La guerra de Ucrania ya está aquí

Navegación en una base de datos atacada por hackers. / Sascha Steinbhach EFE
La infección digital no ha propagado la inteligencia, sino la ignorancia. Al asumir el control tecnológico de la actividad humana, se facilita su sabotaje por los mismos métodos invisibles. Mallorca ha de ser por fuerza un destino de las actividades ilegales, si es que la ley preserva algún valor en la jungla cableada. El impacto supera en importancia al desorden creado, y la isla no solo compromete a su millón de habitantes, también a sus diez millones de turistas y a los centenares de millones de personas para quienes supone una palabra mágica.
Los cibercriminales se equivocan al apostar por un bloqueo del servicio por saturación o DDoS. En Mallorca existe un ataque mucho más efectivo, consistente en cruzar a una persona en la pista de aterrizaje de Son Sant Joan. El colapso sería inmediato, y Aena garantiza una infiltración en el complejo más sencilla incluso que en el Louvre.
La guerra de Ucrania ya está aquí, sin necesidad de bombas ruidosamente exageradas. Rusia ganará porque dispone de más muertos que su rival, y se asegura además de una excusa para desgastar a Occidente. Se cumple el sueño digital, que los seres humanos se sientan amenazados a perpetuidad, aunque un mallorquín tiene cierta experiencia en vivir al borde del desastre.
- Vecinos de Mancor de la Vall: 'Cada vez vemos a más personas, pero no las conocemos
- El malestar docente se democratiza: la Educación Primaria registra un importante repunte de ansiedad y conflictos
- Intervienen más de 2.000 botellas de agua en el aeropuerto de Palma que simulaban estar envasadas en Mallorca
- Denuncian a la dueña de una tienda de novias de Palma por arruinar una boda
- De 700 a 1.700 euros: primeras subidas de alquiler por renovación de contratos en Mallorca en 2026
- Un camarero de una cervecería de s’Arenal despedido revela un sistema de pagos en B
- La anomalía poblacional de Mallorca: los cinco pueblos que pierden vecinos
- Anuncian la apertura de dos nuevos refugios de montaña en Mallorca
