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El rector de la UIB, sobre el desembarco del CEU San Pablo en Mallorca: "Aunque no es de las peores, preferiría que no estuviera"

Jaume Carot se define como "firme defensor de la universidad pública" y minimiza el riesgo de las privadas, pese al apoyo institucional del Govern a los nuevos centros

Antoni Vera y Jaume Carot (3º y 4º izquierda) antes de la presentación de nuevas titulaciones, este jueves en la UIB.

Antoni Vera y Jaume Carot (3º y 4º izquierda) antes de la presentación de nuevas titulaciones, este jueves en la UIB. / UIB

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

El rector de la Universitat de les Illes Balears (UIB), Jaume Carot, defiende la pública ante la llegada de las privadas. Este jueves ha aprovechado la presentación de las nuevas titulaciones para fijar su postura respecto al desembarco de proyectos universitarios privados en el archipiélago, un movimiento que contrasta ahora con la defensa a ultranza de la universidad pública expresada por el máximo responsable académico.

En un acto celebrado junto al conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, el rector no ha dudado en definirse como "firme defensor de la pública" y declarar, sobre el desembarco de la futura universidad CEU San Pablo, que "preferiría que no estuviera, pero no es competencia mía". Carot ha enmarcado la llegada de estos nuevos actores —haciendo referencia a la conversión de ADEMA y al centro adscrito de la CEU San Pablo— en un contexto donde -ha remarcado- ya existen centros privados adscritos desde hace años (como el CESAG, de la Universidad Pontificia de Comillas; y la Escuela Universitaria de Turismo Felipe Moreno, de la Universidad Antonio de Nebrija). No obstante, ha querido distinguir la calidad de los recién llegados, al señalar que la CEU San Pablo "no es de las peores" entre las universidades privadas, un colectivo del que ha advertido que muchas veces "solo tienen detrás modelo de negocio" y carecen de un modelo educativo sólido.

El desafío de las plazas sanitarias

Sin embargo, el rector de la UIB aseguraba hace dos meses que no teme la llegada de nuevas universidades privadas, siempre que el Govern cumpla su compromiso de dar prioridad a los alumnos de la pública, mientras que la Facultad de Medicina, por su parte, reclamó el mes pasado al Govern que garantice su "vinculación exclusiva" con los hospitales públicos y que se dé prioridad a sus estudiantes en las plazas de prácticas clínicas. Y es que se trata de la única área de competencia real que el rector ha reconocido, la relativa a las plazas de prácticas en los hospitales públicos, un recurso esencial para las titulaciones sanitarias. Sin embargo, ha lanzado un mensaje de tranquilidad: "Pueden competir por las plazas de prácticas en los hospitales, pero primero serán nuestras", ha asegurado.

Este debate se produce en un momento en que la UIB ha presentado un paquete de seis nuevas titulaciones (Ciencias del Mar, doble grado de Matemáticas y Física, Arquitectura e Ingenierías, entre otros), buscando responder a las necesidades formativas del archipiélago y reforzar su conexión con los sectores productivos y de innovación. En este contexto, Carot ha agradecido la apuesta del Govern balear por la universidad pública, citando que el año pasado se pusieron en marcha dos nuevos grados [Farmacia y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFYD)], y en el próximo curso se implementarán otros dos [Ciencias del Mar y la doble titulación de Matemáticas y Física], a pesar de los "retos" de espacio e infraestructura que afronta la universidad.

Por otro lado, Carot ha minimizado el riesgo de una competencia directa en la captación de alumnado de Grado. La razón esgrimida es la diferencia de costes, ya que ha recordado que las carreras más caras en la UIB, como Medicina y Enfermería, tienen una matrícula de apenas 1.200 euros al año, mientras que una universidad privada ofrece estos mismos estudios por cifras "por encima de los 20.000 euros". Esta diferencia económica, combinada con la "alta demanda que ya tiene la pública" —con 600 solicitudes para las 35 plazas de Farmacia el año pasado—, asegura que "no nos haremos competencia para captar alumnos, de entrada", según el rector, quien ha garantizado que la calidad de la formación ofrecida por la UIB "no tiene nada que envidiar a las privadas".

La defensa de la universidad pública por parte del rector contrasta notablemente con la posición del Govern balear. Antoni Vera, presente en el acto de presentación de titulaciones, ya se había manifestado públicamente en contra del decreto estatal que endurece los requisitos para la creación de universidades privadas, argumentando que la normativa buscaba "endurecer por endurecer" y que no se deben "poner palos en las ruedas" a proyectos que suponen un "avance" en la oferta de titulaciones en el archipiélago. De hecho, el Ejecutivo autonómico ha avanzado en la autorización de la adscripción del centro CEU San Pablo y ha recurrido el decreto ante el Tribunal Supremo, un movimiento que subraya la disparidad de criterios entre la máxima autoridad académica y la política educativa del Gobierno autonómico en lo que respecta a la expansión de la oferta universitaria.

No obstante, cabe destacar que el conseller ha señalado en la presentación de este jueves el compromiso institucional con la UIB, ha subrayado que la presentación de nuevas titulaciones es fruto de un "trabajo de consenso y de acuerdo" y ha asegurado que el Govern demuestra su "apoyo día a día" a la única universidad pública, con el objetivo de retener el talento balear y reducir las altas tasas de abandono escolar y falta de universitarios. Sin embargo, recordemos, este firme respaldo a la UIB coexiste con la decisión del Ejecutivo balear de rechazar el decreto estatal que endurece los requisitos para la creación de privadas y su acción legal para recurrirlo ante el Tribunal Supremo, un movimiento que subraya la disparidad de criterios en la política universitaria.

Profesorado

Carot también ha disipado la preocupación sobre una posible fuga de profesorado hacia los centros privados, señalando las diferencias en los sistemas de selección y las condiciones laborales. En la UIB, el profesorado debe superar un riguroso proceso de acreditación a nivel estatal seguido de una oposición, a diferencia del proceso privado, que calificó de "digital" (lo que se conoce como 'a dedo'). Respecto a la atracción de talento, el rector ha dudado de la capacidad de las privadas para captar a docentes de la UIB, ya que -ha dicho- "un profesor ayudante doctor en la pública tiene una carrera académica garantizada".

Además, ha subrayado que desde hace un año, el Govern balear ha implementado un complemento salarial específico para el profesorado de la UIB, una cantidad cercana a los 500 euros netos mensuales, destinada a paliar el elevado coste de la vida en Baleares. "No sé si una privada podría competir por el profesorado por este tipo de cosas", ha afirmado Carot, asegurando que el paso de funcionarios de la UIB a la privada es "prácticamente imposible".

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