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Estudiantes de la UIB acusan al rectorado de “blanquear” empresas vinculadas a la ocupación israelí en Palestina

Piden activar “todos los mecanismos disponibles” y abrir “un proceso de estudio, público y participativo, para romper comercial y académicamente con el proyecto imperialista”

Estudiantes de la UIB durante la acampada por Palestina.

Estudiantes de la UIB durante la acampada por Palestina. / DM

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

La campaña Carot Prou Complicitat, formada por estudiantes de la Universitat de les Illes Balears (UIB), ha difundido un comunicado en el que acusa al rectorado de carecer de “autocrítica y transparencia” y de “blanquear empresas involucradas en la ocupación y el genocidio sionista del pueblo palestino”.

El texto denuncia que, durante el último mes de alto el fuego en Palestina, “el Ejército sionista ha asesinado a más de 250 personas en Gaza”, mientras que “en Cisjordania, la violencia colona no ha dejado de crecer”. En este contexto, critican que el comunicado institucional de la UIB del 14 de octubre comenzara “cínicamente celebrando un ‘acuerdo’ que, como vemos, no hace más que profundizar la barbarie”.

Según el colectivo, no sorprendió que dicho comunicado saliera justo un día antes de la huelga general por Palestina, en la que más de 200 personas se concentraron ante el rectorado para exigir “el corte integral de relaciones de la UIB con el sionismo”.

Dudas sobre la ruptura con Palma Aquàrium

Los estudiantes explican que, días antes de la movilización, preguntaron al vicerector Carles Mulet si el rectorado pensaba cumplir la declaración del Consell de Govern de mayo de 2024, donde se establece que la UIB no puede mantener relaciones “con entidades israelíes o que contravengan derechos humanos o resoluciones de la ONU”.

Aseguran que Mulet les informó de que pronto se haría público “el corte de toda relación con la Fundació Palma Aquàrium”, que forma parte de la multinacional Coral World, vinculada al grupo empresarial israelí Kahn Group. Sin embargo, lamentan que “los convenios aún aparecen en la web de la universidad”. Tras un mes sin novedades, afirman que ponen “en cuestión esta ruptura” y denuncian que el rectorado “no tiene interés en ser transparente”.

Acusaciones de lavado de imagen institucional

El comunicado sostiene que el texto publicado el 14 de octubre supone “un nuevo lavado de cara para evitar el crecimiento de la movilización y despolitizar el campus”. Según la campaña estudiantil, el rectorado intenta “perpetuar de manera oscura la complicidad institucional entre la UIB y el sionismo”.

Los estudiantes denuncian que el rectorado reescribe la declaración institucional afirmando que la universidad no mantiene “ninguna vinculación con empresas o instituciones con actividad en los asentamientos ilegales incluidos en la base de datos de la ONU”. Consideran “lamentable” que a la UIB le haya costado dos años incluir la palabra “genocidio” en un comunicado oficial, pero aún más que lo haga “en un texto que, con este añadido sutil, blanquea el papel de empresas cómplices que tienen presencia en el campus como HP, Caterpillar o Santander”.

Señalamiento a HP, Caterpillar y Banco Santander

Aunque estas empresas no figuren en el registro consultado por el rectorado, la campaña recuerda que la relatora especial de la ONU para los derechos humanos en Palestina, Francesca Albanese, ha denunciado que HP y Caterpillar “son parte activa del engranaje militar, colonial y en definitiva genocida sionista”.

En el caso del Banco Santander, el comunicado señala su papel en “el contexto de expansión del militarismo y la guerra imperialista en el mundo”, y critican que el rectorado no tenga intención de romper relaciones con el banco alegando que “no hay alternativas”. Los estudiantes cuestionan esta decisión, destacando que, según el Centre Delàs, la entidad invirtió en 2024 “2.442 millones de dólares en empresas de armas que se lucran con el genocidio palestino”.

Exigen un proceso público para cortar vínculos

El texto concluye afirmando que el rectorado debe actuar “con transparencia y cumplir la declaración del Consell de Govern” y exigen “cortar todo vínculo con agentes y empresas que impulsan el militarismo y se lucran con genocidios”. Reclaman la salida del campus de Palma Aquàrium, HP, Caterpillar, Santander y cualquier relación que, según la campaña, mantenga la UIB con “el apartheid y la ocupación en Palestina”.

Finalmente, piden activar “todos los mecanismos disponibles” y abrir “un proceso de estudio, público y participativo, para romper comercial y académicamente con el proyecto imperialista”. El comunicado cierra con una declaración contundente: “No consentiremos que la universidad pública se convierta en peón y altavoz del negocio de la guerra”.

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