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Vox es la nueva Unió Mallorquina

El Consell de Mallorca ha aprobado de forma inicial los presupuestos para 2026

El Consell de Mallorca ha aprobado de forma inicial los presupuestos para 2026 / Consell de Mallorca

Matías Vallés

Matías Vallés

Todavía resuena la célebre frase de Maria Antònia Munar, cuando se discutía una disposición urbanística en Son Oms:

-Esto es nuestro.

Y todos los asistentes callaron respetuosamente. Munar podría haberse referido a la apropiación de la isla entera, el coto de caza privado de Unió Mallorquina.

Tras el paréntesis de José Ramón Bauzá y de un Pacto de Progreso tan retrógrado que no admitía oposición conservadora, UM ha vuelto, salvo que ahora se llama Vox. El martirio del PP no es la izquierda, sino el partido antiespañol de ultraderecha que desea acelerar el paso de Mallorca a manos suecoalemanas.

Así en Palma como en Mallorca o en Balears, el protagonismo absoluto de la legislatura corresponde a Vox. Frente a la timidez de un PP que solo formula iniciativas a una década de distancia, la nueva UM dicta la realidad cotidiana a la hipotética formación mayoritaria, con hasta dos o tres noticias diarias de portada.

Al sustituto de UM le adorna un punto de sadismo. Prohibir a Llorenç Galmés que hable en catalán equivale a condenarlo al mutismo. Los argumentos de Vox son tan falsos como las tesis de su predecesor en la función de bisagra. Ahí está el dictamen paroxístico de que las ayudas al catalán «fomentan el separatismo».

Que se sepa, Mallorca no se ha separado ni un centímetro de España en ocho años de ayudas a «separatistas». De hecho, el pasado sábado discutíamos con Jaume Font sobre la viabilidad de una nueva UM, y el hombre que mejor conoce a la derecha mallorquina se asombraba de la facilidad que muestran los votantes para acoger a partidos migrantes de Madrid. No importa que se trate de Podemos, Ciudadanos o Vox, arraigan de inmediato.

UM/Vox sirven de excusa para la pereza de los partidos mayoritarios, y ambas formaciones aspiran a un axioma que nos robó Munar, «todos los mallorquines son de UM, aunque algunos no lo saben». En asuntos como la migración, el PP se ha arrojado en brazos de Vox, en tanto que la izquierda ha preferido lanzarse directamente al abismo. Con sus votos se lo coman.

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