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Gabi Guerra y Fina Durán, dos mallorquines enamorados de la montaña asturiana que acabaron comprando una casa: "El verano es mucho más suave y las viviendas son más baratas"

"Un amigo asturiano nos convenció en Ibiza de que teníamos que comprar en Asturias; hay mucha calidad de vida", aseguran

Gabriel Guerra y Fina Durán.

Gabriel Guerra y Fina Durán. / JULIAN RUS / LNE

Luis Ángel Vega

Un cambio de ciclo, aunque leve. Así ven los expertos el momento demográfico de Asturias, que sigue aumentando su población, alcanza los 1.020.009 residentes y suma un millar de habitantes nuevos por mes en el último trimestre. El motivo no es el aumento de la natalidad, sino la nutrida llegada de foráneos, tanto españoles como extranjeros, por diferentes razones. Hay migrantes climáticos, que buscan en Asturias un tiempo más suave y mayor calidad de vida, otros aspiran a una vivienda con precios más bajos que en las grandes ciudades y en zonas con menor presión turística. Buscan una autenticidad que echan en falta en sus lugares de origen. Y, por supuesto, están los que llegan por motivos laborales, la mayoría.

El fenómeno más novedoso, que se inició con la pandemia, es la llegada de españoles de otras regiones que buscan en Asturias un refugio climático. Es el caso de la pareja formada por Gabriel Guerra, Gabi, y Fina Durán, mallorquines que se compraron una vivienda en Pravia hace tres años para pasar el mayor tiempo posible en Asturias. "Un amigo asturiano nos convenció en Ibiza de que teníamos que comprar aquí. Nos encanta la montaña asturiana y no perdemos oportunidad de hacer rutas. Yo además corro por el monte. El verano es mucho más suave, y además los precios de la vivienda son más baratos, y hay mucha calidad de vida. La compra y la restauración tienen precios similares, pero con mayor calidad", asegura Guerra.

Gabi y Fina son dos protagonistas de un incipiente fenómeno demográfico: la llegada de ciudadanos baleares a Asturias. Y es que según los últimos datos, un cuarto de las viviendas en el Principado son adquiridas por no residentes en la región. Los principales compradores son de Madrid, pero les siguen los del archipiélago mediterráneo, con un notable aumento desde hace años, alcanzando las 315 viviendas compradas en 2024.

No se pierden un Xiringüelu en Pravia. "Nos encontramos con la Peña del Ahorcado y eso nos abrió mucho el abanico socialmente. Cada vez que organizan algo siempre encontramos cinco o seis días para estar en Asturias. Tenemos un pie en Pravia y otro en Mallorca", añade Gabi Guerra. Otros familiares suyos se se instalarán en Moreda.

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