Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Govern considera "una verdad" que el PP se acerca a la mayoría absoluta en Baleares: "Lo dicen las encuestas"

El Ejecutivo balear sostiene que Marga Prohens "solo constata una realidad" al afirmar que le "temblarían las piernas" a todos los partidos si adelanta las elecciones

El portavoz del Govern, Antoni Costa, este mediodía en el Consolat.

El portavoz del Govern, Antoni Costa, este mediodía en el Consolat. / CAIB

Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

El Govern balear considera que "es una verdad" que el PP se acerca a la mayoría absoluta en Baleares porque "así lo dicen las encuestas". El portavoz del ejecutivo autonómico, Antoni Costa, defiende que el centroderecha "está más cerca de los 40 diputados que de los 34 actuales" y que "la izquierda está peor que nunca electoralmente", según las últimas estimaciones electorales.

Costa sostiene que Prohens se limita a "constatar una evidencia" al declarar en el Parlament que un adelanto electoral "haría que a la oposición le temblaran las piernas". Sin embargo, Costa marca una línea clara entre describir una realidad demoscópica y actuar en función de ella. Por eso defiende que esta ventaja en las encuestas "no justifica la convocatoria de elecciones atendiendo a las encuestas" y recalca que, a juicio del Govern, "no hay razones objetivas para adelantar las elecciones", porque hacerlo sería puro "oportunismo político".

Costa introduce, además, un contraste que el Govern quiere subrayar: que "donde sí hay razones es en el Gobierno de España", en referencia a la crisis institucional que, desde el punto de vista del Ejecutivo autonómico, atraviesa el Gobierno central. Según remarca, es allí donde existe un verdadero bloqueo parlamentario y una incapacidad manifiesta para sacar adelante su agenda legislativa, no en Baleares.

Estas declaraciones llegan en un contexto marcado por la sorpresa que provocó que Prohens, en plena sesión parlamentaria, dejara caer la posibilidad de un adelanto electoral. Sus palabras generaron un terremoto en la oposición, que interpretó el comentario como una amenaza directa o incluso como una señal de debilidad interna dentro del Govern. La presidenta, sin embargo, rectificó en menos de 24 horas y aclaró que esa opción no estaba sobre la mesa, reduciendo su advertencia a una reflexión coyuntural enmarcada en el debate parlamentario.

Desde entonces, Prohens ha querido cerrar cualquier especulación. Ha insistido no solo en que no habrá adelanto electoral, sino también en que su Gobierno cuenta con la estabilidad necesaria para agotar la legislatura. "Las elecciones no se anuncian, se convocan", ha repetido, una frase con la que pretende desprenderse de cualquier lectura estratégica de sus palabras y reafirmar que no tiene intención de precipitar los tiempos.

Pese a la escalada dialéctica de los últimos días, el Govern intenta ahora reencauzar el debate, apoyándose en los datos de las encuestas para reafirmar su fortaleza política, pero descartando traducir esa ventaja en un movimiento táctico como un adelanto electoral. Un equilibrio delicado que, sin embargo, deja un mensaje claro: en Baleares no habrá, de momento, elecciones anticipadas, pero el Govern no está dispuesto a dejar sin respuesta lo que considera una reacción exagerada de la oposición.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents