al estudio nacional de monitorización y el TTFields pasó a estar disponible, en teoría, para todos los pacientes de las islas que cumplieran los criterios clínicos. Pero tres meses después, Astuce ha vuelto a dar la voz de alarma. En un comunicado, la asociación ha denunciado que comunidades como Baleares (también Murcia, Galicia o Andalucía) «siguen sin permitir el acceso efectivo» a esta terapia a través de la sanidad pública, pese a que ya está incluida en la cartera común del SNS. «En Baleares está el primer paciente tratado bajo las condiciones del Gobierno central, un mallorquín de 54 años que empezó en septiembre», recuerda la entidad: «Sin embargo, tras él, ningún otro paciente lo ha logrado, todos están a la espera de la aprobación por parte de las gerencias hospitalarias sin motivo aparente».
Palmer sabe que él, de momento, es una excepción: «Sé de varias personas en mi situación que lo están solicitando y aún no lo tienen», asegura. El acceso, en todo caso, depende de la evolución de cada paciente, porque uno de los requisitos es que el candidato tenga posibilidad de sobrevivir. En el caso del abogado, la operación fue un éxito y la primera resonancia mostró un tumor residual necrosado, un perfil que le conviertió en candidato ideal. Lo que la asociación teme es que otros pacientes se queden fuera por burocracia, y lo resumen de forma muy contundente: «Los pacientes con glioblastoma no tienen tiempo».
Para que el TTFields sea eficaz, el dispositivo debe estar conectado al paciente al menos el 71% del tiempo cada mes. «A final de mes viene una enfermera de la península, enchufa la máquina a un pequeño dispositivo y comprueba cuánto tiempo lo he llevado y si ha habido errores», describe. Si se agota la batería o se despega un electrodo, salta una alarma y hay que corregirlo. «Ahora mismo estoy en un 91% del tiempo mensual», calcula. Duerme con el aparato, se lo quita solo para ducharse y para ir al gimnasio una hora al día. Los martes y jueves, un amigo (al que los sanitarios formaron previamente) le ayuda a cambiar los parches de la cabeza y descansa unas horas sin dispositivo para que la piel no se dañe.

Kiko Palmer, paciente con glioblastoma, va al gimnasio todos los días: "Se puede hacer vida normal con el tratamiento TTFields". / DM
Todo esto, insiste Palmer, obliga a reorganizar su rutina, pero no le ha impedido recuperar su vida: «Mis días son normales, trabajo, viajo, hago deporte y no tengo dolor. La única incomodidad es llevar la mochila en la espalda», comenta. Hace ejercicio todos los días («es tan importante eso como llevar esta máquina», asegura), ha vuelto a jugar a tenis y continúa ejerciendo en su bufete de abogados: «El médico me dijo que un tumor quiere un cerebro parado. Que cuando la cabeza se rinde, el cuerpo va detrás. Me preguntó si me gusta mi trabajo, le respondí que me encanta, y me aconsejó seguir. Me distrae, me mantiene activo», explica.
«No pienso en curarme, sino en cronificar la enfermedad»
Pese a todo, se siente «afortunado»: «No he sufrido efectos secundarios por los tratamientos, no he tenido dolor ni grandes molestias, solo mucho cansancio», relata. Cuando habla muestra fortaleza, y quiere ser realista sin perder la esperanza: «No pienso en curarme porque no hay nada que cure el glioblastoma», admite sin rodeos: «Lo que busco es alargar lo máximo posible, cronificar la enfermedad y que, mientras tanto, la ciencia avance». «Hay pacientes que viven un año, tres, cinco, diez o quince», repite: «Yo me he propuesto estar entre los que rompen las estadísticas y vivir muchos años».
Mientras tanto, Astuce insiste en que esa oportunidad «no puede depender del código postal» ni de la velocidad de las instituciones. La asociación recuerda que, para recibir TTFields, los pacientes deben estar aún en tratamiento con quimioterapia de mantenimiento y cumplir una serie de criterios clínicos. Si la gestión se alarga, existe el riesgo de que, cuando llegue la respuesta, ya no entren en el protocolo: «Puede que haya pacientes que queden fuera de este tratamiento por un exceso de burocracia».
Suscríbete para seguir leyendo
- Las solicitudes de ingreso en las Fuerzas Armadas se duplican en dos años
- El malestar docente se democratiza: la Educación Primaria registra un importante repunte de ansiedad y conflictos
- Condenan a una cadena de televisión por incluir en un reportaje a una niña saludando al Rey en Mallorca
- Juzgan a una pareja por tener en Mallorca el mayor criadero ilegal de tortugas de Europa
- Por algo dijo Julio Iglesias en Mallorca que «estoy más allá del bien y del mal»
- Baleares pone en marcha el 'cheque canguro': ayudas de hasta 4.000 euros para la contratación de empleadas del hogar
- Mallorca hacia la zona única: Educación elimina las fronteras escolares para “fomentar la libre elección”
- Investigan una estafa de más de 200.000 euros en Mallorca con paquetes turísticos a Disney