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Comercio

Pequeñas tiendas de Mallorca: «Si quitaran el Black Friday nos harían un favor»

Las ventas del comercio tradicional se desploman al esperar los consumidores a realizar sus compras con los descuentos que se aplican durante la campaña de finales de noviembre

El comercio tradicional sufre un parón en sus ventas durante la quincena previa al Black Friday.

El comercio tradicional sufre un parón en sus ventas durante la quincena previa al Black Friday. / M. Mielniezuk

Fernando Guijarro

Fernando Guijarro

Palma

«Si quitaran el Black Friday nos harían un favor». La autora de esta frase es la presidenta de la patronal mallorquina de comercio tradicional Pimeco, Carolina Domingo, y es además plenamente compartida por su homóloga en Afedeco, Joana Manresa, que no duda en asegurar que a las tiendas de proximidad de la isla esta campaña «no le aporta absolutamente nada, sino que las penaliza». Estas declaraciones se enmarcan en un contexto de fuerte frenazo en las ventas, «incluso en la electrónica» según la segunda de estas representantes empresariales, debido a que buena parte de la clientela está esperando a que el próximo día 28 se apliquen los tradicionales descuentos en la que se ha convertido en una de las campañas comerciales más importantes del año.

Tanto las dos presidentas de las patronales del sector como el máximo responsable de la asociación de Jaume II, Pedro Mesquida, comparten que se ha entrado ya en uno de los periodos más negativos para este ramo, debido a que además de esperar la clientela local a las ofertas del Black Friday para consumir, en estos momentos la presencia de turistas en las principales zonas comerciales se ha desplomado.

Este parón va a ir seguido de unos días en el que los ingresos de los establecimientos comerciales, grandes y pequeños, se van a disparar, gracias a los descuentos que acompañan al ‘Viernes Negro’, pero un aspecto en el que coinciden los tres representantes del sector es que solo supone tener que vender con menor margen de beneficio unos productos que en buena medida ya tenían su demanda garantizada a precio normal, tanto por la bajada de las temperaturas en el caso del textil como porque muchas de las ventas que se van a producir no son más que compras adelantadas de los regalos de Navidad y Reyes, como sucede en el caso de la juguetería.

Esta concentración de factores (caída en las ventas en los días previos y pérdida de margen durante la campaña) explican que esta celebración sea tan poco apreciada entre las pequeñas tiendas.

Joana Manresa, presidenta de Afedeco

Joana Manresa, presidenta de Afedeco / B. Ramón

Diferentes días

Aunque todos los comerciantes consultados pronostican un buen volumen de ventas durante la semana del Black Friday, existe una enorme disparidad respecto a los descuentos que se van a aplicar y sobre las jornadas de la campaña.

Algunos pequeños establecimientos han anunciado que no van a hacer ofertas especiales durante esos días, mientras que otros aseguran que solo rebajaran sus precios durante la jornada del día 28. Otros por contra, plantean aplicarlos durante jueves, viernes y sábado, en algún caso llegando al lunes siguiente.

En cuanto a los grandes, es habitual que haya promociones durante toda la semana, ya sea para personas con tarjeta de cliente en las primeras jornadas o con vales sobre lo adquirido jueves y viernes para el fin de semana. Hay que recordar que el domingo día 30 es uno de los festivos con actividad comercial autorizada, lo que supone que las grandes superficies van a mantener sus puertas abiertas.

Diferentes descuentos

Por lo que respecta a los descuentos previstos para el Black Friday, las grandes empresas apuntan porcentajes del 30% y del 40% en el caso de la moda mientras que los pequeños establecimientos reconocen que se van a mover entre el 10% y el 20%, más allá de que haya productos ‘gancho’ con porcentajes más elevados.

En la juguetería, se admite que las reducciones serán moderadas o nulas por tener las ventas aseguradas para Navidad, al igual que en la electrónica, aunque también con productos de reclamo a los que sí se aplicarán bajadas de precios sustanciales.

Pedro Mesquida, presidente de la asociación de Jaume II

Pedro Mesquida, presidente de la asociación de Jaume II / PM

Competir en servicio y no en precio

Desde las asociaciones del comercio tradicional se admite que en campañas como el Black Friday, al igual que durante el resto del año, las pequeñas tiendas no pueden competir con las grandes superficies y plataformas digitales en precio, al disponer las primeras de un menor margen de beneficio.

Por ello, se hace hincapié en que las posibilidades de supervivencia de los pequeños establecimientos se sustentan en el servicio que se da al cliente y en la calidad del producto. En ser capaz de «fidelizar».

El presidente de la asociación de Jaume II, Pedro Mesquida, reconoce que en ocasiones los comerciantes «somos capaces de romper nuestras propias reglas», es decir, dejar de lado para clientes habituales la norma de que las devoluciones se compensan con vales para adquirir otros productos en la misma tienda, si se ha pactado previamente que se podrá retornar el dinero que se ha pagado.

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