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Baleares crea una unidad de oxigenación extracorpórea para atender emergencias graves en todas las islas

Profesionales de Son Espases y del SAMU 061 han creado un equipo de guardia permanente que puede conectar al paciente a una máquina ECMO ‘in situ’ y trasladarlo al hospital de referencia

Así podrán atender en todo el archipiélago, mientras que hasta ahora la posibilidad de recibir la terapia dependía del personal y los recursos disponibles

Imagen de grupo de los profesionales sanitarios que forman parte del equipo ECMO en Baleares e intervienen cuando un paciente necesita este tipo de terapia.

Imagen de grupo de los profesionales sanitarios que forman parte del equipo ECMO en Baleares e intervienen cuando un paciente necesita este tipo de terapia. / HUSE

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

El IB-Salut ha puesto en marcha este año el primer equipo ECMO organizado de Baleares, un grupo de guardia permanente capaz de desplazarse a cualquier hospital público o privado del archipiélago para aplicar una terapia de oxigenación extracorpórea a pacientes críticos y trasladarlos después a Son Espases ya conectados a la máquina.

La ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea) es una técnica de soporte vital que funciona como un corazón y pulmón artificial para pacientes críticos, permitiendo que estos órganos descansen y se recuperen. Mediante unas cánulas colocadas en venas y arterias, la sangre se extrae del cuerpo, pasa por una máquina que la oxigena y la bombea, y vuelve de nuevo al paciente. Permite sustituir temporalmente la función de los pulmones, del corazón o de ambos cuando han fallado y los tratamientos habituales ya no funcionan.

En Baleares se utiliza desde diciembre de 2015, cuando se salvó a una paciente con una neumonía. Desde entonces, 148 pacientes han recibido esta terapia en Son Espases, acumulando casi 1.900 días conectados a ECMO. La edad media ronda los 53 años y se han atendido incluso casos muy jóvenes, de 17 o 19 años.

La pandemia de covid supuso un antes y un después. Entre 2020 y 2022 se trataron con ECMO 49 pacientes, y lo que parecía una terapia excepcional vino para quedarse. En 2023 se hicieron 23 ECMO, en 2024 fueron 24 y entre enero y noviembre de 2025 ya se han realizado 32, además de 21 pacientes más en los que el equipo se activó para valorar la indicación sin llegar a poner la máquina. Los resultados son comparables a los mejores centros internacionales: la supervivencia se sitúa alrededor del 60 o 70%, según la patología. Dicho de otro modo, seis de cada diez personas que entran en ECMO logran salir adelante, cuando sin esta técnica la mortalidad sería prácticamente del 100%.

Hasta 24 horas para organizar un ECMO

Hasta ahora, el programa ECMO se concentraba en Son Espases y las decisiones se tomaban de forma improvisada. Si un paciente crítico en otro hospital podía ser candidato, las posibilidades de recibir esta terapia dependían de varios factores: que hubiera profesionales disponibles, que estuvieran localizables, que se pudiera organizar un traslado complejo y que hubiera avión sanitario. "Había casos en que montar un ECMO y traer al paciente podía suponer 10, 12 o incluso 24 horas", admite el jefe de servicio de Cirugía Cardiaca, José Ignacio Sáez de Ibarra. En ocasiones, médicos y enfermeras se movilizaban fuera de su guardia: "Llegaban a salir de casa de madrugada para atender una urgencia en otra isla".

Desde el 1 de julio de 2025 ya existe un protocolo asistencial específico. Llamado 'ECMO TEAM', está formado por un núcleo de unos 20 profesionales, entre intensivistas, cirujanos cardíacos, perfusionistas y sanitarios de distintos ámbitos de Son Espases, junto con el SAMU 061, que cubren guardias localizadas las 24 horas del día, 365 días al año. Siempre hay disponible al menos un cirujano cardíaco, un intensivista, un perfusionista y un profesional del 061, explica la coordinadora de la UCI de Son Espases, Maria Riera.

Los hospitales disponen ahora de un número de teléfono y dos buscas específicos para activar el recurso. Cuando se sospecha que un paciente puede necesitar ECMO, el equipo se coordina, valora el caso y decide si se desplaza, comenta la doctora Riera. Si la indicación se confirma, acuden al centro donde esté ingresado el enfermo, colocan la máquina y, con el apoyo logístico del 061, lo trasladan estabilizado a Son Espases o al centro de referencia. "Antes el paciente tenía que sobrevivir al traslado para llegar hasta la máquina, ahora la máquina se traslada a donde esté al paciente", resume la subdirectora de Atención Hospitalaria, Rocío Amézaga.

42% de los pacientes vienen de otros hospitales

En estos diez años, el 42% de las personas tratadas con ECMO en Baleares proceden de otros centros distintos a Son Espases, como los de otras islas o también clínicas privadas, que derivan a sus pacientes críticos. Desde 2020 se han realizado 23 traslados ECMO. De estos, en 16 ocasiones los profesionales se desplazaron a otra UCI, conectaron al paciente a la máquina en ese hospital y lo trasladaron a Mallorca. En los otros 7 casos, los pacientes estaban ingresados en Son Espases y conectados a la máquina, y tuvieron que ser trasladados a centros de referencia de trasplante cardíaco o pulmonar, principalmente en Barcelona.

El carácter insular de esta comunidad hace especialmente complejos estos movimientos. La máquina, el respirador, las bombas de perfusión, las cánulas y todos los cables ocupan gran parte de la ambulancia o del avión. Cada transferencia del paciente (de la cama de UCI a la camilla, de la camilla al helicóptero, del helicóptero al hospital de destino) exige una coreografía muy ensayada de todos los profesionales que participan, con unas 20 personas implicadas en cada traslado (y muchas más en cada uno de los dos hospitales) y protocolos de revisión para evitar cualquier desconexión accidental.

Hasta hace poco, los traslados ECMO aéreos dependían de aviones militares, capaces de aportar la energía eléctrica que requiere la máquina y con espacio suficiente para todo el dispositivo. Desde este año, después del cambio de aeronaves del 061, Baleares puede realizar estos traslados complejos con medios propios.

Esta comunidad es ahora la única que efectúa transporte aéreo de pacientes en ECMO de forma autónoma, sin recurrir al Ejército, explica el director médico del SAMU 061 Baleares, Txema Álvarez. El primer traslado de estas características con recursos propios se hizo en mayo de 2025.

Siete máquinas

En total, el archipiélago dispone actualmente de siete máquinas ECMO, tres de ellas adaptadas para el transporte. La séptima, de hecho, la donó hace poco un paciente del propio hospital. Las indicaciones principales para esta terapia en adultos son dos grandes grupos: por un lado, insuficiencias respiratorias graves (por ejemplo, neumonías como las de la covid o la gripe), o situaciones de shock cardiogénico, cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre después de una cirugía, una miocarditis o un infarto grave. También se utiliza en algunas donaciones de órganos en asistolia, especialmente ligada al trasplante hepático.

El tiempo medio de conexión a la máquina ronda los 12 días por paciente, aunque en los cuadros respiratorios suele alargarse. Cada caso implica un gran despliegue en cuidados intensivos, con enfermería especializada y un seguimiento muy estrecho de las posibles complicaciones. "Es el mecanismo más complejo de la medicina moderna a nivel extrahospitalario", recuerda Álvarez.

En todo caso, como no es una terapia inocua, el equipo ECMO también tiene un papel clave a la hora de valorar cuándo hay que aplicar la terapia. En 2025 el grupo se ha activado para 53 pacientes: 32 han recibido la terapia y en 21 casos se ha optado por ajustar el tratamiento convencional o descartar la ECMO por falta de beneficio o porque el propio paciente mejoraba sin necesidad de una técnica tan agresiva.

Próximos pasos

En pediatría, Baleares no tiene aún un programa ECMO propio, pero desde 2018 se han atendido 16 niños junto al Hospital Vall d’Hebron, centro de referencia estatal. Cuando un menor presenta un fallo cardiorrespiratorio grave, se activa al equipo de Barcelona, que viaja a la isla, conecta al niño a la máquina y lo traslada hasta allí. Ahora, con el nuevo equipo ECMO, si el estado del menor es tan crítico que no da tiempo a esperar al equipo de referencia, Son Espases podrá conectarlo en Palma para estabilizarlo y, después, completar el traslado, explica el coordinador autonómico de pediatría del IB-Salut, Juan Carlos de Carlos.

Los profesionales confían en que la creación de este equipo sea el principio de un proyecto ambicioso. El objetivo es consolidar el núcleo actual, ampliarlo a más especialidades y extender el uso de la técnica a otras situaciones críticas, como determinados paros cardiacos. De momento, aplauden que "cualquier persona en Baleares, viva donde viva, ahora tiene acceso a esta terapia de máxima complejidad cuando la necesite".

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