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BOULEVARD

Los 30 viajes de fin de semana «de trabajo» pagados al gerente de Abaqua a su Ibiza

Los 30 viajes de fin de semana «de trabajo» pagados al gerente de Abaqua a su Ibiza

Los 30 viajes de fin de semana «de trabajo» pagados al gerente de Abaqua a su Ibiza

Matías Vallés

Matías Vallés

El poeta y presidente senegalés Léopold Sédar Senghor nos recordaba que «para ser colonizado, hay que ser colonizable». En prosa, «a llorar a otro sitio, seas indígena, nativo o migrante». Aprendan de Emeterio Moles Moles, director gerente de la Agencia Balear del Agua (Abaqua) con el Govern de PP/Vox. Este granadino de cuna es ibicenco, pero a buen seguro que esta circunstancia resulta ajena a los treinta viajes de fin de semana pagados con fondos públicos a la Ibiza donde vive, en solo un año y medio.

Los 30 viajes de fin de semana «de trabajo» pagados al gerente de Abaqua a su Ibiza

Los 30 viajes de fin de semana «de trabajo» pagados al gerente de Abaqua a su Ibiza

Seis de los treinta dilatados fines de semana «de trabajo» del gerente de Abaqua son además puentes, que alargan a cinco días o más la estancia laboral de Moles en Ibiza. El alto cargo de PP/Vox sigue la rutina de marcharse el jueves y de no regresar hasta el lunes, aunque abundan secuencias como salida el martes y vuelta el lunes siguiente (febrero de 2024), de viernes a martes o incluso de viernes a miércoles (marzo de 2024). Durante todo este tiempo revisa los intereses en la isla pitiusa de su organismo, dependiente de la Conselleria del Mar y el Agua. Domingos incluidos, según reconoce al anotar los viajes y estancias «de trabajo» en el Portal de Transparencia, que recoge «los desplazamientos de los cargos públicos en el ejercicio de sus funciones». Los treinta fines de semana caribeños, dícese de quien trabaja de martes a jueves, se unen a otros tres desplazamientos sin pernoctación hasta sumar 3.601 euros a cargo del contribuyente.

De los 18 primeros días de noviembre de 2024, el gerente de Abaqua solo paso tres en su despacho, con los otros quince atendiendo a las necesidades inaplazables de las instalaciones ibicencas, además de cuatro viajes pagados porque estaba trabajando. El recuento publicado en Transparencia se detiene en marzo de 2025, pero no existe ninguna razón para que la cadencia haya variado. Dado que la conselleria defiende a Moles, la cuenta puede superar fácilmente las cuarenta estancias de trabajo en Ibiza. Suma y sigue.

Nadie duda de que Ibiza merezca la atención laboral que le dispensa y se cobra Moles, pero debería ser equivalente a la concentración en las desaladoras y depuradoras de Menorca. Pues bien, Moles ha viajado a Maó cinco veces menos que a las Pitiusas, en la proporción de 33 a solo siete visitas por su cargo. Además, en ninguna ocasión ha pernoctado en suelo menorquín, salida por la mañana y regreso por la tarde. En total, ha consagrado 154 días a las «estancias de trabajo» en la isla donde casualmente reside, por tres o cuatro a Menorca, que por lo visto no tiene ningún interés para su conselleria.

Este diario se ha dirigido precisamente por WhatsApp a la conselleria del Mar, que ha reconocido por la misma vía que «el gerente de Abaqua tiene su residencia habitual en Ibiza». Respecto al asunto crucial de los viajes, se ha cumplimentado el entretenido chateo que sigue:

-Hola, querría un comentario sobre los viajes de fin de semana del gerente de Abaqua a Ibiza.

-Los viajes del gerente no son viajes personales ni extraordinarios, sino desplazamientos de trabajo.

Sería más correcto «de teletrabajo». Así entenderán porque hemos entrecomillado «de trabajo», a lo largo del relato anterior. En cuanto a los llorones colonizados que se refugian en la discriminación de ibicencos frente a mallorquines, la propia conselleria detalla que «los altos cargos que residan en Ibiza, Menorca o Formentera tienen derecho a percibir una indemnización por los gastos de su alojamiento en Mallorca». De ahí los llamativos desplazamientos adicionales «de trabajo», donde el ciudadano paga mucho más que los vuelos. Hasta cerca de trescientos euros por una visita.

En fin, alguien pensará que la devoción de pago del gerente de Abaqua por Ibiza se traduce en un funcionamiento ideal de la depuración pitiusa. Sin embargo, recuerde dónde leyó antes que la citada institución toleró y admitió un fraude próximo al millón de euros, por parte de la concesionaria de las estaciones depuradoras en la isla tan visitada por el gerente. Por cierto, ¿para qué sirve un interventor?

‘Forbes’ publica la lista de los octogenarios más ricos de España, en la que ocupan posiciones destacadas Miguel Fluxá por encima de su jefe Florentino Pérez, y los hermanos Juan/Carlos March por debajo de su empleado Florentino Pérez. La deducción matemática es que al cumplir ochenta años se multiplica la probabilidad de ser milmillonario. Así razona el concejal palmesano Óscar Fidalgo, protagonista del ridículo matemático más consistente de la historia de Cort. En la imagen que hoy nos ilustra, se observa la ‘Oficina Antiocupació’ que convierte al Ajuntament en la primera institución mundial que destina fondos públicos a una Oficina Antiempleo. Todo por negarse al uso de la ‘k’. El desdichado político en cuestión quiso desmentir las exiguas ocho consultas de los palmesanos okupados, y las engordó con los 33 okupas que acudieron a asesorarse para evitar el desahucio. Todo ello entre insultos a la prensa acordes con su ignorancia. Dado que la iniciativa de PP/Vox atiende a cuatro veces más invasores que víctimas, debería denominarse ‘Oficina Prookupació’. La ultraderecha siempre tropieza consigo misma.

Reflexión dominical caducada: «La actualidad también prescribe».

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