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Análisis

Amago electoral de Prohens en Baleares: Estaba claro que iba de farol

Aunque sus encuestas internas la colocan al borde de la mayoría absoluta, Prohens sabe que es ‘fake’. Para quedarse igual o peor, y con Vox disparado, ha tenido que recular su vacilada del anticipo electoral

Prohens amenaza por primera vez con adelantar las elecciones en Baleares: "Temblarían todos"

FOTO: EFE | VÍDEO: Parlament de les Illes Balears

Mateu Ferrer

Mateu Ferrer

Alguien debería advertir al Consolat que en política según que calentones de boca suelen jugar malas pasadas. La vacilada de un anticipo electoral sin venir a cuento ha conllevado una sonora reculada. El amenazante «temblarían si convoco elecciones» vertido por Marga Prohens el martes en el Parlament va a perseguirla una temporadita.

Las encuestas internas -la última, del pasado octubre- que maneja el PP balear le otorgan 28-29 diputados. Pese a tan buenos pronósticos y de haber amedrentado con el tembleque de marras a sus rivales, la presidenta del Govern en ningún momento se ha planteado en serio adelantar las elecciones autonómicas, autonómicas en Balears.

Si todos los sondeos internos así como los públicos y publicados vaticinan que el PP balear rozaría la mayoría absoluta (30 escaños), ¿por qué entonces Prohens ha jugado de farol?

Primero porque en el susodicho pleno Iago Negueruela le hizo picar el anzuelo. Cuando el portavoz del PSIB-PSOE anda desaparecido, es que algo trama. Al hacer estallar a Prohens -y eso que con las sesiones particulares de oratoria y coaching la presidenta ha moderado muchísimo su tono-, la oposición pasó de tener cero protagonismo a transmitir una repentina sensación de inestabilidad política.

Y eso que en la calle Miracle no están para fiestas. Transcurrido el ecuador de la legislatura, los socialistas continúan sin candidato al Govern ni la menor expectativa de derrotar a la derecha en las islas. El alcalde de Inca no sabe qué más hacer para ser el elegido, pero Ro (Rosario Sánchez) es hoy por hoy la preferida por el oficialismo para suceder a Francina Armengol. Con suerte, Virgilio Moreno podrá aspirar a disputarle el Consell de Mallorca a Llorenç Galmés, ya ves tú qué emoción.

¿Cometió pues la presidenta un error de principiante, entrando en el juego de la izquierda? Prohens ya no es ninguna novata, el Consolat la ha bregado. Aunque fue un exabrupto, la líder del PP agitó el fantasma electoral a conciencia; quiso hacer la foto fija del presente: una oposición en los huesos, PSOE y Més per Mallorca son dos formaciones debilitadas, sin motivación. Solo el PP con Prohens al frente está empoderado para revalidar en las urnas.

Tres son las principales razones por las que en su fuero interno Prohens no se atreve a adelantar los comicios. La primera, sabe perfectamente que no tendría mayoría absoluta. Para hacer experimentos, mejor quedarme como estoy.

Segundo, aunque el PP crecería según las citadas encuestas a costa de la pérdida de electorado de las izquierdas (Més podría quedarse en tan solo tres míseros diputados), estas dan también una importante subida a Vox. Imagínense las caras en la sede del PP la noche del recuento, con sus socios de ultraderecha todavía más creciditos que ahora. Menudo festival.

En tercer lugar, y no menos importante, aunque los vientos soplan a su favor ¿está tan consolidada la marca Prohens para afrontar unas elecciones sin el apoyo de los alcaldes, que no se jugarían nada en esta cita? El PP balear, desde tiempos de su factótum Gabriel Cañellas, ha mimado la despensa de votos de la Part Forana. En cada pueblo de la isla los alcaldes -no solo del PP, pero especialmente los del PP- siguen repartiendo los sobres y papeletas casa por casa, puerta a puerta. Elaboran listados de ‘los nuestros’ y ‘los contrarios’; hacen números, echan cuentas... y en la sede de Palau Reial la cúpula sabe más o menos su punto de partida.

Al no poder adelantarse las elecciones municipales ni a los Consells, la movilización del PP forà para nada sería la misma. Y eso bien lo saben en el Consolat, por algo en Campos este viejo modus operandi viene funcionando desde hace décadas como en ningún otro municipio.

A nadie se le escapa que el electorado otrora llamado regionalista (ese que el PP ha perdido a favor de Vox escorado a la derecha y la españolización) Prohens lo recuperaría con el de El Pi. Pero aun así, ningún líder político mallorquín se atrevería a una contienda electoral sin tener detrás ese ejército municipalista que ha garantizado tantas victorias al PP como al PSOE.

En la Cámara autonómica la presidenta solo pretendía hacer una demostración de fuerza ante sus esqueléticos adversarios. Solo que en el actual contexto político estatal para el PP -crisis andaluza por los cribados de cáncer de mama, Mazón en Valencia, adelanto electoral de Guardiola en Extremadura...-, que otra baronesa de Feijóo hable de elecciones antes de hora genera cierto nerviosismo.

Cuando al Consolat no le interesa responder a las preguntas de los periodistas lo hacen saber de inmediato. Ayer sin embargo, durante la presentación de los actos del 25N la propia presidenta animó a la prensa a que le preguntaran «por cualquier otro tema». No pudo disimular las prisas por desactivar el bulo, Génova debió hacer alguna llamadita. Menos mal que encima esta vez Prohens no abroncó por haberla malinterpretado.

Prorrogando las cuentas de este ejercicio, el Govern puede llegar sin problemas de liquidez a 2027. Lo sabe Prohens, como Negueruela/Armengol. De hecho, el «todos temblarían» hizo que pasara desapercibido un detalle no menor: Antoni Costa ha entrado el techo de gasto en el Parlament, ergo la cuenta atrás de unos hipotéticos presupuestos para 2026 que, aun sin necesitarlos, no están descartados.

En realidad lo de Prohens el martes fue solo un chascarrillo, ni siquiera un globo sonda. Ha habido momentos más críticos donde el adelanto electoral sí flotó en el ambiente, véase finales de 2024, con Vox totalmente descontrolado. Entonces fueron los propios alcaldes y números uno del PP en Mallorca quienes pidieron a la presidenta casi a gritos que rompiera con los ultras y convocara elecciones. El cónclave de Campos fue memorable. Incluso a finales de 2023, en la negociación de los primeros presupuestos, se dieron motivos para la ruptura.

Volviendo a la cruda realidad, y a la espera de si la justicia inhabilita o no a Gabriel le Senne (Vox), a día de hoy solo hay dos candidatos claros para 2027: Marga Prohens y Lluís Apesteguia (eso sí, con gran diferencia de músculo). Todo lo demás, fuegos artificiales.

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