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Justicia

Reyes Rigo sobre la querella de la flotilla humanitaria contra Israel: "No se trata de revancha, sino de justicia y garantías"

La mallorquina, uno de los integrantes de la expedición que ha presentado la denuncia contra altos cargos israelíes confía en que el proceso judicial ayude a visibilizar lo que vivieron: "La detención prolongada sin fundamento, la acusación injustificada, el juicio exprés y la deportación"

Reyes Rigo, en el centro, a su llegada al eropuerto de Palma tras su deportación por las autoridades israelíes.

Reyes Rigo, en el centro, a su llegada al eropuerto de Palma tras su deportación por las autoridades israelíes. / B. Ramon

Myriam B. Moneo

Myriam B. Moneo

Palma

Reyes Rigo, una de las mallorquinas que viajó rumbo a Gaza el pasado agosto en la flotilla humanitaria, y que ha presentado una querella ante la Audiencia Nacional junto a otros cinco españoles que integraron la Global Sumud, denunciando a altos cargos israelíes por la detención ilegal de la embarcación el pasado octubre, defiende que la acción "no se trata de revancha, sino de justicia y garantías". Confía en que se investiguen lo que padecieron —"la detención prolongada sin fundamento, la acusación injustificada, el juicio exprés y la deportación"— para visibilizarlo y así "contribuir a que se rompa la impunidad".

Rigo junto con Alicia Armesto, Néstor Prieto, Manuel García Morales y Juan Carlos de la Rubi ha interpuesto la querella ante la Audiencia Nacional. El juez ha incoado diligencias previas y ha trasladado la denuncia ante la Fiscalía.

Rigo y las también mallorquinas Alejandra Martínez y la concejal de Unidas Podemos del Ayuntamiento de Palma Lucía Muñoz, se embarcaron hacia Gaza en la flotilla que perseguía romper el bloqueo de ayuda humanitaria en la región. La embarcación fue interceptada y sus miembros detenidos a manos de las fuerzas israelíes. Ella fue la última activista española en ser deportada de vuelta a España y estuvo retenida durante doce días al ser acusada de morder a un funcionario de la prisión israelí durante su encarcelamiento, hecho que Rigo negó. Finalmente, fue absuelta y pudo viajar de vuelta a Mallorca. A su llegada ya denunció que la intercepción de la flotilla fue una operación 'violenta y completamente ilegal'.

"Responsabilidad ética y política"

Sobre por qué ha decidido dar este paso y recurrir a la vía penal, Rigo señala: "Hemos presentado esta querella porque sentimos una responsabilidad ética y política: lo que vivimos en la travesía y en la detención no fue un incidente aislado, sino parte de un patrón continuado de violaciones del derecho internacional por parte de altos cargos del estado sionista de Israel". Recuerda que a pesar de que la flotilla "iba en misión humanitaria y pacífica" fueron atacados en aguas internacionales, "secuestrados y sometidos a un trato que vulnera normas básicas de protección de civiles".

Rigo cree que es importante s"dar este paso para que los responsables tengan que rendir cuentas y para que hechos así no se normalicen"

La activista explica que esta acción colectiva "tiene un valor jurídico, pero también simbólico: queremos que quede constancia, queremos activar los mecanismos que existen en un Estado de derecho y queremos contribuir a que se rompa la impunidad". La mallorquina es consciente de la dificultad por "largos y complejos" de estos procesos internacionales y considera que es importante "dar este paso para que los responsables tengan que rendir cuentas y para que hechos así no se normalicen". También quiere llamar la atención sobre que "miles de palestinos siguen detenidos sin garantías y hasta se plantean ejecuciones sin juicio", por lo que no hay que "mirar hacia otro lado".

Sobre esta querella que se ha presentado de forma colectiva Rigo, la integrante de la flotilla que estuvo más días retenida por Israel, dice que más allá de plantearla como una experiencia personal aislada, ella y el resto de denunciantes han optado hacerlo como "una serie de violaciones que afectaron a todo el grupo y que forman parte de un mismo marco de actuación ilegal".

"Confío en que el proceso judicial ayude a documentar y visibilizar lo que vivimos: la detención prolongada sin fundamento, la acusación injustificada, el juicio exprés y la deportación", enumera. "No se trata de revancha, sino de justicia y garantías", sostiene. Espero que "estos hechos se investiguen, que consten oficialmente y que contribuyan a sentar precedentes. Si nunca se denuncia, nunca se genera un archivo jurídico que permita avanzar. Para mí, eso ya es una forma de reparación", reconoce.

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