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Baleares acelera la implantación del modelo Barnahus para proteger a menores víctimas de abusos: una "casa segura" en cada isla

El Govern activa un grupo de trabajo para unificar protocolos y centralizar en un solo espacio la atención judicial, sanitaria y social

La consellera de Familias, Sandra Fernández, esta mañana explicando el proyecto.

La consellera de Familias, Sandra Fernández, esta mañana explicando el proyecto. / CAIB

Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

El Govern balear da un paso importante para transformar la atención a los menores víctimas de violencia sexual. La Conselleria de Familias informa del despliegue del modelo Barnahus en todas las islas, un sistema que ya se considera revolucionario en los países nórdicos y que ahora tomará forma en Baleares.

El nombre Barnahus, que significa "casa de los niños" en islandés, describe exactamente su objetivo: un espacio seguro, amable y único donde un menor puede recibir atención psicológica, social, sanitaria y judicial sin tener que repetir su historia ante distintos servicios. El impacto de esta medida es profundo: reducir la revictimización y coordinar a todas las instituciones implicadas.

Un modelo que cambia las reglas del juego

La conselleria explica que se creará un grupo de trabajo dentro del Observatorio de la Infancia y la Adolescencia que coordinará la implantación del sistema y elaborará un protocolo de actuación único. El plan pasa por abrir al menos una Barnahus en cada isla, dependientes funcionalmente de los consells insulars pero bajo la coordinación técnica del Govern.

El modelo rompe con el esquema tradicional de atención dispersa. A partir de ahora, justicia, servicios sociales, policía, salud y educación trabajarán desde un mismo lugar, compartiendo información y criterios para actuar de forma más rápida y eficaz.

Menos entrevistas, más pruebas sólidas, mejor atención

Cada entrevista repetida, cada desplazamiento innecesario, cada sala fría de un juzgado puede aumentar el trauma de un menor. Con Barnahus, este impacto disminuye drásticamente.

El Govern destaca que el sistema permitirá: reducir el número de entrevistas, evitando que los menores revivan el abuso; mejorar la calidad de la prueba judicial, gracias a profesionales especializados; aumentar la detección precoz de casos de violencia, y acelerar la intervención terapéutica, clave para la recuperación emocional.

En países donde Barnahús ya funciona, como Islandia o Suecia, los resultados han sido contundentes: más protección, procesos más rápidos y una mejor experiencia para menores y familias.

Una red de protección para toda Baleares

La creación de una Barnahus por isla supone un cambio estructural en la forma en que la administración entiende la violencia sexual infantil. El Govern subraya que el objetivo no es solo modernizar protocolos, sino construir una red homogénea que garantice los mismos derechos y la misma atención especializada independientemente del lugar de residencia. Con este impulso, Baleares se prepara para situarse a la vanguardia en protección infantil dentro del Estado y alinearse con los estándares europeos más avanzados.

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