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La Audiencia de Palma pone en busca y captura a un acusado de violar y espiar a su expareja

La fiscalía solicita para el sospechoso una condena de catorce años de prisión por agresión sexual y coacciones

El procesado, que se encuentra fugado de la Justicia, no acudió ayer al juicio ante el tribunal de la sección segunda

La Audiencia de Palma ha puesto en busca y captura a un acusado de violar y espiar a su expareja.

La Audiencia de Palma ha puesto en busca y captura a un acusado de violar y espiar a su expareja. / D.M.

B. Palau

B. Palau

Palma

La Audiencia de Palma ha puesto en busca y captura a un acusado de violar y espiar a su expareja en el domicilio de ella, en una urbanización cercana a s’Arenal, a mediados de 2022.

El procesado, que se encuentra fugado de la Justicia, no acudió ayer al mediodía al juicio que estaba previsto que se celebrara ante el tribunal de la sección segunda. Al estar ilocalizable, la vista oral se suspendió.

Debido a la incomparecencia del sospechoso, el fiscal solicitó a la Sala que ordenara su busca y captura y el ingreso en prisión. El abogado de la acusación particular, que representa a la víctima, se adhirió a la petición del ministerio público, mientras que el letrado defensor interesó medidas menos gravosas para su cliente como comparecencias periódicas en el juzgado o que se le imponga un dispositivo de control telemático, es decir, una pulsera antimaltrato.

La fiscalía reclama para el encausado, un ciudadano de origen marroquí, una condena de catorce años de cárcel por un delito de agresión sexual y otro de coacciones. La acusación pública también solicita la medida de seis años de libertad vigilada, la inhabilitación para ejercer cualquier profesión o actividad en contacto con menores durante 18 años, así como la prohibición de aproximarse y comunicarse con la perjudicada por un periodo de 20 años.

Según la versión del ministerio fiscal, los hechos ocurrieron en la tarde del pasado 23 de abril de 2022 cuando el hombre se dirigió a la puerta de la habitación de su expareja sentimental, en una vivienda ubicada en las inmediaciones de s’Arenal, en Palma, donde ambos residían, pero que era propiedad de ella. El sospechoso seguía viviendo en el inmueble, pese a que desde hacía varios meses la mujer le había comunicado su voluntad de poner fin a la relación.

La víctima se negó a abrirle la puerta esa tarde, por lo que el procesado presuntamente empezó a propinar patadas a la misma y logró entrar en el dormitorio, no sin antes causar desperfectos en el marco y en la propia puerta.

Irrumpe en el cuarto

Una vez dentro de la habitación, el acusado se acercó a su expareja con la finalidad de mantener relaciones sexuales, pero ella se negó. Según el escrito de acusación, a fin de doblegar la voluntad de la perjudicada, él la tumbó en la cama, consiguió bajarle los pantalones y la ropa interior, mientras ella le pedía que la dejara, y finalmente la violó. Durante la agresión sexual, la víctima le pudo propinar una patada y comenzó a gritar, por lo que el hombre abandonó el cuarto.

Días antes, el sospechoso, a fin de descubrir una supuesta relación sentimental de su expareja con una tercera persona, colocó un teléfono móvil en el coche de la mujer.

Según la tesis de la fiscalía, grabó una conversación que mantuvo la víctima con un amigo para luego recriminarle diciéndole si había mantenido relaciones sexuales con él al tiempo que la insultaba y le decía que era “una puta”.

No consta acreditado que el encausado le sustrajera joyas y enseres. Días después de la presunta agresión sexual, el 25 de abril de 2022 un juzgado de Palma dictó una medida cautelar de protección a favor de la perjudicada.

El ministerio público reclama que el sospechoso, en concepto de responsabilidad civil, indemnice a su expareja con 3.000 euros por el daño moral ocasionado. Además, pide que una vez el procesado cumpla las tres cuartas partes de la condena o cuando alcance el tercer grado, se sustituya el resto de la pena por su expulsión de España.

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